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No estoy indignado, estoy furioso

Fuente: Alfonso J. Palacios Echeverría  |  2012-04-29

Estoy muy viejo para lanzarme a las calles, formando parte del grupo de manifestantes furiosos que deberían poner orden a los desmanes de políticos y funcionarios que conforman la mafiocracia de este país, así sea con la violencia, si fuera necesario, pues mi energía no es la de antaño. Pero estoy dispuesto a colaborar en todo lo que me sea posible, a fin de sacar de los tres poderes a tanto corrupto, a tanta persona que goza de las prebendas que un sistema perverso, instaurado legalmente por ellos mismos, en la medida que mis fuerzas me lo permitan.

Esto se lo escuché a un distinguido personaje del mundo intelectual y académico de este país, a quien respeto y admiro enormemente por su claridad e integridad intelectual y por su patriotismo sin límites, pero que ya supera la venerable edad de los setenta años.

¡No estoy indignado, estoy furioso!, me decía mostrando en su voy una energía que no esperaba en él, cansado ya de las luchas de años por formar nuevas generaciones honestas y comprometidas con los mejores ideales del país. Y yo lo contemplaba fascinado, con una mezcla de sentimientos de admiración y vergüenza, porque admiraba la fuerza de quien realmente ama este país y demuestra una energía que no percibo en las nuevas generaciones, adormecidas por el consumismo y la intoxicación mediática a que están sometidas, como parte de un plan mucho mayor de sojuzgamiento intelectual y material, diseñado por los poderes que manejan actualmente el planeta, como parte de un capitalismo neoliberal globalizado, en el peor sentido de la palabra. Y de vergüenza por mí mismo y mis compatriotas, que demostramos una cobardía sin límites ante tanta injusticia, tanto latrocinio, enquistados como estamos en nuestro individualismo y un egoísmo patológico.

¡No estoy indignado, estoy furioso! Quizá esta expresión resume lo que muchos costarricenses sentimos en este momento por varias razones: en primer lugar, porque se ha destapado al fin la inmensa podredumbre que carcome a los tres poderes de la república; en segundo lugar, porque nos sentimos estafados nuevamente por un aparato partidario que sistemáticamente engaña al pueblo cada cuatro años, con promesas falsa, con demagogia y con la doble moral de quienes viene usufructuando el poder desde hace decenios (son siempre los mismos) y apropiándose de los bienes públicos, de una forma o de otra; en tercer lugar, por la pasividad y la cobardía de la mayoría de los ciudadanos, por las indiferencia de la juventud, por el silencio cómplice de los gremios; y en cuarto lugar, porque se observa cómo existe una red de complicidades, local e internacional, alrededor de los gobiernos neoliberales que asolan el planeta, causan catástrofes financieras, expolian los recursos naturales de los país, y para ello no les importa irse en contra de la constitución y las leyes de un país.

Pero ¡cuidado!, que la indignación y las protestas –si es que se dieran- no queden, como hemos visto en otros países, a pesar de los muertos y los heridos producidos en ellos por una represión violenta por parte de las autoridades, en una “primavera” que dura tan poco como la primavera misma.

Por ello, creo importante transcribir aquí unos párrafos que leí en un documento sobre el tema, hace ya algún tiempo y que resume muy bien lo que ha estado sucediendo en otros países, y que podría suceder en el nuestro.

Protestar, indignarse, expresar esa indignación parece que molesta a los políticos y es motivo suficiente ya, para ser golpeado, detenido, desalojado del suelo que según todas las leyes, pertenecen al pueblo. Por lo menos así es como hemos visto las reacciones en los Estados Unidos de Norteamérica (San Francisco, Seattle, Nueva York, etc.)

La consigna internacional, global, es clara: “machacar a todo el que proteste”, destruirle, golpearle, echarle encima a los perros. Hacerles desaparecer, romper su imagen, callar sus palabras y el sentido de su protesta. Los medios afines al nuevo régimen global se encargan de distorsionar dicha protesta para impedir nuevos adeptos. Lo hacen desde que empezaron los movimientos antiglobalización que protestan en las cumbres. Aunque en las manifestaciones han participado miles de personas pacíficas, los medios los han retratado y encasillado como grupos violentos, agresivos y sin ideas.

Es tan repugnante y descarada la opresión, que propagar la protesta resulta cada día más fácil, y los políticos tienen miedo. Todo el mundo está indignado, de una manera o de otra, por un motivo o por otro… unos más otros menos, pero todos vivimos asqueados por el hedor que desprende la situación internacional, la hipocresía política, porque todos sufrimos las consecuencias. Las libertades se marchitan día tras día para dar paso a un nuevo orden mundial en el que no cabe la protesta, ni la libre expresión. Quieren esclavos dóciles que ni siquiera sepan lo que significa la palabra revolución.

Si el pueblo no puede responder, expresarse… si no podemos protestar, ¿qué opción nos dejan? Que nos digan entonces cómo quieren que la gente exprese su opinión. ¿Por mail? ¿Por fax… palomas mensajeras? Como sea pero que no molesten, que no interrumpan este desfalco mundial, este fascismo renovado que va perdiendo poco a poco su falso disfraz de cordero democrático.

¿A quién le sorprende? Hasta ahora, y es lo más valioso de esta revolución de indignados, es que es pacífica. Es coherente, es lógica y responde a un sentimiento general. No es ni tiene porqué serlo, una propuesta política o económica o una extensión de ningún partido político. Es simplemente una necesidad básica del ser humano; la de protestar, la de revelarse a la violación, a la agresión, al abuso. La necesidad de pelear por un futuro que se cierra y se bloquea.

Los políticos, asustados, saben que la fuerza de este movimiento contagioso reside en eso, en que es pacífico. Saben que esa fuerza se debilitará en cuanto puedan decir en las noticias que los indignados son terroristas o son violentos, o criminales. Felices son que los hackers ataquen las webs oficiales y provoquen caos, felices estarán el día que puedan vincular a los indignados con explosiones o muertes de inocentes. En cuanto tengan la imagen de un indignado disparando, quemando, golpeado… será el fin. Y si no obtienen rápido esa imagen, la inventarán. La fabricarán. Poco a poco van infiltrando a sus agentes entre la multitud para llevar a cabo su siniestro plan de acabar con el movimiento antes de que sea demasiado tarde, porque en mi modesta opinión, este movimiento tiene el potencial y la capacidad de cambiar el mundo.

Los indignados se han convertido casi en la última esperanza para mucha gente. Si no pierden la sinceridad, si no dejan de ser pacíficos, pueden llegar lejos, aunque el camino sea largo y complicado. Gandhi decía que abandonar la violencia no significaba abandonar la lucha. Hay que eliminar la violencia pero no la lucha pacífica y perseverante, aunque me asusta pensar de lo que serán capaces los gobiernos para no perder el control de la situación, para no torcer su plan de globalización neofascista que tienen diseñado.

¿Impresionante, verdad? Pues ahora reflexione Usted sobre nuestra situación y dígame, sinceramente: ¿no estamos al borde de un levantamiento popular en contra de los círculos perversos de la corrupción que se han apoderado de los tres poderes de la república, que conducen los partidos políticos y guían el comportamiento de las empresas privadas?

Sabemos que el gobierno (y el ICE, por su lado) poseen mecanismos mediante los cuales espían y monitorean las comunicaciones de los ciudadanos, en contra del régimen legal existente; que se ha establecido una intrincado laberinto de interpretaciones legales para impedir que se presenten denuncias en contra de gobernantes y funcionarios, persiguiendo a quienes las realicen (caso del Ministerio de Hacienda, por ejemplo); que a los medios de comunicación independientes informatizados se les dificulta las comunicaciones electrónicas intencionadamente, a fin de que no difundan lo que los medios tradicionales, en poder de los grandes capitales interesados en mantener el status quo, evitan hacer conocer a los ciudadanos.

¿Hemos llegado, pues, a riesgo de una represión violenta por parte de las fuerzas policiales, a convocar a las distintas fuerza sociales para que tomen en sus manos el poder, ejerciendo la presión indispensable y necesaria para que las protestas se realicen multitudinariamente (como en el caso del Combo del ICE, de triste memoria), pero esta vez en contra de lo que ya no se puede ocultar: la corrupción generalizada? Todo parece indicar que sí, pero también indica que no existe en los ciudadanos el coraje y la valentía como para lanzarse a la calle y expresar su indignación y su furia. Y mientras ello no se supere, los mismos corruptos de siempre, apoyados localmente por la red globalizada de corrupción que patrocina el neoliberalismo, nada se podrá hacer.

Ahora comprendo la furia de mi entrañable amigo, y le doy la razón.

Comentarios

  • Marco Ruiz2012-04-29 El problema se arregla el día en que el pueblo salga a votar. No existe otra solución viable. El desorden social sería provechado por los mismos de siempre para someter a los insurrectos y tomar más control. Salgan a votar y dejen de llorar. El PLN gana, a pesar de la corrupción, porque tiene la mejor organización.
  • José2012-04-29 Tristemente me he convencido de que nunca más habrá en nuestro país algo como lo que fue la lucha contra el Combo del ICE (estudiantes, profesionales, obreros (as), agricultores (as), amas de casa, pensionados (as), todos tirados a las calles en pos de defender nuestra gran institución, nuestros bienes, y la dignidad patria) pese a las condiciones extremas a que se han llevado las cosas, a la extrema falta de respeto al pueblo por parte de una clase que históricamente se acostumbró a ser siempre elogiada, respetada, admirada, y premiada con los votos, pese a los robos y manipulaciones que hicieron su modus operandi y su mecanismo por excelencia para hacer fortuna con los recursos que nos pertenecen a todos La Furia, al igual que en don Alfonso y su entrañable amigo, se ha ido enconando en muchos que nos consideramos ciudadanos honestos, pero de ahí a que se vayan a producir acciones sistemáticas y efectivas (al estilo del pueblo Islandés), más que esporádicas marchas -que también son respetables-, más que declaraciones de sindicalistas -también respetables pero que en algunos casos dejan asuntos por fuera, y que muchas veces involuntariamente han colaborado con la corrupción porque protegen a malos funcionarios- está muy lejano, y eso tiene que ver mucho con la idiosincrasia del pueblo costarricense de "dejar pasar, dejar hacer", que en muchos casos se traduce como "porta´mí", y que sin duda se refuerza en la sistemática pérdida del valor de la solidaridad y el incremento (sobre todo en las nuevas generaciones) del antivalor del egoísmo y el individualismo extremo.
  • Rodrigo Castro F.2012-04-29 Brillante exposición, clara, aleccionadora, y nadie puede decir que no es cierto todo lo que allí se señala. Es más, tampoco se puede decir que es un llamado a la violencia, sino a la protesta y la presión social pacífica, a la que tenemos derecho y es parte de nuestra idiosincrasia. Ojalá muchas personas leyeran éso, pero lamentablemente Elpaís,cr solamente lo leen ciertas personas de un nivel educativo de medio a superior, a la gran masa no llega el mensaje.
  • Oscar Saborío Alvarado2012-04-29 En Costa Rica, son cinco los poderes coruptos, dejaron por fuera a el TSE y la prensa, que solo publica lo que le conviene. Aquí impera la corrupción comprando silencio, pero es tan grande la corrupción que ya hasta el más lerdo la entiende, no hay que confundir el amor a la paz, con la cobardía, el pueblo empieza a despertar y nunca es tarde para empezar una pelea, yo no solo paso los 70 años, ahora paso los 83 y no siento que sea demasiado viejo para pelear por mi patria, hoy en manos de los mafiosos y corruptos. La primavera arabe apenas ha empezado, la nuestra no, pero ya se vislumbra
  • Observador 12012-04-29 Don Marco Ruiz tiene razón, el PLN posee la mejor organizacion, tanto para su bien y el de sus dirigentes, como para el mal de nuestro pais. Solamente votar no es la solucion, se requieren nuevos y mejores dirigentes, Sacar toda esa maleza de nuestro sistema democratico.
  • Genaro2012-04-30 DON ALFONSO PALACIOS ECHEVERRÌA. No tengo nada que decir - PUES USTED LO HA DICHO TODO! Esta situaciòn se arregla, o atengàmonos a las consecuencias de lo que se viene.
  • Benjamin2012-04-30 El problema con elpais.cr es que la mayoría de sus artículos tienen cierto aire de izquierda lo cual a algunos, aunque tengamos alto nivel educativo, nos causa repulsión pues lo asociamos con un comportamiento no digno de ganadores. De la misma forma que los que estudiamos en universidades como el ITCR o el UCR tomamos las criticas de las universidades privadas como mera envidia, de la misma forma los que somos estables o independientes financieramente tomamos los comentarios de izquierda como complejos disfrazados de retorica.
  • Franklin Rojas H.2012-04-30 Me uno totalmente al comentarista, y también al comentario de Oscar Saborío, definitivamente son cinco los poderes corruptos de esta república, la prensa que en su mayoría a sido penetrada por esta mafia-corrupta, no informa en forma apropiada y por lo tanto, la comunicación entre ciudadanos, ha sido truncada, esta es una de las causas por la que los ciudadanos, no se manifiestan en grupos, aparte de los pocos que se atreven, son víctimas de la intimidación y represión. O sea estamos en un "sistema neoliberal, totalmente corrupto", que es un "sistema totalitarista", con máscara de " democracia". Como bien lo dijo en una de sus cartas Juan Pablo II; un "sistema capitalista salvaje"; que lo que importa es el materialismo y NO las necesidades más básicas del ser humano. Todo esto tiene su directriz, en el "nuevo orden mundial", que desgraciadamente, muchas de las personas de nuestro país, ni se toman la molestia de investigar y saber su significado. Quisiera encontrar una solución, a todo este mal, pero antes es necesario que la ciudadanía tome conciencia y sea responsable; ocupamos un despertar de conciencias y como lo veo, solo un gran evento de origen divino, puede lograrlo.
  • Rodrigo Castro F.2012-04-30 Señor Banjamín: Usted lo ha dicho claramente. Un comportamiento no digno de ganadores que le causa repulsión... porque los que somos estables financieramente tomamos los comentarios de izquierda como complejos disfrazados de retórica. Allí, en sus frases, se resume el argumento neoliberal que TRATA de desacreditar a los que están más a la izquierda que a la decrecha en su pensamiento político. Se olvida Usted que la izquierda está con la moral, con la honestidad, con la justicia, con la equidad, con la integridad intelectual, mientras que la derecha -al menos en este país- está relacionada con TODO LO CONTRARIO. Además, señor benjamín, quien no tiene argumentos sólidos para contrarrestar los del oponente, se rebaja al insulto, al desprecio, al epíteto peyorativo. ¿No reconoce Usted que, gran parte de los que es hoy Costa Rica, se debe al pensamiento de izquierda (socialdemócrata), que nos caracterizó durante decenios, hasta que los neoliberales se montaron en el poder para robar sistemáticamente? Comentarios como los suyos son los que generan repulsión y lástima en quienes leemos regularmente a los que exponen sus opiniones en Elpaís.cr.
  • Juan Matías Piedra2012-04-30 Estimado Benjamín, estimado articulista y estimados comentaristas de esta columna: Creo que queda claro que el principal obstáculo por vencer para reconstituir una democracia real, sana, es de orden educativo. Si un profesional, un universitario, navega por la vida oliendo tufos, buscando sumarse a "los ganadores" e interpretando puntos de vista disconformes como "envidia" o "propios de acomplejados", esto indica que el sistema educativo no está logrando sus objetivos más básicos de alfabetización universal. Es que la alfabetización básica no sólo implica saber leer y escribir, significa poder leer, comprender e interpretar -por lo menos a un nivel básico- la realidad, la coyuntura. Sin un sistema educativo medianamente eficaz, que dote a las masas de herramientas y elementos para ejercer responsablemente su ciudadanía, la democracia no camina. La población de nuestro país es en su mayoría analfabeta políticamente hablando. No reciben el ABC sobre cómo ejercer su ciudadanía. No saben ni quienes son ni donde están a la hora de votar, ni tienen memoria para castigar o premiar malas representaciones políticas a las que le dieron o le negaron el voto. Algunos sin ninguna vergüenza reconocen que votan a tal o cual partido "por tradición" (lo cual, aclaro es una soberana estupidez desde el punto de vista de un ejercicio consciente y responsable de los derechos ciudadanos). La educación básica ciudadana y política me parece un componente crítico. Hay que enseñar a la gente a votar. La primera pregunta que debe hacerse cada quién es cuáles son sus interéses y para eso deben saber quiénes son. Arriesgándome a soltar olores que sobresalten a Benjamin (le confío que mi olor es completamente honesto), les sugeriría la siguiente pregunta: ¿vivo de las rentas que percibo, o vivo de la venta de mi fuerza de trabajo? Con ello logramos orientarnos mínimamente de adónde estamos en esta sociedad y cuáles pueden ser nuestros intereses en consecuencia. Una vez que nos reconocemos en nuestros intereses, por ejemplo en tanto trabajador en una empresa privada, usuario de los servicios públicos de salud y educación, tratando de solucionar la necesidad de vivienda y seguridad para mi familia, etc. etc. entonces podemos proceder a evaluar las ofertas de representación política a disposición. Y a hacerlo con perspectiva crítica e histórica. ¿Los que pensé representarían mis intereses en el pasado lo han hecho, bien o mal? ¿Otros actores han representado mejor mis intereses en el pasado aunque no les he brindado apoyo con mi voto? En función de estas consideraciones es que se toma partido y se ejerce el derecho ciudadano al voto, mi estimado Benjamín. Quien se deja llevar por prenociones, prejuicios, tradiciones quien no se conecta la nariz al cerebro para interpretar de forma correcta los olores, quien se deja llevar por los que parecen "ganadores" (que seguramente lo serán ante la mente de Benjamín por el despliegue de capacidad de consumismo que ostenten), está jodido. Y no podemos mantenernos ajenos a este problema porque es de todos, tenemos que convencer a quienes la están embarrando, si queremos hacer que la democracia funcione. Qué difícil pero hay que empezar por algún lado. Mis disculpas a quien haya ofendido con mi opinión, pero es que yo también estoy furioso, y en esta condición es muy fácil salirse de los cabales. Utilicemos los canales de la democracia real, de la participación ciudadana, de la institucionalidad, para gestionar efectivamente este tsumani de descontento, por amor a nosotros mismos, los nuestros, los que nos rodean y todo el prójimo. A quienes nos precedieron, a aquellos que vendrán. Hagamoslo bien, hagamoslo más justo, más sostenible, más solidiario, más inclusivo y más decente. Está en nuestras manos. Está sólo en nuestras manos. En todas nuestras manos.
  • Huan2012-04-30 El capitalismo salvaje global dirige al mundo a un estallido social mundial.
  • Rivera.2012-04-30 Este Benjamin a de ser un hijo de papi que nunca a pasado nesecidades, ademas cree que por ser estudiado tiene la razon de lo que pueda oler su naris de ganador. dese cuenta que las personas pobres no necesariamente son perdedores, muchos han superado problemas que a Usted quisas lo ubiesen llebado a la locura.
  • VIGILANTE 2.2012-04-30 "Sabemos que el gobierno (y el ICE, por su lado) poseen mecanismos mediante los cuales espían y monitorean las comunicaciones de los ciudadanos, en contra del régimen legal existente". Que lástima señor Alfonso J. Palacios, su enfoque es correcto, claro y cierto en gran parte, lástima que lo desvalore al acusar, sin pruebas, e irresponsablemente, a una institución que goza de mas del 90% del apoyo de los costarricenses, esto hace pensar que el objetivo de su acertado comentario puede ser otro, tal vez afín a los intereses neoliberales que usted combate, donde los arias y su camarilla de cómplices, no solo han infiltrado al ICE, sino que se han empeñado en destruirlo, mediante el desprestigio continuo. En esto es prudente tener cuidado. En lo demás usted tiene razón, yo tambien estoy furioso.
  • Benjamin2012-05-01 Me parece muy interesante todo lo que comentan, excepto su concepto de equidad. Lo siento mucho pero desde mi perspectiva no es equivalente un ciudadano que dedico 6 o 7 años de estudio a sacar medicina y luego una posterior especialidad, a un ciudadano que solo sirvió para vagabundear en el colegio, con desempeño mediocre y con costos quiso terminar la universidad. Aun mas grande es la diferencia entre este ultimo mediocre y un ciudadano como Franklin Chang por ejemplo. Así que no les compro su definición de equidad pues les tengo una mala noticia: independientemente de lo que diga la religión, no somos iguales. La izquierda se centra demasiado en el concepto de equidad y en la negación de la desigualdad. Somos desiguales. Teniendo las mismas oportunidades algunos las aprovechan y otros las desperdician. Nunca van a lograr justificar que el diligente y el mediocre merezcan lo mismo.
  • Rodrigo Castro F.2012-05-01 Señor Vigilante 2, (vigilante de quién?, me pregunto) busque noticias viejas, aparecidas en todos losperiódicos del país, y se dará cuenta de que en el ICE se instaló una dependencia con esos propósitos, la cual fué condenada públicamente por todos los medios. Que se callaron luego, porque la amenaza de no contratarles más publicidad es más poderosa que los intereses del pueblo, es otra cosa. Por otro lado, el 90 % de los costarricenses podríamos estar de acuerdo en apoyar al ICE, pero detrás de ello se encuentran dos vicios gavísimos: una estructura de tarifas inflada, para beneficio financiero de la institución, y una serie de prebendas y canongías de su personal, al mejor estilo de los bancos del Estado, que crea un acasta de beneficiados y privilegiados, a costa del dinero del pueblo, Así que abra los ojos, mi querido vigilante, a no ser que esté Usted vigilando que permanezcan las injusticias existentes porque en algo lo benefician.
  • VIGILANTE 2.2012-05-01 Para don Rodrigo Castro. Le aclaro que los pseudónimos no necesariamente determinan una función, son solo eso pseudónimos, así que no me corresponde vigilar a nadie, tampoco es mi intención. En cuanto a mi comentarios sobre el ICE , considero que a una institución publica con 62 años de servicios y motor del desarrollo nacional, con las tarifas más bajas de Centroamérica, productora de energía con un 83% de recursos naturales y coberturas eléctricas y de telecomunicaciones de primer mundo, calificada internacionalmente como una de la instituciones publicas mas exitosa en Latinoamérica, no se le puede, ni se le debe juzgar tan ligeramente al tenor de valoraciones subjetivas o hepaticas. El error puede haber existido, pero eso no implica desvalorizar una gestion llena de logros y de tantos años. El ICE no es un centro de espionaje, estilo CIA, y el resquebrajamiento de su estructura administrativa y operativa se debe a que ha tenido que soportar uno tras otros, nombramientos en su alta dirigencia de lacayos de los arias, nombrados para promover sus intereses, aun así, ha hecho frente a la apertura, con exito demostrado por las encuestas , esto a pesar de la Sutel. Usted tal vez ignora que hay una ley 7200 que obliga a la institución a comprarle electricidad a generadores privados (Grandes Millonarios y muchas millones por mes) a precios mucho mas altos que lo que le cuesta al ICE producirla, aun cuando no la necesite, esto infla las tarifas, que aun así, siguen siendo bajas, excepto para los grandes industriales que quieren la energía a precios ruinosos(Recientemente el gobierno de doña laura, tomo medidas para favorecerlos). En cuanto a privilegios de sus empleados, son menores que los de otras intituciones, debería informarse mas, y sí, claro, sí me beneficio del ICE, al igual que el 93% de los costarricenses. Abramos pues lo ojos todos.
  • Rodrigo Castro F.s22s402012-05-05 Señor Vigilante. No respondió al hecho de que en el ICE existió (y no sabemos si existe todavía) una dependencia dedicada a espiar e intervenir llamadas telefónicas y comunicaciones por internet. En todo lo que Usted dice estoy de acuerdo, y le apoyo al cien por ciento, pero esa realidad está allí, y Usted la ignora.
  • VIGILANTE 2.2012-05-08 Estimado don Rodrigo, si esto existió, es totalmente sensurable, estrategias similares se utilizan en los regímenes totalitarios, pero un principio básico del derecho dice que no se debe condenar, ni absolver sin elementos de prueba. Tampoco es de extrañar que esto ocurriera, nos basta con comprobar el grado de corrupción de quienes ostentan el poder político y económico, capaz de permear cualquier organización para sus fines personales, pero tal vez usted coincide conmigo en que este penoso asunto jamás puede ser parte de la visión y misión del ICE. Espero que si existió lo que nos ocupa y preocupa, hoy este extinto, de no ser así, nos sentiríamos traicionados en la confianza que les tenemos a nuestras instituciones insignia. Muchas gracias por su atención, el respetuoso contradictorio enriquece la discusion.

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