Mis opiniones sobre el proceso bolivariano de Venezuela

Mis opiniones sobre el proceso bolivariano de Venezuela

- enSin categoría
12
Foto Archivo Elpaís.cr

A lo largo del lapso de tiempo transcurrido   desde el inicio, durante el cambio de siglo, del llamado proceso de la revolución bolivariana en Venezuela, he estado interrogándome sobre la naturaleza misma de ese régimen político, y al mismo tiempo, he intentado asumir una posición fundamentada –lo menos emocional que me resultara posible- sobre los acontecimientos históricos que se vinculan con su surgimiento y evolución, no con el propósito de colocarme rótulos ideológicos, anteojeras o ponerme camisetas de ningún color que son muy del agrado de los oportunistas, de los despistados o de la gente simple que con su tontera se dedica a empedrar el camino del infierno, en fin toda una serie de actos humanos que por instinto y experiencia me producen desconfianza, sino que por lo contrario mis intenciones han sido las de buscar e identificar elementos concretos para asumir su defensa, si es que cabe o apoyarlo dentro de aquellos aspectos de su gestión política que sean importantes para el ser humano concreto, el de carne y hueso, no el de las entelequias metafísicas ya sean presuntamente  cristianas, liberales o marxistas… buscando apoyar aquellas acciones que promuevan la dignidad del ser humano y no aquellas otras liberticidas que suelen presentarse en todo régimen político, sin importar la parte del espectro político en que pueda situarse.

Nunca me ha interesado colocarme el sufijo ista(de chavista o antichavista) para calificar o denominar mi posición política, aun y cuando eso no debería inquietarme ni para bien, ni para mal dado el hecho de que no soy venezolano. El gran problema con el que me he encontrado para alcanzar ese propósito inicial, ha sido siempre la montaña de mentiras, repetidas todos los días por sus adversarios, dentro de las que aparece sepultado ya no sólo el régimen sino también el país donde se sitúa. Un mar de falsedades y de odio de tal magnitud que se repiten todos los días, a través de la mayor parte de los medios de comunicación social, terminan haciendo casi imposible cualquier juicio sereno y más cercano a la realidad, la desfiguración de Venezuela y lo venezolano es tal, que uno se siente tentado a pensar que a lo mejor los que de esa manera son descalificados, a la larga no resultarían ser los malos de la película aunque tampoco tengan que ser los ángeles de ella. Dado, todo lo anterior es que me permito afirmar, de manera categórica, lo siguiente: Si no estuvieran en juego los intereses de la superpotencia estadounidense y los de una derecha oligárquica continental y con vocación totalitaria el tema Venezuela ni siquiera aparecería en los medios de comunicación social. Es la impaciencia por acabar con las bases y la estructura misma de la Venezuela bolivariana, que tienen quienes encarnan esos intereses con el decisivo concurso de sus corifeos de la dictadura mediática internacional, la que nos pone a desconfiar de la sinceridad, de la indignación moral y de la presunta nobleza de las acciones de quienes promueven tanta alharaca sobre la “democracia” y los “derechos humanos”, que sólo parecen existir para los integrantes de las viejas elites venezolanas, lo que suele o semeja el darles licencia implícita para matar a sus adversarios chavistas y reclamar a posteriori la impunidad para sus actos, bajo el falso alegato de que son presos políticos encarcelados por sus opiniones y no por sus actos violentos, en esencia delictivos.

El odio racista y clasista que han puesto de manifiesto, en todo momento, los enemigos de la llamada revolución bolivariana se ha evidenciado en el encono y el desprecio con los que acostumbran a referirse a  las figuras de sus líderes más importantes, los que por supuesto no entran en el perfil étnico aceptable de los que se consideran los catones o autores del manual de Carreño de lo correctamente político en este continente maldito, un ámbito donde los europeos implantaron, durante los siglos que duró la colonización hispanoportuguesa, una estratificación social basada en el color de la piel y en la segregación más estricta sobre en todo lo que se refiere al acceso, el poder, la educación y la riqueza. Para la oligarquía venezolana y también para la boliviana, en especial la de Santa Cruz de la Sierra, Hugo Chávez Frías era el mono macaco mayor y el presidente boliviano Evo Morales Ayma, el menor…la presencia pública y constante de aquel rostro mestizo del militar bolivariano e hijo de Barinas, ni tampoco la de este  enorme cuerpo y este rostro mulato de Nicolás Maduro Moros, quien lo sucedió en la dura e ingrata tarea de ocupar sus mismas funciones e intentar reemplazar su desmesurado liderazgo, eran algo que estas elites estuvieran dispuestas a soportar, pero lo más triste es que algunos hijos de las clases populares hayan asumido esas representaciones sociales, propias de los amos del país, y sobre todo las del patriciado caraqueño. Los que se desprecian de esa manera a sí mismos se han ganado el mayor de los repudios, aunque sean seres que lo que dan si acaso es lástima.

La renta petrolera venezolana, multiplicada por muchos dígitos gracias a la hábil gestión del presidente Hugo Chávez Frías y algunos de sus colaboradores más importantes en la materia en el seno de la OPEP, llegó por primera vez en la historia de Venezuela a beneficiar a las clases populares, a esos “damnés de la terre” de que nos hablaba, el hijo de la Martinica Franz Fanon (1925-1961) hace ya más de cincuenta años. Esto sucedió o se hizo efectivo, en realidad, después de aquel paro petrolero de diciembre de 2002 a febrero de 2003, cuando los opositores al régimen bolivariano y la meritocracia de los tecnócratas de la llamada Gente de Petróleo, que aún controlaba la administración de Petróleos de Venezuela(PDVSA), hicieron un paro con el que perseguían el propósito de doblegar al gobierno bolivariano sin alcanzar sus objetivos, pero eso sí causando graves daños a la industria petrolera, con pérdidas estimadas en muchos millones de dólares. Cuando le traje a cuento este tema a una periodista de un diario opositor en la ciudad de Mérida, situada en el corazón de los Andes Venezolanos, la que me estaba entrevistando sobre mi visita esa ciudad en el mes de julio de 2006, la gentil dama escogió una respuesta evasiva y me dijo que en ese tiempo, ella se encontraba fuera del país, sin duda no se iba a referir a un tema que entonces ya era considerado tabú. Era tal el sometimiento de las élites de la Cuarta República, controlada por las elites adecas y copeyanas a los intereses estadounidenses, que casi todas las operaciones de la empresa petrolera se manejaban por computadora desde los Estados Unidos, lo que fue aprovechado para causar graves daños a las instalaciones y a sembrar el caos en su funcionamiento. Sin embargo, pese a todo lo ocurrido, su estrepitoso fracaso los llevó a perder el control de PDVSA y con ella a que se produjera una mejor y diferente distribución de las rentas nacionales por ese concepto.

Si de algo estoy convencido con toda la convicción a la que es posible llegar, es del hecho de que el día que los escuálidos -nombre que el coronel Hugo Chávez Frías daba a los opositores al proceso bolivariano- regresen al poder, si es que llegaran a lograrlo, los más pobres de Venezuela no volverán a ver un centavo de esa renta, no faltaba más como es ese disparate de gastar la plata de los banqueros en beneficio de esos zarrapastrosos de Caracas y otras ciudades de la costa venezolana. Basta con ver, escuchar y leer los contenidos de las acciones previstas por la nueva mayoría parlamentaria opositora de la MUD que entrará en funciones el próximo 5 de enero, para darnos cuenta que los pobres de la tierra, aquellos con quienes decía el apóstol José Martí…quiero yo mi suerte echar…no figuran entre sus prioridades, excepto para ir en un  detrimento notorio de ellos y sus conquistas sociales del período bolivariano, siempre en procura eso sí, de restablecer la majestad de las leyes naturales del mercado, incluida allí la mano invisible entre otras supersticiones propias del viejo y el nuevo liberalismo neoconservador, según la jerga propia de los yuppies y sus entusiastas acólitos.

Para satisfacer a mis detractores y a quienes no lo son tanto, les reitero que tal cantidad de mentiras dichas a diario sobre el proceso bolivariano y la realidad política de ese país me ha impedido hacer un efectivo inventario de la verdad, haciendo imposible el ejecutar los propósitos iniciales de que hablaba al comenzar estas líneas. Sin embargo, diré que no me considero chavista y muchos menos antichavista, en cambio aunque no nos conocimos personalmente, me considero amigo del ser humano, de la humanidad del coronel Hugo Chávez Frías(quien permanecerá siempre en nuestra memoria), por razones muy personales y de gratitud hacia su persona y hacia  algunos compañeros de PDVSA y del estamento militar por las atenciones que me brindaron, a raíz de problemas de mi salud, como un ser humano más que soy, en esa dimensión sólo puedo decir que entre mis prácticas no está la de ser un malagradecido aunque, como cualquier otro mortal, haya cometido muchos errores en mi vida, la que se aproxima ya a las siete décadas.

Para los compañeros de tradición marxista, socialistas, comunistas o socialdemócratas sólo quiero decirles con sinceridad que me siento más cercano al anarquismo, al pensamiento y la acción ácratas y libertarias jamás a las del anarcocapitalismo, tan de moda hoy entre algunas gentes que se regodean con este capitalismo rapaz y sanguinario de nuestros días, aunque los términos de cualquier ortodoxia me tienen sin cuidado y también desde allí, entre quienes se consideran dueños del pensamiento libertario, he recibido  las descalificaciones más variadas, provenientes de publicaciones que se editan en Caracas o en Buenos Aires, la capital argentina, en las que fui encausado verbalmente por haber inventado la categoría sociopolítica del anarcochavismo, razón por la que debo ser premiado, felicitado e incluido en algún diccionario famoso de la ciencia política o al menos de la sociología política, vamos no sean tan ingratos conmigo. Esta posición crítica me llevó a sostener en un periódico anarquista de San José Costa Rica, durante el mes de julio de 2007, que el proceso bolivariano de Venezuela con todos sus defectos y limitaciones  era una esperanza abierta, una valoración que no he cambiado aun y si bien mi desconfianza hacia los partidos y los aparatos políticos en general me lleva a tomar distancia de ellos, mi amor por la justicia y por los desheredados de la tierra me obliga a enfrentarme a las mentiras que se dicen en los medios, sin asumir siquiera un partidismo cualquiera, el que muchos sin embargo me atribuyen, de manera gratuita, y otros, llenos de odio y  de un anticomunismo enfermizo, del tipo existente durante la llamada guerra no tan fría, me acusan de ocultar, aunque pienso que si el socialismo del siglo XXI llegara a existir  alguna  vez deberá ser esencialmente democrático y distinto del socialismo o comunismo autoritarios del siglo anterior, con su mal llamada y tergiversada dictadura del proletariado. Además, ese amor desmedido que profeso hacia la América Latina, el que hago manifiesto desplazándome muchas veces por su geografía o sufriendo y amando en algunos ámbitos de ella, con algunos dolores y esperanzas que me acompañarán  para siempre, como parte de algo que ha llenado buena parte de mi vida, dentro de lo que fue y será un amor no siempre correspondido por ambas partes, se constituyó desde mucho tiempo atrás en algo esencial dentro de mis emociones y sentimientos que me llevan a repudiar las asechanzas imperiales y a valorar, de una manera significativa, los procesos de integración regional como la UNASUR y la CELAC, construidos sin participación del imperio del norte, que la diplomacia de la revolución bolivariana ha promovido e impulsado, de manera decisiva, durante la  década trascurrida a partir del año 2005. He dicho en voz alta todas estas opiniones aprovechando esta oportunidad, siempre intentando deslindar un tanto las apreciaciones personales sobre los datos mismos que el devenir histórico nos arroja,  en el entendido de que este a diferencia de otros que he venido presentando y elaborando, a lo largo de todos estos años constituye un texto de naturaleza testimonial, lo que puede ser una de sus virtudes pero también uno de sus inevitables defectos. Es posible, amigos y pacientes lectores de mis escritos, que si las circunstancias me lo permiten vuelva al abordaje de estos temas, desde la perspectiva propia de un documento con estas características.

(*) Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

12 Comments

  1. Don Rogelio es un hombre afortunado y agradecido con PDVSA y el gobierno chavista por las multiples atenciones y generosidades para con el,segun su manifestacion.
    Por ello es dificil, ademas de su formacion e ideologia,ver y sentir lo que loa veezolanos “de a pie ” viven en su pais.
    Me agradaria verlo compartiendo su solidaridad en los campamentos de refugiados cubanos en la frontera norte.Hechos no palabras !

    1. ¿Vos estás con los cubanos, llevándoles comida, agua y dinerito?. Mandanos fotos.

  2. Rogelio Cedeño Castro.

    Don Sergio Pavón con su simpleza, por no decir otra cosa, me obliga a decir en voz alta algunas reflexiones que , por lo general son de consumo interno: Cuando pensé en escribir este texto de naturaleza testimonial y por lo tanto diferente, por muchas razones, de los que acostumbro a publicar en este diario, recibí la advertencia de un amigo que me dijo que no olvidara nunca aquel texto bíblico tan lleno de sabiduría y que reza así: “No deis perlas a los cerdos”, cosa que preferí ignorar. Todavía a esta altura y cuando el texto ya ha sido publicado me resisto a caer en el pesimismo agustiniano y calvinista acerca de la naturaleza de los seres humanos, confiando en que las gentes sabrán apreciar mis esfuerzos y sinceridad, a la hora de poner en blanco y negro, tomándose al menos el trabajo de leerlo. En sus palabras señor Pavón hay odio, es la mías sólo gratitud hacia Hugo y sus compañeros, pero eso sí jamás un espíritu cortesano y servil, no hablé de múltiples atenciones y generosidades infinitas, con la de aquella oportunidad en que tuve problemas de salud y fui atendido me basta, con lo que quiero decir que nadie intentó ni se hubiera atrevido a comprar mi conciencia y solamente a la verdad, la única que nos hará libres me debo. No soy integrante de ningún partido político o cofradía y desconfío de los que se ponen camisetas para usufructuar del poder político, al que se debe llegar a servir y no a servirse. Comprendo y me identifico con las dificultades de los venezolanos de a pie, muchas de ellas fruto de una vil guerra económica y otras de la corrupción que carcome muchas veces a las filas revolucionarias(humanun errarum est), pero también con las de los hondureños, guatemaltecos, mexicanos, colombianos, peruanos, paraguayos y argentinos víctimas por cierto de innumerables arbitrariedades de las que la prensa comercial no habla. Me duele lo que le pasa a los cubanos, como cualquier cosa injusta que afecte a cualquier ser humano pero pienso que aquí el gran manipulador es el gobierno de los EEUU y su perversa ley migratoria. En este tema Costa Rica ha hecho un gran esfuerzo, pero siento que caímos en una trampa. Por razones de salud se me hace imposible acompañarlos, al igual que a los vecinos de Aranjuez y otras localidades de Puntarenas que luchan hoy por defender las fuentes de agua potable, debiendo bloquear carreteras y caminos ante la indiferencia gubernamental.

    1. Mis respetos a don Rogelio, dándole a ese aparecido lo que en el lenguaje juvenil de hoy día se le conoce como “se la aplicaron” y en el contexto juvenil norteamericano: TURN DOWN FOR WHAT!

  3. Rogelio Cedeño Castro.

    Don Sergio Pavón con su simpleza, por no decir otra cosa, me obliga a decir en voz alta algunas reflexiones que , por lo general son de consumo interno: Cuando pensé en escribir este texto de naturaleza testimonial y por lo tanto diferente, por muchas razones, de los que acostumbro a publicar en este diario, recibí la advertencia de un amigo que me dijo que no olvidara nunca aquel texto bíblico tan lleno de sabiduría y que reza así: “No deis perlas a los cerdos”, cosa que preferí ignorar. Todavía a esta altura y cuando el texto ya ha sido publicado me resisto a caer en el pesimismo agustiniano y calvinista acerca de la naturaleza de los seres humanos, confiando en que las gentes sabrán apreciar mis esfuerzos y sinceridad, a la hora de poner en blanco y negro, tomándose al menos el trabajo de leerlo. En sus palabras señor Pavón hay odio, en las mías sólo gratitud hacia Hugo y sus compañeros, pero eso sí jamás encontrará en mi un espíritu cortesano y servil, no hablé de múltiples atenciones y generosidades infinitas, con la de aquella oportunidad en que tuve problemas de salud y fui atendido me basta, con lo que quiero decir que nadie intentó ni se hubiera atrevido a comprar mi conciencia y solamente a la verdad, la única que nos hará libres, es a la que me debo. No soy integrante de ningún partido político o cofradía y desconfío de los que se ponen camisetas para usufructuar del poder político, al que se debe llegar a servir y no a servirse. Comprendo y me identifico con las dificultades de los venezolanos de a pie, muchas de ellas fruto de una vil guerra económica y otras de la corrupción que carcome muchas veces a las filas revolucionarias(humanun errarum est), pero también con las de los hondureños, guatemaltecos, mexicanos, colombianos, peruanos, paraguayos y argentinos víctimas por cierto de innumerables arbitrariedades de las que la prensa comercial no habla. Me duele lo que le pasa a los cubanos, como cualquier cosa injusta que afecte a cualquier ser humano pero pienso que aquí el gran manipulador es el gobierno de los EEUU y su perversa ley migratoria. En este tema Costa Rica ha hecho un gran esfuerzo, pero siento que caímos en una trampa. Por razones de salud se me hace imposible acompañarlos, al igual que a los vecinos de Aranjuez y otras localidades de Puntarenas que luchan hoy por defender las fuentes de agua potable, debiendo bloquear carreteras y caminos ante la indiferencia gubernamental.

    1. Excelente don Rogelio. Trabajé como contraparte de un proyecto con JICA (Agencia de Cooperación de Japón)en los 90. Ellos se referían a Venezuela Como “el país más rico más pobre”. Hace diez años, viendo en Globovisión un programa chusco contra el Presidente Chavez, invitaron a un Ing. de PVDSA, apellido Quirós, que había sido destituido por Chávez. El guión era hacer ver el desastre y estupidez de la política petrolera de Chavez invitando aun resentido. Pero sucedió lo contrario, uno a uno les fue desbaratando argumentos y explicó lo inteligente del programa petrolero de Chavez. Reimpulsar a la decaída OPEP, mejora en los precios, uso de esos recursos, que antes terminaban en manos de las transnacionales de Boston, Chicago o New York, para atender la insoportable pobreza del 70% de los venezolanos, mejorar la infraestructura, transporte, sanidad pública, educación obligatoria y gratuita, pensiones para los ancianos y discapacitados, vivienda digna para todos y un esfuerzo enorme por diversificar la producción y creación de puestos de trabajo. Los que visitamos Venezuela, en los 80, vimos la increible pobreza, los tugurios por todas partes,la gran inseguridad y delincuencia que llevó al “Caracazo” con más de 500 muertos. Y sobre todo la corrupción insaciable de los Adecos y Copeyanos.

  4. Un buen análisis de los intereses imperiales y oligárquicos en Venezuela, es lo que ha hecho don Rogelio. Pero me quedé esperando sus “opiniones sobre el proceso bolivariano” mismo, sobre todo a partir de la pérdida de confiabilidad del pueblo venezolano en el gobierno de Maduro.

  5. Don Sergio: o no leyó bien, o se hizo el desentendido. El profesor Cedeño fue claro al manifestar que no se casa con alguna ideología, de acuerdo con el espectro político. En su observación, abunda las explicaciones de lo que la clase gobernante venezolana ha venido haciendo antes del proyecto bolivariano que llevó a Chaves al poder en el 98.
    Además, cierra su apreciación, describiendo la gran obra del chavismo, en el pueblo sudamericano, y resalta la figura de Hugo Chaves, como estratega, político y guía de un proceso revolucionario, que ha refrescado las aguas políticas, que se han anquilosado con el tiempo, a través de maniobras espúreas.

  6. Rogelio Cedeño Castro.

    A Tatiana Lobo: En realidad este es un texto testimonial, una especie de globo de ensayo y esa es la razón por la que no abordo en detalle muchos elementos de la presente coyuntura política. Lo he estado haciendo por entregas, para los casos de Venezuela y Argentina bajo el título VENEZUELA Y ARGENTINA: LOS ENTRETELONES DE UNA COYUMTURA ELECTORAL cuya segunda parte espero publicar en los próximos días. Gracias don Marco Alvarado por sus aportaciones sobre el caso de la política petrolera de Chávez y a Federico Calderón, por el esfuerzo que hizo por captar la intencionalidad que busqué en este texto que no es habitual en mis colaboraciones. Creo que urge analizar el problema del impacto de los precios del petróleo a la baja en la presente coyuntura política venezolana.

    1. Don Rogelio, un placer siempre leer sus apreciaciones, estemos o no de acuerdo con todo o parte de sus escritos, son siempre una invitación al arte de pensar y cuestionarse.
      Hugo Rafael Chávez Frías es un personaje que hundirá sus raíces en la historia, y que ahora por temprana, pasa incomprendida su obra y visión.

  7. Don Rogelio está en lo cierto. Me parece que su comentario es totalmente lógico, justo y balanceado.

  8. Profesor Cedeno, coincido con Ud. en casi todos sus planteamientos y analisis de los mismos. Creo que la Revolucion llevada a cabo por el Cdte. Hugo Chavez ha encausado los recursos de Venezuela en beneficio de los venezolanos. Personalmente NO comprendo como existe una carencia de productos de primera necesidad desde hace varios anos. NO puedo creer que la Baja del Precio hasta 40 dolares el barril, desde mediados del 2014 sea la causa, si el Costo del Barril es de aproximadamente de 20 dolares. Considero que la Direccion del PSUV debe hacer el analisis de las causas reales que llevaron al pueblo venezolano a votar en contra de la Revolucion. Gracias.

Deja una respuesta a Mike Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede gustar

El Pentágono autoriza el gasto de $1.000 millones para construir el muro fronterizo

Washington, 26 mar (Sputnik).- El Departamento de Defensa