Montevideo, (dpa) - Seis años después de haber sido el centro de las críticas por el fracaso de la selección argentina en el Mundial de Corea/Japon 2002, el futbolista Juan Sebastián Verón desmiente sus 33 años y sigue sumando éxitos.
Periodistas deportivos de 18 países de Latinoamérica lo acaban de convertir en el nuevo "rey" del fútbol continental, según la encuesta anual que realiza el diario "El País" de Montevideo.
Algunos lo daban por acabado ya en el 2006, cuando retornó a su país después de diez años en poderosos clubes de Italia e Inglaterra, pero "La brujita", tal su apodo, demostró que tenía cuerda para rato.
Junto a su ex compañero Diego "Cholo" Simeone", convertido en entrenador, llevó a Estudiantes de La Plata, el club de sus orígenes, a ganar el torneo "Apertura" del 2006 y a la Copa Libertadores en el 2008, un regreso soñado aunque solamente llegaran a octavos de final.
En la Copa Sudamericana 2008 nuevamente Verón fue el conductor de un equipo que llegó a la final tras dejar por el camino a sus compatriotas de Independiente, Arsenal y Argentinos Juniors, al Botafogo de Brasil, y disputar dos vibrantes finales con Internacional de Porto Alegre, que terminó siendo el campeón en el tiempo suplementario del segundo partido.
En el exigente fútbol europeo "La brujita" jugó primero en la Sampdoria y después el Parma, con el cual fue campeón de la Copa Italia 1998. De allí pasó a la Lazio para ser campeón de la Liga de Italia, Copa Italia y Supercopa Italiana, entre 1999 y 2000.
En el Manchester United de Inglaterra colaboró para la conquista del título de la Premier League del 2002-2003. En la temporada siguiente pasó al Chelsea y volvió a Italia para ser multicampeón con el Internazionale de Milán que ganó la Copa Italia y la Supercopa de Italia en los años 2005 y 2006.
Con la selección argentina jugó los Mundiales de Francia 1998 y Corea/Japón 2002, en rendimiento con luces y sombras.
Sombras que se prolongaron desde el 2002 hasta el 29 de noviembre de 2003, cuando jugó el último partido de esa etapa, en Barranquilla ante Colombia por eliminatorias mundialistas sudamericanas.
Después desapareció del equipo por cuatro años. Volvió el 27 de febrero del 2007 cuando el entonces entrenador Alfio Basile lo llamó para integrar el plantel que disputaría la Copa América y que llegaría a la final con Brasil.
El nuevo "rey de América" intentó mantenerse lejos de la polémica, aunque no eludió criticar el ambiente en el que se mueve.
"Para mí es una locura lo que vive el fútbol argentino. Los trascendidos son más importantes que lo que pasa afuera de la cancha. Nosotros mismos, los protagonistas, le damos mucha más importancia a lo que pasa afuera que a lo de adentro. Todo es generado no solo de una parte, sino de todos. Se vuelcan todos los problemas al fútbol y eso está mal", dijo en algún momento.
Diego Maradona, que finalmente sucedió a Basile al frente de la selección, se pronunció a favor de su amigo. "Hablo con él y tiene unas ganas de estar, un hambre, que es admirable a la edad que tiene" dijo.
Pero más allá de las afinidades y admiraciones mutuas, Maradona advirtió que Verón "tendrá que pelear el puesto con Riquelme".
"Uno tiene que dar las órdenes y ser el capitán dentro del campo, pero uno de los dos", sentenció.
Verón, el nuevo monarca de América según periodistas deportivos sudamericanos, será coronado en el verano (austral) en fecha a determinar, y estrenará su nuevo título el 29 de enero en Lima, ante el Sporting Cristal de Perú, por la primera fase de la Copa Libertadores de América. En febrero, incombustible, seguramente defenderá a la selección argentina en el primer amistoso del año 2009.