¿Y qué pasa cuando alguien se vuelve dueño del puesto de trabajo?

¿Y qué pasa cuando alguien se vuelve dueño del puesto de trabajo?

- enSin categoría
3

El señor Gaspar Marhuenda, Autor Chileno del Artículo “Las personas pasan, las instituciones quedan”, publicó como parte de la modernización de la gestión del Estado, algunas ideas acerca de la Gestión Gubernamental y el Sistema de Alta Dirección Pública (SADP), estimando el acogimiento de empleados públicos y la consecución de metas al formar parte de la gestión eficiente de los recursos y la aplicabilidad de políticas en un País.

Qué interesante es el leer artículos y publicaciones enalteciendo los logros de empresas indiferentemente de su tamaño, las cuales repercuten de forma directa en el Desarrollo y constituyen el día a día de una nación y de las personas que formamos parte de ella.

Sin embargo, retornando geográficamente a miles de Kilómetros y haciendo escala en nuestra querida Patria, nuestra amada Costa Rica, el País libre de Guerras y en donde todo se encuentra en el marco de transparencia, me he encontrado durante mi gran experiencia laboral y de vida, con una élite de personas “líderes” que ostentan puestos donde no necesariamente cumplen las metas en procura de una gestión eficiente y a pesar de esas situaciones tienen su permanencia asegurada.

Es alarmante la cifra de puestos que nacen y mueren con el mismo titular, en ocasiones “Jefes” que enferman el ambiente, ubicados a dedo por algunas que otras experiencias y logros que han sido pasajeros, las máximas autoridades a sabiendas de que esas personas no son líderes ni se instauran como “nortes positivos” se hacen nulos y permitan la permanencia de éstas, volviéndose dueños de los puestos de trabajo.

Generaciones vienen y van, más esos “líderes negativos” permanecen en sus puestos, pudriendo el olmo como una manzana pútrida y trágicamente hedionda, sus malos hábitos contaminan y son dañinos al resto de personas que forman parte del equipo de trabajo.

¿Es justo que un mal empleado se vuelva dueño de un puesto?, que la Administración activa no tenga voz para eliminar esas plagas sólo por mediocridad, esos que obtienen mínimos esfuerzos y logros y se venden a la nación como propulsores de cambios y dando la mano como si fuesen uno más con humildad e introversión, cuando  lo que esconden en su fino traje de oveja no son más que dientes filosos y astucia dejando entrever a un lobo disfrazado.

Nuestra Ensayista y orgullo Nacional Doña Yolanda Oreamuno (QEPD) se puso una flor en el ojal en aquellos tiempos, cuando nos dejó por legado el ensayo que marcó historia en nuestro País titulado “¿Qué hora es?”, en el cual llamaba a un despertar nacional de la mujer e incluso retándola en hacer una pausa, sacar una brújula y marcar una huella a su paso.

Sin embargo, me gustaría preguntarles a las personas que formamos parte de este País y que estamos en manos de tomadores de decisiones ¿Qué hora es?, será que ya es hora de despertar y elevar nuestras súplicas y opiniones, es hora de cambios, tiempo de que los dueños de puestos para “líderes” despierten y sean reemplazados o tan sólo éstos permitan a otros con agallas y entereza llenar esos espacios.

En el Paraíso empresarial e institucional, se parte del supuesto en que el objetivo de un adecuado reclutamiento y selección es atraer al “Talento Humano correcto”, que vele por una mejora en productividad y eficiencia de la actual, procurando que esta nación salga a flote y evitando el desmedro financiero, lo cual no siempre se cumple, pues en ocasiones se resume en un alto costo a los Ticos por la mala gestión del contrato y sus impactos negativos por la baja calidad de los servicios.

Y es que conforme pasa el tiempo, se establecen nuevas políticas que no hacen más que mantener al “dueño” del puesto como amo y señor, con el báculo del mal, lanzando órdenes y procurando un campo de batalla. En el que “ese líder” funge como Jefatura donde cada cierto tiempo desfilan nuevos puestos, pero al esmerarse y cumplir las actividades con esmero del “Gerente de la Tristeza” hace que sus fieles súbditos cuenten los días para salir corriendo a otros lugares y puestos, inclusive de menor rango, el tema es escaparse de sus garras tan fatales, cual mordedura letal del Dragón de Komodo.

¿Qué hora es?, será el momento de despertar a la realidad nacional o permanecemos dormidos?

(*) Ricardo Díaz Bermúdez es Lic. en Administración de Empresas con Especialidad en Recursos Humanos

3 Comments

  1. Que acertado. He visto de cerca estos casos y es muy lamentable ver que organizaciones estén en alto riesgo gracias al egoísmo de estos “LÍDERES”

  2. Efectivamente, esto sucede en nuestras organizaciones públicas.. que lamentablemente hacen que esos “líderes negativos” sean perdurables y que van entorpeciendo y ahogando a su personal. Pues si es hora de un cambios es “esas personas”.

  3. Juan Carlos Alfaro

    Es lamentable, una realidad en la administración pública que afecta las propias instituciones, sus empleados y por ende el desarrollo eficiente y competitivo del país. Ojalá Costa Rica se de cuenta a tiempo de… “Que hora es?”

Deja una respuesta a Miriam Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede gustar

El Pentágono autoriza el gasto de $1.000 millones para construir el muro fronterizo

Washington, 26 mar (Sputnik).- El Departamento de Defensa