Nueva York, (dpa) - A pesar de que la mayoría de países reconozcan los derechos de los pueblos indígenas, aún queda un largo camino para recorrer para que tales derechos se puedan ejercer, dijo hoy el relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas, James Anaya.
"La mayoría de gobiernos han reconocido los derechos de los indígenas introduciéndolos en sus constituciones o elaborando leyes, pero hay una enorme brecha entre el reconocimiento y la realización de estos derechos", dijo hoy Anaya durante una rueda de prensa en la sede de la ONU en Nueva York.
Según recordó Anaya, que ocupa el cargo de relator especial para los asuntos indígenas desde marzo de 2008, la mayoría de países reconocen la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, que fue aprobada en la Asamblea General de la ONU en 2007 tras más de dos décadas de negociaciones.
"Incluso -dijo- países como Colombia que en un principio se abstuvieron en la votación, ahora está a favor de la declaración". Hay un fuerte compromiso por parte de la comunidad internacional para reparar la situación".
Pero a pesar de estas buenas intenciones, Anaya sostiene "que aún queda mucho que hacer". "Hay que tener en cuenta que nos encontramos con maneras de hacer que llevan siglos instaurados por lo que es díficil romper con ellas", comentó.
Uno de los grandes retos dijo ser el del uso de los recursos naturales en tierras indígenas por parte de compañías extractivas, sin que haya el consentimiento o el beneficio reclamado por parte de los indígenas. "Tiene que haber un mayor diálogo entre empresas, gobiernos e indígenas", apuntó Anaya.
A pesar de la situación, el relator especial de la ONU dijo ver cierto "optimismo" y remarcó como favorable el hecho de que los indígenas estén más representados en las delegaciones de sus países en la ONU.
Anaya, que desde que está en el cargo ha viajado a territorios indígenas de países como Brasil, Chile, Panamá, Perú o Colombia, además de Australia o Botswana, presentó hoy, por primera vez desde su mandato, un informe sobre la cuestión indígena ante la Asamblea General.
El informe, que es de carácter general, destaca los casos recibidos por Anaya en los que se denuncian la violación de los derechos a tener el consentimiento libre, previo e informado en casos de desplazamientos de la comunidad indígena y de la extracción de los recursos naturales de sus tierras. También hay casos en los que se denuncian incidentes con violencia y amenazas contra los indígenas y sus defensores, así como se les deniega el derecho a sus tierras y recursos.
En el informe también se destacan "los importantes pasos" hechos por el gobierno de Chile durante los últimos años para avanzar en la protección de los derechos de los indígenas. Según detalla, el gobierno chileno inició un proceso de consultas con los grupos indígenas sobre la reforma constitucional.
Por último, el documento pide a los Estados a que haya "un total compromiso político y financiero" para que la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, que marca un mínimo de derechos que se pueden aplicar a todos los países, sea "totalmente operativo".
James Anaya es abogado y catedrático de Derecho y Políticas de los Derechos Humanos en la Universidad de Arizona. Fue quien consiguió el primer pronunciamiento de un tribunal internacional a favor del reconocimiento de los derechos colectivos indígenas sobre sus tierras y recursos, cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos falló en 2001 a favor de la comunidad Mayagna Awas Tingni contra Nicaragua.