Hace unas semanas -el 24 de septiembre- La Nación publicó el resultado de una encuesta realizada por UNIMER donde Laura Chinchilla se ubica primera en preferencia con el favoritismo del 55% de los encuestados. De segundo, y muy lejos, se hallan Ottón Solís con un 13% y el libertario Otto Guevara con un 11%.
Pero… ¡sorpresa! Hace 4 años –específicamente el 21 de agosto del 2005- la misma casa encuestadora ubicaba al hoy presidente Óscar Arias con un 62% de apoyo en contraposición a un Ottón Solís que tenía sólo un 14%. Seguidamente se ubicaban Álvarez Desanti de Unión para el Cambio y Toledo del PUSC con un 7% cada uno. Al final, sucedió en las elecciones del 2006 lo que todos –espero- recordamos: Arias ganó muy ajustadamente con un 40,9% de los votos válidos frente al 39,8% que obtuvo Ottón Solís.
Recientemente se repitió el mismo fenómeno (¿o ridículo?). El periódico Al Día publicó los resultados de una encuesta realizada por Demoscopía donde Laura Chinchilla se ubica primera con el 53% del respaldo de los encuestados, mientras que el libertario Otto Guevara se ubica de segundo con un 15,7%, y de tercero está Ottón Solís con un 12,3%.
¡Y sorpresa de nuevo! El 22 de agosto del 2005 el mismo periódico le publicaba los resultados a la misma agencia donde se informaba que Arias tenía un 36,5% de apoyo, Ottón un 10,6% y Álvarez Desanti –sí, aunque usted no lo crea- un 10,4%. Y ya sabemos cómo le fue a Desanti en esas elecciones…
¡Ay, qué pelada! ¿Será que las encuestas son realmente confiables? ¿O serán meramente herramientas para manipular la intención de voto de los indecisos?
Parecieran, más que todo, ser cortinas de humo ante las constantes metidas de pata de este gobierno, como lo fue con el escándalo mortal de hace unos días por la inoperancia de un MOPT que no ha podido ni reparar una pinche platina –y además con derroche de dineros en asesorías “técnicas”-; o con el cúmulo de abandonos (incluido el reciente de Karla González) en la famosa “meritocracia” (incompetente) de Óscar Arias; o bien en general con los incontables fracasos en objetivos y/o promesas que ha habido en estos 4 años que la misma prensa ha logrado desenmascarar.
Con todo esto tienen la osadía de querer seguir gobernando; y para eso ocupan que las encuestas les den una ayudita…
(*) Estudiante UCR