Ciudad Juárez, México,(dpa) - Desde hace unos meses, Esther Chávez Cano, la luchadora por el esclarecimiento de los feminicidios en Ciudad Juárez que murió hoy, se desmoronaba como la ciudad en la que vivía, la más violenta del mundo.
Los muertos de cada día -con sus más de 10.000 niños huérfanos- la mataban poco a poco, pero también la realidad que vivía al acudir a recibir quimioterapia al hospital del Seguro Social en Ciudad Juárez, una de las clínicas de este organismo de salud para los trabajadores.
Esther Chávez Cano, de 77 años, falleció en la mañana de hoy, Día de Navidad, en su hogar de Ciudad Juárez.
En el Seguro encontraba a mujeres que iban a su cita contra el cáncer cuando tenían dinero para el transporte y que lo hacían golpeadas por sus esposos, muchas veces sin haber comido, o tras haber perdido a sus hijos y esposos en la controvertida guerra contra el narcotráfico que se libra en este punto del norte de México, en la frontera con Estados Unidos.
"No toleraba la injusticia y reaccionaba con soluciones. Su gran debilidad eran las mujeres y los niños", afirma Lydia Cordero, coordinadora de Prevención de Violencia de "Casa Amiga", un hogar fundado por Chávez Cano en 1999.
"Casa Amiga" fue el primer centro en la frontera norte mexicana de atención a víctimas de violencia y a sus familias que en estos años ha atendido, gratis, a 300.000 sobrevivientes de la violencia.
El centro nació como su respuesta para intentar acabar con la raíz de la muerte de mujeres en Ciudad Juárez. Chávez, pionera en la denuncia de los feminicidios, recopiló desde 1993 en una lista los casos; esa lista dio la vuelta al mundo e hizo visible internacionalmente la problemática que se vivía en Ciudad Juárez.
Desde 1993 hasta 2001 murieron 500 mujeres, un tercio de ellas por crímenes seriales que no se han resuelto.
"Esther periódicamente era denostada por grupos empresariales y por el gobierno por lo que consideraban una estigmatización exagerada de la ciudad", afirma el criminólogo Oscar Máynez, quien hasta enero de 2002 fue jefe de peritajes y medicina legal del estado de Chihuahua, donde está Ciudad Juárez
La activista fue una de las grandes oponentes de la guerra contra el narcotráfico desatada por el gobierno en Ciudad Juárez por las consecuencias que dejaría. La realidad es que en 2009 han muerto más de 2.604 personas, casi un tercio más que en 2008 cuando fueron asesinados 1.607, en una ciudad con más de 8.000 soldados.
"¿Qué será de los niños que se han quedado sin padre si no se hace nada? Dentro de unos años serán los asesinos brutales que cortan cabezas o cuelgan cadáveres en las avenidas", preguntaba Esther Chávez Cano.
La lucha de Esther Chávez Cano en Ciudad Juárez marcó la pauta de otras feministas a nivel nacional e internacional, según Eve Ensler, la activista del movimiento VDay y dramaturga estadounidense creadora de "Los monólogos de la vagina".
"No me puedo imaginar un mundo sin ella. Ella literalmente cambió la vida de las mujeres en Juárez", afirmó hoy Ensler desde Congo.
Chávez Cano -que tras recibir innumerables reconocimientos internacionales fue galadonada en diciembre de 2008 con el Premio Nacional de Derechos Humanos de manos del presidente de México, Felipe Calderón- fue por última vez a "Casa Amiga" el 15 de diciembre, para la presentación de su libro: "Construyendo caminos y esperanzas", que comenzará a venderse en marzo de 2010.
El domigo 27 regresará por última vez a "Casa Amiga" a recibir un homenaje de cuerpo presente de la comunidad, antes de que se celebre una misa funeral en la Iglesia de la Misericordia de Ciudad Juárez.
"Se fue con mucha dignidad y tranquilidad, con valentía, con la fortaleza que le hizo enfrentarse al gobierno", afirmó su hermano Héctor Chávez Cano, de 83 años.