Ciudad de México, (dpa) - El cultivo de drogas ilícitas tiene un impacto en la deforestación de México, aunque la causa principal de pérdida de bosques y selvas es la actividad agrícola-ganadera, dijo hoy la organización ambientalista Greenpeace.
"El narcotráfico tiene impacto en deforestación muy fuerte, sobre todo en regiones como Michaocán y otras zonas del país", dijo Patricia Arendar, directora ejecutiva de Greenpeace México, en una conferencia de prensa.
Sin embargo, no existen datos específicos sobre cuánto influye esta actividad en la desaparición 600.000 hectáreas de bosques y selvas anuales, una superficie equivalente a cuatro veces la Ciudad de México.
Arendar señaló que las bandas de taladores en muchos casos están relacionadas también con otros delitos. "Está comprobado que pertenecen muchos a narcotráfico y también a bandas de secuestro", manifestó.
Según el coordinador de campañas de Greenpeace, Alejandro Olivera, México ocupa el quinto lugar mundial en deforestación y la principal causa "es el avance de la frontera agrícola-ganadera".
Greenpeace presentó hoy un documento titulado "La destrucción de México: la realidad ambiental del país y el cambio climático", en vísperas de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, en el que advierte que los procesos de degradación de ecosistemas y agotamiento de recursos "continúan agudizándose" en México.
"Le demandamos al gobierno de Felipe Calderón que sea congruente. No es posible que en el discurso internacional se pregone que México es un ejemplo en la defensa del medio ambiente y en el combate al cambio climático, y en los hechos esté propiciando la destrucción sistemática de ecosistemas", expresó Arendar.
Greenpeace afirmó que se siguen impulsando políticas y proyectos "que no frenan la deforestación, que depredan los manglares, que incentivan el uso de energías sucias como el petróleo y el carbón y que promueven la siembra de trasgénicos".
El turismo ha propiciado "un grave deterioro ambiental" porque debido a su importancia económica se le ha permitido un crecimiento desordenado sin respetar las líneas de costa y zonas de manglar, alertó la organización.
Para Greenpeace, aunque el costo anual de la destrucción ambiental se redujo del diez por ciento al 8,8 por ciento del Producto Interno Bruto de 2003 a 2006, y en cifras se incrementó en casi 150.000 millones de pesos (unos 11.500 millones de dólares) en ese lapso.
Arendar destacó que hace pocos años las autoridades hablaban de 25 millones de mexicanos en condiciones de vulnerabilidad ante el cambio climático, cuando ahora advierten que el 68,2 por ciento (70 millones de personas) se encuentra en esa situación.