200 años después… el sueño de Bolívar cabalga por América

Veinte mil ochocientos años llevan contados los pueblos mayas, en cuatro tiempos o soles de 5.200 años cada uno; en ellos fueron construyendo su historia, interrumpida hace 500 años por europeos llegados del otro lado del mar, con fusiles, cañones y caballos. Nuestros pueblos tuvieron que sufrir 300 años esclavos, hasta que mujeres y hombres amantes de la libertad, levantaron banderas de independencia hace justo 200 años (la mayoría de ellos entre 1811 y 1824), dirigidos por patriotas como el Libertador Simón Bolívar, quien soñara con la integración de todos los países latinoamericanos y así lo dejara manifiesto, en varias de sus cartas y documentos, donde también señalaba el peligro y la ambición de los Estados Unidos, quien luego invadiría la mayoría de pueblos y ejercería su dominio sobre la gran mayoría de ellos (excepto Cuba).

Hoy el mundo se encuentra revuelto, los países árabes en una primavera que más bien parece invierno, Europa y Estados Unidos en decadencia, sin poder resolver problemas cruciales como sus economías (producción, trabajo, salud y educación para todos), crisis alimentaria (millones mueren de hambre en el mundo), crisis energética (haciendo guerras e invadiendo países para aprovecharse de sus recursos), crisis climática (calentamiento global) y crisis moral (pérdida de valores).  Aparecen así –en el presente año- los indignados en muchos países del mundo, principalmente en Europa y Estados Unidos, también movimientos muy importantes en Chile, Colombia y México. 

En los últimos diez años Latinoamérica ha venido recuperando su dignidad y la mayoría de los gobiernos ha vuelto a velar por los intereses de sus pueblos, más que por “servir al amo del norte”, en procesos de diversa índole.  Pareciera que esto está funcionando, por cuanto informes de organismos internacionales, hablan del mejoramiento de sus economías, educación, salud, trabajo, etc.  También estos gobiernos han venido avanzando en procesos de integración, sobre todo en el SUR del continente: UNASUR, PETROCARIBE, PETROSUR, ALBA, BANCO DEL SUR, SUCRE COMO MONEDA, COMUNICACIONES (TeleSUR, satélites Simón Bolívar y Tupaq Katari), MISIONES INTERNACIONALES (de salud, educación, cultura), etc. 

Y llegamos al 2 de diciembre 2011, día en que el Libertador Bolívar, nacido en Caracas, se asoma desde lo alto de su caballo en la cima del Chimborazo, para ser testigo de la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, con participación de 33 países, todos los de América del SUR, Centroamérica, México y el Caribe; ahí están el gigante Brasil con 200 millones de habitantes y la pequeña Grenada con 200.000.  CELAC promoverá un modelo de desarrollo basado en la unión del continente, respetando las diferencias de cada país, constituyéndose en un escudo de defensa ante las crisis que las potencias acusan en estos momentos, y que se presume, estarían trasladando el costo de la sobrevivencia –como sistema capitalista y modelo explotador de seres humanos y de la madre tierra- a nuestros países y pueblos. Algunos líderes del continente hablan de que la creación de la CELAC es quizás el acontecimiento más importante de los últimos 200 años, justo cuando se celebra el bicentenario de la independencia de nuestros países.    

¿Podrá Latinoamérica y el Caribe convertirse en una región de desarrollo, con prácticas participativas y cooperativas, con bienestar para mayorías y minorías, compartiendo sus tierras y producciones agrícolas, sus recursos energéticos, su ciencia y tecnología, sus medios de comunicación, sus grandes reservas de selva, agua y oxígeno, y los valores que han guardado celosamente los pueblos originarios de NO robar, NO mentir, NO ser vagabundos (ociosos) y RESPETAR la madre tierra?