Brasilia, (dpa) - El director general de la Organización de las Naciones Unidas para Alimentos y Agricultura (FAO), Jacques Diouf, sugirió hoy en Brasilia que Brasil "exporte" a África el programa "Hambre Cero", lanzado por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva en 2003, luego de su investidura en el gobierno.
"La intención de ejecutar versiones del Hambre Cero es importante para el desarrollo y llevar adelante la experiencia y la tecnología de ese programa para avanzar en los proyectos de seguridad alimentaria", dijo el dirigente senegalés, tras sostener en Brasilia un encuentro con Lula.
El director general de la FAO afirmó que los programas sociales adoptados por Brasil han logrado reducir el hambre en un 28 por ciento -de 16,6 millones en 2000-2002 a 11,9 millones, en 2009-, y han logrado "reducir la pobreza y estimular una serie de acciones" por la mejoría del nivel de vida de los más pobres.
Además, recordó que, en lo que a la agricultura se refiere, Brasil es parecido a muchos países africanos: "Gran parte de Brasil tiene condiciones climáticas y de suelo similares a las encontradas en muchos países de África. Además, los principales cultivos de alimentos de Brasil también son, en su mayoría, importantes en África".
Según Diouf, la FAO apoyó a 51 países africanos en acciones de desarrollo rural que contemplaron inversiones por 26.700 millones de dólares.
Además, dijo que, hasta ahora, 40 países africanos ya prepararon programas de seguridad alimentaria financiados por recursos propios y con apoyo de donantes que consumirán más de 2.000 millones de dólares y beneficiarán a más de 20 millones de personas.
Al margen del encuentro, el mandatario brasileño fue galardonado con el premio "Campeón del Mundo en la Batalla contra el Hambre", concedido por el Programa Alimentario Mundial (PAM), vinculado a las Naciones Unidas.
El premio fue entregado a Lula por la directora ejecutiva del PAM, Josette Sheeran, quien afirmó que el gobernante brasileño ha usado su condición de líder en el escenario internacional para estimular la adopción de políticas de combate al hambre.
Además, sostuvo que, bajo el actual gobierno, "Brasil ha demostrado al mundo buenas acciones para eliminar el hambre y la desnutricción", como el programa Beca Familia, que concede ayuda financiera oficial a unos 55 millones de brasileños pobres.
Lula, a su vez, afirmó que la guerra contra la pobreza "sólo será vencida si es prioritaria en la política presupuestaria de cada país".
Según el mandatario, todos los candidatos a gobernar países, durante su campaña, prometen cambiar la vida de los pobres, pero, cuando asumen el gobierno, "los pobres salen de la agenda y entran los ricos".
Lula agregó que, gracias a las políticas adoptadas para mejorar el nivel de vida de los pobres, Brasil ha sido poco afectado por la crisis financiera global, al ampliar el mercado de consumo y mantener la economía en marcha.
"Este es uno de los milagros que ocurrieron en el país. Los pobres se convirtieron en clase media, pasaron a comprar en 'shopping centers'", dijo.
Diouf, Lula da Silva y Sheeran participaron este lunes en Brasilia en la apertura de la primera Reunión Diálogo Brasil-África sobre Seguridad Alimentaria, Combate al Hambre y Desarrollo Rural, que reunirá en Brasilia hasta el miércoles próximo a ministros de Agricultura y Desarrollo Agrario de países africanos, además de dirigentes de organizaciones internacionales como la FAO, el Banco Mundial y el Banco Africano para el Desarrollo.
Según el gobierno brasileño, el encuentro se destina a estrechar la cooperación de Brasil para el desarrollo de África, que ha aumentado en los últimos años. La Cancillería informó que el continente africano recibe hoy cerca del 60 por ciento de los recursos de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), que realiza 50 proyectos de seguridad alimentaria en 18 países africanos.
"Ese acercamiento nos volverá más fuertes para hacer frente a las distorsiones en el comercio internacional", afirmó el canciller brasileño, Celso Amorim.