Madrid, (dpa) - El Mundial de Sudáfrica 2010 ya disfruta de Lionel Messi, Kaká, Xavi, Didier Drogba y Wayne Rooney, no puede hacer nada por Zlatan Ibrahimovic y ahora rezará por conseguir las pocas luminarias todavía esquivas para sentirse completamente estelar: Cristiano Ronaldo, Franck Ribéry y Diego Forlán.
La jornada de clasificación del miércoles, última en Europa y en América, dio un guiño imprescindible a la organización al confirmarse la presencia de Argentina, lo que permitirá al certamen disfrutar de la presencia del más que probable próximo Balón de Oro, Messi.
El respiro lo constató hoy Danny Jordaan, director ejecutivo del comité. "El Mundial no era lo mismo sin la presencia de Diego Maradona y los argentinos. Con su clasificación, los hinchas también podrán ver a Lionel Messi, uno de los jugadores más talentosos del mundo", se congratuló el directivo.
Lo que obvió Jordaan es que la llegada a Sudáfrica de Maradona no es segura. El astro, muy criticado en su país por su labor como seleccionador, no quiso confirmar si estará al frente de la albiceleste el año que viene: "Tengo que hablar con (Julio) Grondona", señaló después de haber sellado el pasaje, supeditando su continuidad a lo que hable con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Una potencial ausencia del ex mejor jugador del mundo no empañará el atractivo de una competencia que por ahora tiene en su lista de intérpretes a buena parte de lo más granado del espectro futbolístico actual.
A excepción de la ausencia Ibrahimovic, eliminado con Suecia, todos los grandes nombres podrán buscar la gloria mundialista: a los ya nombrados, podría agregarse a Andrés Iniesta, Steven Gerrard, Gianluigi Buffon, Luis Fabiano, Sergio Agüero, Michael Essien, Cesc Fábregas, Diego o Robin van Persie.
En lo colectivo, se espera por si el fútbol brillante de España alcanzará para levantar el único título importante del mundo del deporte que todavía se le resiste, por la "europeización" de un Brasil quirúrjico y letal, por el eterno pragmatismo de Italia, por la ofrenda vistosa y usualmente insuficiente de Holanda, por la potencia de Costa de Marfil o Ghana, por una Inglaterra más organizada y por Argentina, ese grande con presente indescifrable.
Pero el cuadro todavía no está completo. Ribéry con Francia, Cristiano Ronaldo con Portugal, Diego Forlán con Uruguay o Samuel Eto'o con Camerún todavía necesitan un esfuerzo más para no engrosar la lista negra de ausencias, encabezada por el francés Eric Cantona en Estados Unidos '94, el portugués Luis Figo en Francia 1998 o el holandés Ruud van Nistelrooy en Corea/Japón 2002. O el mismo Johan Cruyff, autoexcluido del plantel de Holanda para Argentina 1978.
Noviembre será el mes clave, el que cierre a cal y canto la nómina de 32 privilegiados, a la que le faltan todavía nueve casilleros por completar. Hasta el momento, Sudáfrica puede sentirse satisfecha. En lo previo, el Mundial promete ser espectacular, aunque su real éxito se medirá recién cuando la pelota empiece a rodar.