Nairobi, (dpa) - Algunos activistas medioambientales de Kenia expresaron su preocupación por la pretensión del país vecino, Tanzania, de retomar de nuevo la venta regulada de marfil, según declaraciones de Patrick Omondi, de la organización ambientalista KWS, publicadas hoy por el periódico keniata "Daily Nation".
A finales de octubre, Tanzania propuso rebajar el estatus del elefante africano en la lista de especies en peligro de "amenazado" a "en menos peligro". La ganancias por las ventas de marfil de elefantes muertos de forma natural deben reinvertirse en las reservas naturales.
El comercio de marfil, por el momento, está terminantemente prohibido por un acuerdo internacional de protección de especies, firmado en Washington. Solo se permite en casos concretos la venta regulada por las autoridades.
Esto es criticado por las organizaciones ecológicas, pues afirman que toda venta conlleva el aumento de caza furtiva. En este punto los Estados africanos están divididos.
Omondi también calificó el intento de cambio el estatus por parte de Tanzania como un "retorcimiento perverso" que sólo puede conducir el aumento de la caza furtiva en África oriental. "Estamos convencidos de que Tanzania está infringiendo el espíritu del acuerdo (contra la prohibición de comercio de marfil)", añadió.
Organizaciones como KWS aseguran que se produjo un aumento de la caza furtiva en los últimos años. Este año fueron asesinados 100 elefantes, mientras que hace dos años, 47. Antes de la prohibición mundial de comercio de marfil la población de elefantes se redujo de 1,3 millones a medio millón.