Introducción
Don Jorge Guardia nos quedó debiendo. Luego de desenfundar la espada y hacer unos cuantos amagues, la volvió a enfundar.
Sin embargo, en su última columna y en relación con el tema de los banqueros y el cierre del Banco Anglo Costarricense (administración Figueres Olsen), escribió: Sic- “La banca privada celebró el cierre con fruición (en el restaurante Zermat), salivando, pues les dejaba un campo libre… ¿Me comprenden?”
Después de reflexionar hacia quién iba dirigida la pregunta, y frente a la incógnita, decidí que la misma nos la hacía a todos en general.
No es momento para cavilaciones; el país está siendo vapuleado, y nuestro deber es explicar la magnitud del escamoteo.
La última denuncia que realizamos fue en relación a la estafa perpetrada con los CATs (dispensa liberacionista). Como recordamos, miles de millones de colones le sustrajeron a los costarricenses de las arcas del B.C.C.R. Según afirmaciones del periódico La Nación, la estafa se produjo en algunos casos, gracias a la ayuda de políticos. (Se reservaron los nombres).
Ahora nos corresponde descorrer la cortina para que todos comprendan cuál es el embrollo en relación con las famosas bancas offshore, y cuál es la verdadera dimensión del daño que la alcahuetería de algunos gobernantes le produjo a nuestra sociedad.
La siguiente información está basada en sesiones del Conassif, publicaciones de la Sugef y del periódico la Nación.
Para una mejor comprensión del tema, tenemos que traer a colación el hecho de que Costa Rica formaba parte hasta hace pocos meses, de una lista negra al ser catalogada como un “paraíso fiscal” por la OCDE; el único organismo que definió técnicamente qué es un paraíso fiscal referido a los centros financieros offshore, extraterritoriales, con secretismo y para reducir al máximo el pago de impuestos. Aún estamos en proceso de salirnos de la misma. De no hacerlo, seríamos castigados por parte de organismos internacionales.
El periódico la Nación de fecha 17 de Noviembre del 2007 en su sección “economía”, informa que Costa Rica es débil en control de lavado de dinero, al no contar con una ley en contra del financiamiento al terrorismo y la falta de controles al ingreso de capitales ilegales.
El señor Juan Carlos Astúa, jefe de la Unidad de Asesoría Legal del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), explicó que existen actividades económicas como las de casinos, “tarjetas de crédito”, bienes raíces y otras, que no tienen regulación y son utilizadas para lavar dinero.
Agregan los artículos financieros: “Los bancos locales captan el 80% de los ahorros del público mediante offshores- subsidiarias en el exterior”. El informe de Gafi indica que la legislación en Costa Rica solo cubre “siete” de las veinte categorías de delitos que tienen alguna relación con el lavado de dinero.
Los bancos locales captaron con offshores más de 833.753 millones de colones. (Más del 9% del PIB)
El problema básico consiste en que, al suprimirse los controles estatales sobre los movimientos de capital, en muchos casos se da el blanqueo de dinero.
En su sección “editorial”, de fecha Lunes 06 de Abril del 2009, La Nación afirma: Sic-“En efecto, un paraíso fiscal se caracteriza por la ausencia de impuestos o una baja tasa efectiva, combinada con el hecho de ofrecerse como un paraíso fiscal para atraer inversión extranjera, o simplemente es percibido como tal por no residentes para evadir impuestos del todo. Similarmente, una baja tributación combinada con limitación para dar u obtener información para propósitos tributarios se identificaría típicamente como un paraíso fiscal. Y ese es el caso de Costa Rica.”
En otro párrafo señalan: Sic.-“retenemos información bancaria fundamental que facilitaría la identificación de ingresos gravables de ciertos contribuyentes nacionales y extranjeros domiciliados en el país o en el exterior, por lo que sus tasas efectivas, al evadir los impuestos totalmente, equivalen a cero.” (El subrayado es nuestro)
Autoridades del Ministerio de Hacienda, del B.C.C.R., habitantes de Casa Presidencial y algunos mandos judiciales, son cómplices al permitir, en el mejor de los casos, hechos execrables. En otras latitudes muchos estarían en la cárcel. Aquí están sobre la Ley; violándola constantemente.
El presidente del Ausbanc Internacional, Luis Pineda Salido, manifestó lo siguiente: Sic- “Un paraíso fiscal es lo contrario a lo que se enuncia. Es un lugar donde se dan cita todas las maldades o el fruto de los robos, engaños de cualquier empresario, o de cualquier sinvergüenza. Y además, lo puedes tapar”
Continúa revelando el editorial de la Nación: “Costa Rica, al negarse a dar información (o consentir el funcionamiento de la banca offshore) está dando una muestra de muy poca o ninguna solidaridad con la comunidad internacional. Y eso se debe corregir.” Cierro comillas.
Omiten cuantificar o al menos mencionar el daño multimillonario provocado en contra de nuestra sociedad, derivado de la evasión fiscal.
Infortunadamente las denuncias periodísticas son de larga data: el 30 de Junio del 2000, mediante oficio Conassif C.N.S. 504, le solicitan al Superintendente General de Entidades Financieras de esa época, M.B.A. Bernardo Alfaro A. presentar un informe en relación a lo publicado en el diario La Nación, en fecha 27 de Mayo del 2000, en la sección “Economía y Negocios”, titulado “País entre paraísos fiscales: Autoridades locales señalan error en calificación”, en el cual se indica que en un informe del Financial Stability Forum (FSF), adscrito al Banco de Pagos Internacionales, Bank for International Settlements, (BIS), Costa Rica aparece en la “peor categoría” de una lista de países calificados de paraísos fiscales .El acuerdo lo tomaron en la sesión 155-2000, celebrada el 6 de junio del 2000. Firma: Lic. Jorge Monge B., secretario del Conassif.
Hasta hace poco tiempo, nueve años después del oficio C.N.S. 504, nuestro país aún seguía apareciendo en esa lista negra, y catalogada como paraíso fiscal… ¿Desidia, alcahuetería o complicidad? El resultado fue un multimillonario lavado fiscal o de otra índole. (O ambos)
CONCRETANDO: En oficio CNS 1062 (12 de Noviembre del 2002) el Conassif, nuevamente le advierte a la Superintendencia la importancia de obtener información de parte de los bancos supervisados, para limitar el desarrollo de conductas riesgosas, que puedan comprometer el capital de la entidad y “los depósitos que le han sido confiados”.
Solicitándole a la vez Sic.-“el detalle de las cuentas patrimoniales y las operaciones activas y pasivas que las entidades offshore mantienen con Costa Rica”. Lo anterior constituye un compromiso internacional ineludible en el ámbito de las Normas Especiales de Divulgación de Datos (NEDD) del Fondo Monetario Internacional.
El 14 de Setiembre de 2005 (tres años después), la SUGEF dio a conocer un pronunciamiento de la Procuraduría General de la República (C-320-2005), en el cual se indica que la Superintendencia no tiene potestades para supervisar a los bancos domiciliados en el exterior e integrantes de los grupos financieros costarricenses.
De forma general la SUGEF, en el mismo comunicado, aclara lo siguiente: Sic.- “a la fecha, seis Grupos Financieros sujetos a la supervisión de la SUGEF poseen bancos domiciliados en el exterior. Los activos totales de estas entidades extranjeras ascienden a $1.724.6, monto que representa, en conjunto, un 70% del total de activos de los bancos locales integrantes de esos mismos Grupos Financieros, con cifras al 30 de junio del 2005.” (Más de 900 mil millones de colones)
Analizando esta información y según la propia superintendencia, únicamente supervisaban el 30% de los activos de estos seis grupos financieros. Sobre el 70% restante las autoridades desconocían, inclusive, el origen real del dinero. La SUGEF se basó para determinar que esa suma correspondía al 70% del total de los activos de esos bancos, en datos proporcionados por las mismas entidades participantes. (¿?) Continúa explicando la Superintendencia: Sic-“por no tener acceso a los registros individuales en los bancos, existe una razón legal fundamental para verificar la razonabilidad de la información de los bancos domiciliados en el exterior” Por lo tanto y a partir de este comunicado la SUGEF suspende las visitas de supervisión y verificación de la situación financiera de esas entidades.
El grupo lo constituían Prómerica, Cuscatlán, Banex, BCT, Bac San José e Interfín; este último liderado por don Luis Liberman, actual candidato a la vicepresidencia por el partido Liberación Nacional. (Algunos de estos bancos se fusionaron con otros)
Más grave aún; la Nación del día 17 de noviembre del 2007 (economía), da a conocer un informe, en donde se denuncia que nuestro país es débil en control de lavado de dinero, al no contar con una ley contra financiamiento de terrorismo y que la falta de regulación a varias actividades coadyuva a ingresos de capitales ilegales. Según este informe Costa Rica presenta vacíos legales y no existen regulaciones para ciertas actividades económicas, las cuales se prestan para que organizaciones internacionales y nacionales laven dinero aquí.
Para resaltar la veracidad de lo mencionado, el Ing. Oscar Rodríguez Ulloa, Superintendente General de Entidades Financieras de la época, en ese mismo artículo manifestó: Sic-“Costa Rica es un país en donde se lava mucho dinero”. La obligación de don Oscar y del Fiscal General, era trabajar conjuntamente y realizar las investigaciones correspondientes. El incumplimiento de deberes es evidente en ambos. (Suponemos que el Fiscal General lee los periódicos)
La Fiscalía ha admitido públicamente las ineficiencias en los procesos de investigación y la vulnerabilidad de los cuerpos de policía en la lucha contra el narcotráfico…
Muchos costarricenses son testigos de que, al firmar créditos en algunos bancos, lo hacían a favor de bancos domiciliados en Bahamas o en otros centros de piratería similares. ¿Este es el esquema social que pretenden los Arias imponernos?
¿Quién garantiza que algunos bancos no faciliten el lavado de dinero? La falta de prevención y de transparencia en este tema genera una incógnita cuya responsabilidad recae sobre los órganos encargados de la supervisión financiera y en los propios bancos.
Según los expertos todos los paraísos fiscales han surgido como consecuencia de la necesidad de canalización de los recursos de la evasión tributaria de los países de origen. Y esos mismos circuitos son los que luego se utilizan para blanquear dinero de las organizaciones criminales.
En Junio del 2000 se dio a conocer un informe (GAFI) en donde se señala 15 jurisdicciones en donde se lava dinero, agrupadas en cuatro listas según el grado de involucramiento en operaciones sospechosas.
Las peores de la lista son “COSTA RICA”, Islas Caymán, Belice, Panamá, Liechtenstein, Chipre y Líbano.
Cientos de millones de colones en impuestos le fueron escamoteados a nuestra sociedad. Y ahora los ex Ministros de Hacienda desean ser diputados… Que tupé!!!
El Fiscal General de la República conoce desde hace mucho tiempo estas irregularidades, al entregársele prueba irrefutable de cómo se falsificaban inclusive, Telex de Radiográfica Costarricense S.A. con la finalidad de aparentar supuestos envíos de dinero del exterior; alterando de esta forma los registros contables, para disfrazar así fácilmente dinero de dudosa procedencia. El Fiscal Dall´Anese guardó silencio.
La designación de don Luis Liberman como candidato a la vicepresidencia de nuestro país, resulta inaceptable. Don Oscar Arias no puede ni debe imponernos ningún anatema más.
El término opuesto a corrupción política es transparencia. Y así lo exigimos los costarricense; el Presidente también es un funcionario público. (Aunque él no lo crea)
Los asesinatos, las violaciones a mujeres y niñas, la tolerancia de extranjeros indeseables, pobreza, prostitución, drogadicción, etcétera, y la depredación que nuestra sociedad ha venido sufriendo desde hace muchos años, queda plasmada en los últimos informes de organismos internacionales: La riqueza aumenta…y la pobreza también. Ahora pretende don Oscar que los costarricenses nos enfrentemos a estas “estructuras financieras” en una lucha tan desigual, como su forma de tratar a los compatriotas.
Mientras esto sucede don Ottón Solís y don Otto Guevara, el candidato de: “Quién la hace la paga”, enmudecen. Este año el periódico la Nación no tendrá problema alguno cuando le corresponda elegir al nuevo personaje del año. Sobran candidatos para lucir el preciado galardón.
Don William Hyden, reconocido economista y ex Gerente General del Banco Nacional de Costa Rica, ha criticado fuertemente las políticas económicas del B.C.C.R. Por esa razón ya no ocupa el honroso cargo. De igual manera don José Merino del Rio, diputado de “Frente Amplio”, ha denunciado con valentía desde su curul, esta tergiversación.
Le corresponde ahora a las fuerzas vivas de nuestra sociedad exigir que devuelvan a las arcas del Estado el dinero que tomaron “prestado”, una vez que el Ministerio de Hacienda, basado en información que la SUGEF le proporcionó en su momento, cuantifique el monto de la defraudación fiscal. Esperamos que la Superintendencia no le haya ocultado al Ministerio de Hacienda, el envió multimillonario de dinero a las bancas offshore.
Los vaivenes en el tipo de cambio y los exorbitantes intereses que le cargan a las tarjetas de crédito, también ahogan a nuestra sociedad.
Mientras esto sucede, a los Tico-Ticones nos mantienen entretenidos con los aburridísimos episodios de la trama, Caja- Fischel. Cuyo desenlace fue el doble premio recibido por el corruptor confeso, al condonarle la fiscalía gran parte del castigo y dejar que se embolsara casi todo el dinero, con tal de que se mostrara arrepentido. Y seguidamente, el lanzamiento al estrellato que le obsequió el periódico la Nación al nombrarlo, gracias a su impudicia, personaje del año
José María Figueres fue beneficiado por nuestras autoridades judiciales al desestimar su caso en el tema ICE-ALCATEL.
El bombardeo redundante a que fue sometido por años el dirigente del partido político opositor mayoritario, refleja el deseo oculto de colocar a nuestra democracia bajo el mando de un partido único y autócrata. La imposición en contra de la voluntad popular, de la señora Ofelia Taitelbaum en la Defensoría de los Habitantes, lo confirma.
El Fiscal General, quién ahora resultó también filósofo capitalista (según su último artículo) conoce muy bien cuál es su obligación. Costa Rica tiene la mirada orientada hacia él. El pueblo clama por justicia.
A doña Laura Chinchilla no tenemos nada que endilgarle o pedirle; ella es únicamente el rostro que los hermanos Arias desean mostrarle a los costarricenses en estas elecciones. Quisiéramos que ella fuese realmente “firme y valiente”. Aún está a tiempo de demostrarlo.
(*) Administrador