San José, (elpais.cr) - El secretario general de la Policía Internacional (Interpol), Ronald Noble, realizará el próximo lunes una visita de un día a Costa Rica, donde se reunirá con funcionarios de seguridad y del Gobierno, principalmente para asesorar a la policía política DIS.
La oficina de la Interpol en Costa Rica informó hoy en un comunicado que Noble se reunirá con los ministros de la Presidencia, Rodrigo Arias y de Seguridad, Janina Del Vecchio, con quienes conversará previsiblemente sobre el narcotráfico internacional, el crimen organizado y los prófugos internacionales, entre otros temas.
Noble también se reunirá con José Torres, responsable de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), órgano del ministerio de la Presidencia al que se encuentra adscrita la oficina de la Interpol en San José, con el fin de asesorar a ese cuestionado cuerpo policial.
A inicios de diciembre del año anterior, el Gobierno de Costa Rica había comunicado que buscaría la ayuda de Chile y Colombia para reformar la DIS, semanas después de descubrirse graves hechos de corrupción dentro de ese organismo, que involucraron al subdirector.
La DIS también ha sido acusada por organizaciones sindicales, partidos políticos de oposición y por el Movimiento Social Costarricense de espiar a dirigentes, infiltrar organizaciones, recabar datos y realizar grabaciones ilegales de conversaciones telefónicas, entre otras acciones fuera de la ley no autorizadas por jueces.
"Vamos a pedir la colaboración de los Gobiernos de Chile y Colombia para ver los modelos que ellos tienen y de esta forma adaptarlos al contexto costarricense", dijo Arias Sánchez.
El funcionario aseguró que se preparará "una reforma integral a la ley que regula la DIS" porque "ha llegado el momento de modificar esta legislación y de esta forma, definir muy bien la parte jurisdiccional y los controles que se deben tener".
Estafas
La DIS, adscrita al Ministerio de la Presidencia, se encuentra inmersa en un escándalo por fraudes bancarios efectuados, aparentemente, con recursos de la entidad y en el que se ha visto involucrado el subdirector de esa oficina, Roberto Guillén.
Guillén fue separado del cargo "temporalmente" el pasado 25 de noviembre, mientras se realizan las investigaciones judiciales correspondientes.
El Gobierno costarricense ha descartado cerrar la DIS ante exigencias de partidos de oposición, e incluso el fiscal general, Francisco Dall'Anesse, ha dicho que "el país no necesita cuerpos de espionaje" y que "la DIS debe funcionar como una policía" sujeta a controles y obligada a rendir cuentas públicamente.
Las autoridades judiciales realizaron varios allanamientos, uno de ellos en las oficinas de cómputo de la DIS, y detuvieron a nueve personas sospechosas, entre ellas a Guillén. El resto de detenidos no trabajaban para el Gobierno.
Según las pesquisas, este grupo es sospechoso de conformar una organización delictiva que a partir de 2007 saqueó cuentas bancarias de empresas y personas mediante el robo y la falsificación de cheques.
De acuerdo con la investigación judicial, Guillén utilizó una clave para ingresar, desde las computadoras de la DIS y de Casa Presidencial, a una base de datos privada, donde adquirió información de personas que posteriormente fueron estafadas por un total de unos 357 mil dólares.