San José, (dpa) - El escrutinio de los votos de los comicios generales que se realizarán en Costa Rica el 7 de febrero será un "modelo de confiabilidad" para América Latina, según dijo este lunes el presidente del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Luis Antonio Sobrado.
En conferencia de prensa, Sobrado dijo que el conteo de votos y la posterior transmisión de datos estarán protegidos por un estricto "blindaje", para evitar cualquier contratiempo o irregularidad.
El 7 de febrero, unos 2,8 millones de costarricenses acudirán a las urnas para elegir a un nuevo presidente de la República, dos vicepresidentes, 57 diputados a la Asamblea Legislativa y autoridades de 81 gobiernos locales (municipalidades).
Sobrado dijo que un primer corte, con un diez por ciento de la votación, se dará a conocer aproximadamente a las 20:30 horas (02:30 GMT) del domingo 7 de febrero, dos horas y media después del cierre de las urnas.
El presidente del TSE consideró que antes de la medianoche se sabrá el resultado de los comicios, para los cuales estarán habilitadas 6.617 juntas receptoras de votos.
"El sistema de transmisión de datos que emplearemos será un modelo en América Latina", reiteró Sobrado.
Costa Rica, un país caracterizado por su tradicional apacibilidad y que abolió el ejército hace medio siglo, es considerada la democracia más antigua de la región.
Sobrado informó que las manifestaciones de plaza pública quedarán prohibidas a partir del lunes de la próxima semana y las pautas de propaganda política y publicación de encuestas se suspenderán dos días después.
La candidata del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), Laura Chinchilla, encabeza las encuestas de opinión, aunque no se descarta que el país tenga que acudir a una segunda vuelta, como ocurrió en el 2002, por primera vez en la historia de la nación.
Según los sondeos, Chinchilla, cuyo partido abraza la bandera de la socialdemocracia, es escoltada por Otto Guevara, del Movimiento Libertario, a quien sus adversarios identifican con posiciones de derecha, y Ottón Solís, de tendencia de centro.
Más atrás figura Luis Fishman, un socialcristiano, y otros candidatos que muestran demasiado rezago en las encuestas de opinión.