Ciudad de Panamá, (dpa) - Centroamérica tendrá una fuerte participación en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, que será realizada del 20 al 22 de abril en Cochabamba, Bolivia.
La representación centroamericana en el foro ambiental y social fue confirmada este martes por el embajador de Bolivia en Panamá, Edgar Solís Morales, en una conferencia de prensa, en la que reseñó el "fracaso" de la Cumbre sobre Cambio Climático celebrada en Copenhague, Dinamarca, en diciembre de 2009.
Solís Morales estimó que los centroamericanos, afectados por severos fenómenos climáticos y la pobreza, comprenden la necesidad de alcanzar un verdadero compromiso ecológico mundial y serán parte de unos 10.000 delegados que asistirán a la reunión en territorio boliviano, en búsqueda de respuestas frente al deterioro planetario.
El diplomático destacó que la convocatoria de la conferencia fue lanzada por el presidente de Bolivia, Evo Morales, para generar un debate y proponer acciones sobre la deuda climática, las migraciones de refugiados afectados por la degradación de los ecosistemas y la reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera.
Asimismo, destacó que el evento contribuirá al diálogo sobre el financiamiento, la protección de los bosques, la visión de los pueblos indígenas y la creación de un Tribunal de Justicia Climática, para frenar las catástrofes provocadas por la agresión al medioambiente y la contaminación.
"El planeta tiene fiebre, y la fiebre hay que curarla", indicó Solís Morales al referirse al aumento de la temperatura que ya provocó la desaparición del glaciar del Nevado de Chacaltaya, en la región andina de Bolivia, donde la nieve únicamente puede ser vista en fotografías tomadas por los escaladores hace décadas.
Precisó que la elevación de un grado en la temperatura implicaría la pérdida, en pocos años, de los enormes nevados en los Andes y la desaparición del modo de vida ancestral de poblaciones indígenas que aumentarán su vulnerabilidad a causa del calentamiento global.
Solís insistió que para asegurar el bienestar de la humanidad, hay que emprender acciones concertadas firmes y efectivas, que aseguren la calidad de vida de la humanidad y el acceso al agua.
"Es necesario entender que la tierra no nos pertenece. Nosotros pertenecemos a ella, y debemos protegerla", enfatizó el embajador boliviano en el llamado a una Conferencia Mundial participativa y abierta, en procura de un gran consenso de los pueblos.