IMAGEN

La telenovela que entretiene a Panamá

Fuente: Ebrahim Asvat  |  2012-04-26

Columna La bitácora 

Este escándalo sobre un supuesto soborno internacional y que ahora denominan una telenovela déjenme decirles que es una gran telenovela. 

Después del Cartel de los Sapos no he tenido la oportunidad de seguir capítulo a capítulo los distintos giros que contiene el escándalo Lavitola. 

Es que son muchos episodios interesantes. Desde las denuncias de Mario Velocci sobre el pago de un supuesto soborno para la construcción de cárceles modulares,  hasta la constitución de una sociedad anónima panameña de nombre Agafia S.A. para recibir las comisiones de gestión para la compra de helicópteros y radares. 

Me llamó la atención el nombre Agafia y al investigar descubrí que significa puro, santo, bueno, honorable.  El antónimo de la sociedad anónima que sería utilizada para lo impuro, diabólico, malo y deshonroso.  He aquí un indicio de porque dicho nombre fue utilizado para maquillar una enorme comisión ilegítima.

Ayer los wikileaks italianos recogen una conversación entre Lavítola y un director de Finmeccanica donde hablan de cómo el dinero impuro, diabólico, malo y deshonroso se transformaría en puro, santo, bueno y honorable a través de una sociedad uruguaya y otra búlgara.

Esta novela está llena de irrespetos porque se meten con la familia del mandatario y donde aparece  uno de sus vástagos en medio de una transacción de Estado a Estado sin justificación ni razón alguna. Pero hay mucho más.

El susodicho Lavítola  quien permaneció escondido por buenos meses en Panamá, Brasil y Argentina de repente regresa a Italia y se entrega a las autoridades judiciales italianas. 

En año nuevo había declarado que haría unas grabaciones en un estudio de televisión argentina donde revelaría toda la tramoya y agregando que el sólo era la tapadera de muchas cosas que mantiene en secreto. 

Ya en su primera indagatoria señaló que  entregó dinero a funcionarios panameños pero en negocios legítimos por la suma de $600,000 dólares.  A la fecha no ha revelado con que funcionarios hizo negocios y estamos ávidos de saber en qué capítulo hará tan interesantes revelaciones. 

Lavítola es el tipo personaje que de héroe pasa a villano.  Estoy seguro que en la medida que avancen los capítulos de esta telenovela,  los personeros panameños lamentarán el día que lo conocieron.  Ya a uno de los empresarios italianos pasó a convertirse en consumidor de drogas y adicto sexual.  Pronto sabremos si Lavítola era bipolar o megalómano. Porque en esta telenovela todo se puede esperar de sus protagonistas. 

Hay tantos giros que en realidad se nos está convirtiendo en la mejor novela del siglo y nadie puede decir que las interioridades de cómo se hace negocios desde las estructuras de poder no es una buena trama. 

La única duda que puede existir en este escándalo es si la catalogamos como la telenovela de la corrupción  o el reality show de la corrupción. Ya veremos.

(*) Abogado y periodista panameño. 

Comentarios

Su comentario

Nombre

nirjj3

Normas de uso

La opinión en los comentarios es la de los usuarios, no de ELPAIS.cr - No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes o injuriosos. - Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema. - Una vez aceptado el comentario, será publicado.

Clima
BCCR El dólar
COMPRA ¢533.97
VENTA ¢545.53
Encuesta

¿ Apoya usted la huelga a favor de los servicios esenciales como salud o seguridad ?

  • Si
  • No
Lotería
Sorteo: Setiembre

Primer premio

Segundo premio

Tercer premio