Ciudad de México, (dpa) - La epidemia de influenza, que ha dejado 45 muertos en México, empieza a mezclarse con la política en vísperas de las elecciones de medio término del 5 de julio a medida que el país intentar retornar a su vida normal.
Al narcotráfico y la recesión económica, que dominaban la agenda hasta mediados de abril, se ha sumado el "factor gripe".
La percepción que tengan los ciudadanos sobre el manejo de la crisis podría impactar al final en los resultados de unos comicios fundamentales para el gobierno de Felipe Calderón, que aspira a retener y si es posible ampliar su mayoría simple en la Cámara de Diputados.
El 5 de julio será el termómetro. Se renuevan 500 bancas de diputados y seis gobernaciones, en una nación de más de 105 millones de habitantes en el que la economía está estrangulada por la crisis económica global y hubo más de 7.300 asesinatos del crimen organizado desde 2008.
En las últimas dos semanas el recuento de muertos y contagiados con el nuevo virus relegó por completo la contabilidad del día a día de los muertos del narcotráfico y del número de fábricas en paro técnicos. Un panorama que afectaba los pronósticos electorales para el gobierno.
Calderón, que pertenece al Partido Acción Nacional (PAN), ha estado en estos días al frente de las acciones de emergencia sanitaria, con el discurso de que México está dando una batalla por la humanidad y ha sido discriminado y vejado por otras naciones del planeta con medidas restrictivas.
La emergencia puede ser útil también para la estrategia política. La popularidad de los presidentes sube cuando hay una crisis nacional, recordó el columnista Leo Zuckermann en el diario "Excélsior".
"En Estados Unidos ocurrió después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. También cuando Bush invadió Irak", afirmó Zuckermann.
Después de que se redujo el nivel de alerta ante la reducción de contagios de influenza, el sector privado, la administración pública, los estudiantes y los centros de diversión empezaron a volver a la normalidad.
Las primeras planas de los diarios dejaron de estar dominadas por las noticias de la influenza. Los titulares se los llevan ahora la economía y revelaciones del libro "Derecho de Réplica" del empresario Carlos Ahumada sobre un supuesto complot político contra el ex candidato presidencial izquierda Andrés Manuel López Obrador, ocurrido en 2004.
El alcalde de Ciudad de México, Marcelo Ebrard, anunció hoy que, con 100 por ciento de las actividades normalizadas el día de hoy", la semana próxima se concentrará sus esfuerzos en la reactivación económica, no sólo debido a los efectos de la gripe, sino de la crisis general en el país.
"Es un hecho que estamos en recesión", dijo el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, al señalar que ya se acumulan dos trimestres negativos. En el primer trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) decreció el siete por ciento y Carstens estima que 2009 terminará con una contracción económica del 4,1 por ciento.
La discusión sobre si México actuó bien o mal o sobrerreaccionó ante la epidemia previsiblemente será también parte de las campañas políticas.
El gobierno de Calderón "salió a alarmar a la gente, a través de los medios de comunicación, y cundió el miedo entre la mayoría de los mexicanos", dijo el miércoles López Obrador, el ex rival de Calderón que denunció haber sido derrotado mediante un fraude en 2006.
Las campañas comenzaron el domingo más que nada a través de anuncios televisivos, internet, reparto de volantes y mensajes telefónicos.
En la ciudad de León, en el centro del país, la candidata a alcalde del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Bárbara Botello inició sus actividades repartiendo volantes sobre la influenza con un cubrebocas que decía: "Bárbara en boca de todos".
El Instituto Federal Electoral (IFE) emitió una serie de lineamientos que deberán cumplir los partidos políticos mientras dure la emergencia sanitaria.
Entre otros recaudos, se les pide un máximo de cuatro personas por cada diez metros cuadrados en los mítines, tener un micrófono desinfectado por cada orador y, antes de entrar en tema, dar información sobre la manera correcta de lavarse las manos y estornudar.
La Secretaría de Salud también recomendó en general a los mexicanos que no usen corbata porque la prenda es "reservorio" de microbios. Muchos políticos ya no las usan. Las campañas están contagiadas por la gripe.