San José (elpais.cr) - La similitud de muchos datos aportados en el llamado Informe Final sobre un acueducto para uso privado con el presentado por el Gobierno de Costa Rica a principios del último trimestre del 2008 y la falta de solución a problemas de orden legal, despertó sospechas en la comunidad de Sardinal, Guanacaste, y anuncian una lucha prolongada contra el proyecto.
El Informe, según dirigentes de la organización ambientalista Confraternidad Guanacasteca, fue aprobado por las máximas autoridades del Ministerio del Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (Minaet), Acueductos y Alcantarillados (AyA), y por la gerencia del Servicio Nacional de Riego y Avenamiento (Senara).
Señalaron que los altos funcionarios de esas tres entidades han dado su respaldo político al proyecto de la explotación del acuífero de Sardinal, cantón de Carrillo, en Guanacaste, que tiene un costo superior a los ocho millones de dólares, y que inició sin los permisos municipales requeridos, y sin consultar a la población afectada, de unos 16 mil habitantes.
El proyecto consiste en dotar de agua a más de una veintena de proyectos inmobiliarios, que incluyen hoteles, piscinas, villas y condominios con amplios jardines, así como centros comerciales, a pesar de que las segregaciones de terrenos para entregar el proyecto al estatal AyA no están listas, ni existen los respectivos planos catastrados, de acuerdo con Confraternidad Guanacasteca.
La organización y el Comité por la Defensa del Agua y el Desarrollo de Sardinal, por su parte, reclaman que en las zonas donde se construyen esos proyectos se ha destruido gran parte del bosque tropical seco.
“Sin sorpresa recibimos el pronunciamiento del Minaet, AyA y del Gobierno, sobre el “Estudio” que hicieron sobre el acueducto de Sardinal”, precisó un comunicado de la organización.
Agregó que “eso es una sentencia dictada por los mismos delincuentes, disfrazados de jueces imparciales. Aquellos que construyeron sin permiso. Aquellos que mintieron, diciendo que era obra pública. Aquellos que evadieron el pago de impuestos de construcción”.
“Aquellos que no visaron, ni pagaron al Colegio de Ingenieros. Aquellos que cerraron los ojos ante las obras ilegales. Aquellos que enviaron a los antimotines contra los vecinos. Aquellos que mintieron, diciendo que todo estaba bien... y siguen diciendo que todo está bien”.
Confraternidad resaltó que “la verdad es que: No existe, ni proponen una planificación real, seria, técnica, del Distrito de Sardinal; y no existe un mapa de la zona de bosques y zonas protegidas, para evitar su destrucción. A pesar de ser solicitada reiteradamente al MINAE, nunca la aportaron”.
Por otro lado, sostienen que “no existe un plan para manejar las aguas residuales. Hay un severo peligro para la salud pública y el medio ambiente, sin que se tome en cuenta”.
Además, Confraternidad sostiene también que “no hay un análisis sobre las irregularidades y delitos cometidos con las obras ilegales de este proyecto, ni se sienta responsabilidad alguna contra los delincuentes”.
“No se responde a las solicitud de diálogo hecha reiteradamente por la comunidad de Sardinal. Se busca a los “amigos” y “turecas” para hacer las reuniones. Se negocia por debajo de la mesa con los inversionistas. El agua la quieren para un grupo de “amigos”, no para el pueblo”, afirmó el pronunciamiento de Confraternidad.
“Los vecinos de Sardinal estudiaremos el “Estudio” y lo desnudaremos, con todas sus fallas, al igual que ha ocurrido con todas las demás mentiras del gobierno. Solo los tontos se creen sus propias mentiras. Este gobierno ha tropezado una y cien veces con Sardinal. Y como no aprende, tropezará otra vez”, concluye el comunicado de Confraternidad Guanacasteca.
El jueves, tras conocer el informe, un boletín de prensa de la empresa Fideicomiso resaltó que “al fin se ha logrado un consenso que permitirá reanudar las obras del Acueducto Sardinal‐El Coco‐Ocotal”.
“El Fideicomiso encargado de ampliar y mejorar el acueducto Sardinal‐El Coco‐Ocotal, reaccionó hoy complacido por el informe técnico tripartita que, de manera concluyente, destaca la existencia de suficiente agua en los acuíferos de Sardinal”, afirma la nota de prensa.
“Al fin se ha logrado llegar a un consenso técnico que permitirá reiniciar las obras del acueducto y, así, beneficiar de inmediato a las comunidades, promover el desarrollo y generar empleo”, aseguró José Antonio Muñoz, representante del Fideicomiso.
Entre tanto, el Comité de Lucha de Sardinal anunció que asesores están estudiando el documento, mientras que el próximo lunes tendrán una reunión para analizar una serie problemas derivados del conflicto como la situación legal del mismo, que tiene muchos flancos débiles.
Resaltaron que son tantas las debilidades del proyecto que el reinicio de las obras se puede prolongar durante varios meses, debido a la situación legal, así como a cuestiones de orden político, que se van a generar conforme tome calor la campaña para las elecciones generales del primer domingo del 2010, así como a las protestas callejeras de la población.