Hamburgo, (dpa) - Las vuvuzelas son probablemente un objeto inevitable en la mano de los fans al fútbol en Sudáfrica, pero la ruidosa trompeta de plástico no es bienvenida en Europa.
La Liga austriaca negó el uso de vuvuzelas al club Wiener Neustadt en su primer partido de regreso a la máxima categoría del fútbol austriaco.
El Colonia alemán advirtió ya de que no permitirá las 10.000 trompetas que una empresa publicitaria quiere distribuir en agosto en el partido de la Bundesliga contra el campeón, el Wolfsburgo.
Y la página web alemana vuvuzelas.org aseguró el viernes que 100.000 fans agregaron ya su firma a la acción "Contra las vuvuzelas - a favor del ambiente" desde que se inició el 20 de junio.
La petición será enviada a la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), la Unión Europea de Fútbol Asociado (UEFA) y la Federación Alemana (DFB).
"No queremos cambiar las tradiciones y cultura de nadie. Pero en nuestra opinión, soplar las vuvuzelas durante 90 minutos es antideportivo, como gritar cada vez que el equipo contrario toca el balón", aseguran los promotores de la iniciativa, Stefan Watzinger y Bastian Fröhlig.
El incesante zumbido del instrumento causó polémica el pasado mes en la Copa Confederaciones de Sudáfrica, donde emisoras televisivas y jugadores, como el español Xabi Alonso o el brasileño Robinho, expresaron su oposición.
Sin embargo, el jefe de la FIFA, Joseph Blatter, insistió en que el organismo no impondrá una prohibición sobre un objeto que es una parte importante de la cultura futbolística sudafricana.
"Es un sonido local", dijo el suizo. "Esto es África. No es Europa occidental. Hay ruido, energía, ritmo, música, danza y tambores".
Pero al igual que los sudafricanos se sintieron decepcionados por las críticas al instrumento, al menos austriacos y alemanes no quieren que su ambiente futbolístico se vea perturbado por las vuvuzelas.
El Wiener Neustadt quería distribuir 150 trompetas entre sus fans para el partido del viernes ante el Austria Kärnten, pero la liga prohibió el instrumento en los estadios austriacos alegando motivos de seguridad.
"Las vuvuzelas podrías ser utilizadas como proyectiles", advirtió un portavoz.
La situación es similar en Colonia. La ciudad es famosa por su ruidoso carnaval, pero no está dispuesta a dejar pasar las trompetas a sus gradas.
"¿Borrarán las vuvuzelas las canciones de nuestros fans?", se preguntó la página web koeln.de. El diario "Augsburger Allgemeine" fue aún más lejos: "¿Destrozarán la cultura del fan al fútbol?"
De momento, el Wiener Neustadt no necesitó el empuje del ruido de las vuvuzelas para imponerse por 3-1 al Austria Kärnten en su debut en la primer división austriaca.