HANNOVER (dpa) - Navegar, chatear y hacer llamadas telefónicas por Internet: conecte su portátil o su smartphone a un "punto caliente" inalámbrico y el aburrimiento desaparecerá de su vida. Por supuesto, depende de que usted pueda hallar una conexión rápida, cosa que no siempre ocurre. La solución: un router inalámbrico que tenga también incorporado un router UMTS o 3G, o que pueda al menos aceptar un módem con conexión USB. Esto le permitirá establecer su propio punto caliente donde quiera que se encuentre, y compartirlo también con otras personas.
"Routers inalámbricos UMTS combinan la conectividad inalámbrica y la red de telefonía móvil", explica Dusan Zivadinovic, de la revista alemana de computación "c't". En muchos casos la tarjeta SIM es colocada en una barra de navegación que es conectada entonces al router. Otros routers pueden aceptar directamente la tarjeta SIM. Por último hay otro factor a considerar: algunos routers 3G pueden ser conectados al enchufe normal en la pared, mientras otros funcionan con pilas.
"La ventaja de los routers móviles es que son muy pequeños y manejables, y en algunos casos pueden funcionar con pilas", añade el experto. Los routers con pilas pueden ser especialmente útiles en lugares donde no haya una conexión disponible, como en el campo o en la sala de espera de los hoteles.
La principal ventaja de los routers UMTS inalámbricos sobre una barra de navegación UMTS es que ningún usuario necesita pagar individualmente por el uso de Internet. Por el contrario, muchas personas pueden aprovechar la conexión.
No obstante, las barras de navegacion no siempre funcionan en máquinas provistas de sistemas operativos Linux o Mac OS. "Este problema se evita usando un router inalámbrico UTMS, puesto que toda máquina puede navegar sin problemas por la vía inalámbrica", dice Alexander Zeh, de la asociación alemana de comunicaciones de Internet (ECO), en Colonia. Tal como en cualquier otro punto caliente, los usuarios deben estar en posesión del nombre de la red y de la clave de acceso, pues de lo contrario el router no los conectará.
Zivadinovic recomienda usar sólo routers capaces de trabajar con una norma generalmente aceptada de encriptación, tal como el protocolo WPA2. Lo importante para el uso móvil es que las operaciones sean simples: el conectarse o desconectarse de Internet no debe implicar más que el pulsar un botón, y el ordenador debe mostrar claramente cuándo el aparato está online. Los routers inalámbricos que aceptan una barra UMTS como expansión adicional tienen que reconocer las barras automáticamente y aceptar los ajustes de la red por el respectivo proveedor de servicio telefónico.
De menor importancia es el hecho de si el router trabaja con la norma standard 802.11g o con la más rápida norma 802.11n una vez conectado a la red de comunicaciones móviles. "El usuario debe recordar que, al conectarse a Internet móvil, ello es en primer lugar para navegar y enviar correo", añade Zivadinovic.
Los cuellos de botella surgen por cuenta del proveedor de servicios telefónicos, no por causa de la red inalámbrica misma. Las velocidades de transmisión y la calidad de la conexión varían de un proveedor a otro.
Fabricantes de routers UMTS inalámbricos son, entre otros, Edimax, Netgear, Linksys y Huawei. Accesorios diseñados para conectarse a la red cuestan menos de 100 dólares (unos 78 euros), mientras que los que funcionan con pilas cuestan sólo un poco más. En los modelos para uso móvil, varía mucho la duración de la batería. Algunos modelos pueden funcionar hasta tres horas, mientras otros pueden seguir con vida más de cuatro horas sin necesidad de ser recargados.