Washington, (dpa) - Organizaciones proinmigrantes denunciaron este lunes el fuerte incremento de las deportaciones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos bajo el gobierno de Barack Obama y exigieron su fin inmediato, así como que el mandatario "cumpla" su promesa de promover de una vez la reforma migratoria.
"Exigimos un alto inmediato a las deportaciones y el liderazgo (de Obama) para mover adelante la reforma migratoria", dijo la directora de la Coalición por Derechos Humanos para los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA, por sus siglas en inglés), Angélica Salas, en rueda de prensa en Washington.
Según denunció, en 2009 las deportaciones crecieron casi 50 por ciento hasta las 387.000 frente al año anterior, una cifra mucho más elevada que durante la previa administración de George W. Bush.
Mientras que durante la adinistración republicana la media diaria de indocumentados deportados era de 650, desde que Obama asumió la presidencia este número supera los mil, de acuerdo con los datos de las organizaciones.
"Cada una de estas deportaciones, cada uno de estos números significa una familia destruida", recordó Salas.
La demanda se produce en el mismo día en que Obama se reunirá en la Casa Blanca con los senadores Charles Schumer, demócrata, y el republicano Lindsey Graham, quienes están elaborando una propuesta conjunta de reforma migratoria, después de la presentada a finales de año en el Congreso por el diputado demócrata Luis Gutiérrez.
El portavoz adjunto de la Casa Blanca, Bill Burton, dijo hoy que el objetivo del encuentro es "recibir una actualización sobre los esfuerzos para crear una legislación sobre inmigración bipartidista".
Si bien la reforma migratoria fue una de las promesas de campaña de Obama, que logró de este modo aumentar el número de votos a su favor, sobre todo de la amplia comunidad hispana, el retraso de su agenda, sobre todo la reforma del sistema de salud, ha hecho que hasta ahora el mandatario no se haya ocupado de forma prioritaria del tema, algo que las organizaciones proinmigrantes advierten que podría afectarle negativamente de cara a las elecciones de medio término en el Congreso previstas para noviembre.
Para presionar a favor de la reforma migratoria, varias organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han convocado para el próxmo 21 de marzo una manifestación en Washington a la que se espera acudan miles de personas.
"Esperamos que para el 21 de marzo el presidente Obama ejerza su lidrazgo y ayude a avanzar un proyecto de ley bipartisano", dijo Salas al respecto.
"Se nos ha acabado la paciencia", advirtió por su parte la directora de One America, Pramila Jayapal.
"Estamos cansados de un sistema de inmigración roto que obliga a los trabajadores inmigrantes a vivir en las sombras sólo porque los líderes electos no tienen el valor de arreglar un sistema que no beneficia a nadie salvo a los que promueven el odio y el miedo y que buscan dividir a Estados Unidos", agregó.
"Esperamos más, esperamos que el presidente ordene detener las deportaciones y que demuestre liderazgo para aprobar la reforma migratoria", reclamó.