IMAGEN

La debilidad del progresismo en Costa Rica II

Fuente: Álvaro Montero Mejía  |  2011-06-20

Álvaro Montero Mejía comenta pasajes de un artículo de Luis Paulino Vargas Solís (La debilidad del progresismo en Costa Rica)

En este valioso artículo de nuestro compañero, luchador social e intelectual, don Luis Paulino Vargas Solís, publicado en Elpais.cr el miércoles 15 junio pasado, me ha permitido insertar algunos comentarios. He decidido subrayar las expresiones más relevantes de don Luis Paulino y poner en letra más pequeña y en cursiva, nuestras propias observaciones.

Luis Paulino Vargas:

Vuelvo con el tema, que ya en mi anterior artículo (¿Progresismo en Costa Rica? (1)) intenté discutir brevemente. Empiezo reiterándome en un punto: la naturaleza compleja de ese colectivo que llamamos progresismo en Costa Rica. Ahí se entrecruzan distintas adscripciones de clase, variadas tradiciones políticas y distintos universos culturales.

AMM:

Con esa calificación de la naturaleza compleja, Luis Paulino descubrió la pólvora. Don Alfonso Reyes decía prefiero repetirme a citarme. Desde hace años hemos insistido en la importancia de forjar la unidad entre las tres corrientes decisivas del pensamiento social costarricense con todas sus variantes : 1- El Pensamiento Social de la Iglesia Católica, que por supuesto casi no tiene nada que ver con el llamado socialcristianismo que inaugura el PUSC, pero que sostenido por eminentes pensadores y dirigentes espirituales como Monseñor Thiel, Monseñor Sanabria, el padre Volio, Luis Barahona y otros, hizo posible algunas de las conquistas históricas y decisivas del pueblo costarricense. 2- El Pensamiento Socialdemócrata, expresado en lo fundamental por el Centro para el Estudio de los Problemas Nacionales y notables participantes como Rodrigo Facio, Carlos Monge Alfaro, Isaac Felipe Azofeifa, Eugenio Rodríguez Vega y la sumatoria posterior a la guerra civil de cuarenta y ocho con el grupo encabezado por José Figueres Ferrer, Alberto Marten y otros. 3- El Pensamiento Socialista costarricense, con pensadores tan notables como Vicente Sáenz Rojas, Joaquín García Monge, Aniceto Montero Chávez, Manuel Mora Valverde junto a la pléyade de intelectuales que originaron el Partido Comunista en sus distintas variantes: Bloque de Obreros y Campesinos, Vanguardia Popular y Partido del Pueblo Costarricense al que debemos agregar el significativo aporte posterior del Partido Socialista Costarricense fundado el 11 de abril de 1971.

Aquí se encuentran las raíces y los fundamentos históricos del movimiento progresista y patriótico de Costa Rica.

Luis Paulino Vargas:

Desde el discurso nacionalista (patriótico) y la reivindicación económica y ambiental, encontramos un movimiento relativamente bien configurado y compactado alrededor de la defensa del patrimonio natural e institucional de Costa Rica. Si lo llevamos al terreno de la propuesta sobre democracia y política, el progresismo se desdibuja en parte....

Si miramos las posiciones que se expresan en relación con cuestiones políticas internacionales o mundiales, el paisaje cambia de nuevo y las posiciones se redefinen: experiencias como la venezolana o la cubana suscitan variados desacuerdos, ...

Por su parte, lo cultural hace que el paisaje del progresismo se decolore y desdibuje hasta hacerse casi irreconocible...

AMM:

Impulsar esta tesis, que divide el progresismo costarricense entre democracia política, política internacional y aspectos culturales, es lo que podríamos llamar sin mucho esfuerzo, cortar pelos en el aire. En primer lugar porque es absolutamente imposible fragmentar el pensamiento progresista de Costa Rica a partir de apreciaciones como las señaladas aquí por Luis Paulino. ¿No quedamos en que el progresismo costarricense tiene una naturaleza compleja? ¿Cuando por Dios y en qué movimiento de fuerzas sociales convergentes, vamos a lograr que todo el mundo piense lo mismo sobre la infinita variedad de aspectos ideológicos, de política local, de política internacional, de política económica, de ética, del moral, de diversidad sexual, de valores adheridos al pensamiento religioso o filosófico de cada uno? El asunto es extremadamente sencillo, aunque Luis Paulino se esfuerce en complicarlo. Como aparentemente está ocupado en otras cosas y no se ha empeñado en la complicada tarea de unir fuerzas, se le pasa por alto que esa unidad en la diversidad parte, pura y simplemente, de suscribir un programa común de las fuerzas progresistas, centrado en un pequeño número de propuestas fundamentales que definan o sinteticen el proyecto de país al que aspiramos. Obviamente, si hay un acuerdo en lo fundamental, los aspectos accesorios pueden ser discutidos con espíritu fraternal y conciliador, si al mismo tiempo entendemos eso que se denomina flexibilidad táctica.

Luis Paulino Vargas:

De por medio tenemos una dificultad importante: la de intentar reconocer como actor socio-político y cultural, a un colectivo cuyo tamaño y forma cambia según sea el criterio desde el cual lo observemos.

AMM:

¡Ahora sí que tenemos una dificultad mayor! Porque habría que decirle a los luchadores sociales de todo el mundo, que anden con una especie de recipiente, de tamaño y forma tan particular, que allí les quepan los actores sociales o los colectivos sociales, como se les quiera llamar, que están dispuestos a empeñarse en luchas transformadoras y adaptadas a las condiciones particulares de cada pueblo. Qué importa que ese colectivo cambie de forma y de tamaño, crezca, se encoja, o que asuma las más variadas expresiones Ésa, la diversidad de formas, tamaños, apreciaciones, preferencias, etc. es el signo distintivo de las sociedades humanas y sólo podemos intentar acuerdos de largo alcance, si alcanzamos compromisos sostenibles en medio de la diversidad, valga el término.

Luis Paulino Vargas:

Lo cual también advierte acerca de dos cosas: la dificultad para que ese progresismo logre articular un proyecto político que lo unifique y, en todo caso, las limitaciones que, hasta en el mejor de los casos, tendría ese proyecto. Algunos asuntos se incorporaran de forma relativamente fluida. Otros generarán grados variables de tensión. Y no es descabellado que algunos más queden fuera. El resultante será un proyecto con limitaciones desde el punto de vista de su sustancia democrática y su capacidad inclusiva.

AMM :

¡Bravo Luis Paulino! ¡Exactamente de eso se trata! De igual modo acierta parcialmente Luis Paulino, cuando señala lo acontecido en la lucha contra el TLC. Esa cultura política dominante, casi exclusivamente orientada a los aspectos electorales antes que a la formación ideológica o filosófica en torno a ese mismo proyecto de país de que hablábamos, complicó el esfuerzo y sus resultados.

Luis Paulino Vargas:

... Sigue pendiente la reflexión acerca de los factores detrás de ese proceso de retroceso, pero es algo en lo que posiblemente ha incidido el fuerte peso de lo electoral en la cultura política dominante en Costa Rica,.... Lo electoral propició la dispersión detrás de banderas partidarias particulares, y, a su vez, los liderazgos partidarios creyeron que ahí estaba la fuente de la cual alimentarse.

Hoy el progresismo costarricense luce inarticulado y carente de poder de convocatoria. ... también se observa en la debilidad de las respuestas que se generan frente a diferentes problemáticas, incluso cuando estas atienden a esos factores económicos, ambientales y nacionalistas que parecen constituir su motivación central.

AMM:

Aunque comparto con Luis Paulino la apreciación sobre la fragmentación y la dispersión del movimiento progresista, pienso que se queda, desgraciadamente, en la superficie del problema. Un intenso proceso de agitación social mueve a grandes sectores sociales que se enfrentan a fuerzas dominantes locales e internacionales, en este mismo momento, todavía de manera dispersa. Fuerzas sociales patrióticas se movilizan en torno a la lucha contra las explotaciones petroleras, al combate cívico por la preservación de las conquistas democráticas del pueblo como la Caja Costarricense del Seguro Social, el ICE y otras instituciones de servicio, junto a la importante propuesta que un grupo de ciudadanos hemos levantado para llevar a referéndum una serie de reformas electorales democráticas.

Acontecimientos particulares de nuestro pequeño país, que no están motivados por las convulsiones en el mundo árabe, o en España, o en América del Sur, sino por la descomposición propia del capitalismo nacional, la insaciable codicia de algunos sectores neo oligárquicos y el arraigado entreguismo de otros, impulsan poco a poco un sentimiento de protesta y enojo.

Luis Paulino Vargas:

En ese marco se gestó la coalición parlamentaria en la que los partidos que normalmente aparecen identificados como del campo progresista ... entran en coalición con partidos generalmente reconocidos como de derecha ... Así, un sector de ese progresismo ... entra en un entendimiento motivado por razones principalmente negativas: frenar el proceso de saqueo patrimonial e institucional emprendido por el Partido Liberación Nacional y poner algún dique frente a la correntada con que este avasalla la institucionalidad democrática. .... La razón de fondo que sostiene esto sigue siendo la de frenar el saqueo emprendido por el PLN.... conviene reconocer que, al menos en perspectiva de corto plazo, esa es una motivación sobradamente meritoria.

AMM:

A pesar de que acepta las razones de su origen, Luis Paulino se niega a aceptar que la coalición es ante todo un acto de lucidez política, un acto progresista, trascendental, si se quiere indispensable para avanzar en la articulación de un proyecto social más avanzado ¿A qué se debe ese viejo empeño de etiquetar a todo el mundo, en un país donde el carácter de los partidos y más aún, de las fuerzas sociales que subyacen y cuya motivación fundamental es la defensa de la Patria, no pueden ser encasilladas a priori y menos cuando las aguarda un proceso de maduración y experiencia cívica? Todo esfuerzo de lucha y unidad conlleva riesgos, a veces enormes. Pero es insólito que un compañero tan inteligente y lúcido como Luis Paulino, se sumerja en la vieja palabrería dogmática, en vez de examinar eso que denominamos procesos sociales, para definir la forma en que las distintas fuerzas y clases interactúan, avanzan, retroceden, se unifican, se separan, logran acuerdos, plantean discrepancias, enfrentan tareas y problemáticas concretas y así hasta encontrar un derrotero común.

De modo que no es el estado de postración, como despectivamente denomina Luis Paulino al movimiento que motiva la Alianza por Costa Rica, lo que los obliga a entenderse con quienes hasta apenas ayer estaban enfrentados, sino un acto de imaginación, de audacia, de riesgo calculado. Es el realismo político, don Luis Paulino; es el análisis concreto de la realidad concreta, lo que lleva a todos los participantes, sin calificativos y etiquetas, a frenar el saqueo emprendido por el PLN.

Así las cosas, no es nada difícil conocer las implicaciones de este esfuerzo emprendido por las distintas fracciones parlamentarias que forman la alianza por Costa Rica y en vez de teorizar sobre acontecimientos cuya dinámica puede rebasarlos, la obligación de los luchadores sociales, los pensadores y los intelectuales comprometidos, es la de contribuir a centrar la discusión en los temas cardinales y sobre todo, hacer posible la unidad de fuerzas, para la defensa del pueblo y de la Patria.

Curridabat, 20 de junio 2011

 

Comentarios

Su comentario

Nombre

y24c0o

Normas de uso

La opinión en los comentarios es la de los usuarios, no de ELPAIS.cr - No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes o injuriosos. - Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema. - Una vez aceptado el comentario, será publicado.

Clima
BCCR El dólar
COMPRA ¢534.02
VENTA ¢545.52
Encuesta

¿ Apoya usted la huelga a favor de los servicios esenciales como salud o seguridad ?

  • Si
  • No
Lotería
Sorteo: Setiembre

Primer premio

Segundo premio

Tercer premio