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Felipe Calderón queda a merced del PRI en la antesala del 2012

Ciudad de México,  (dpa) - Los mexicanos ajustaron cuentas el domingo con el presidente Felipe Calderón. El agravamiento de la situación económica, con un gobierno concentrado en combatir el narcotráfico, se reflejó en las urnas en la derrota del oficialismo.

El gobernante Partido Acción Nacional (PAN) ya no tendrá mayoría en la Cámara de Diputados, y también perdió posiciones en las elecciones para gobernador y alcaldes.

El gran vencedor fue el opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), que vuelve a ser primera fuerza en la Cámara baja, en la antesala de los comicios presidenciales de 2012, su sueño dorado después de nueve años en la oposición.

La composición de la Cámara de Diputados, única que cambió en estos comicios, todavía no está definida, ya que de los 500 diputados algunos se eligen de manera directa y otros por representación proporcional, y aún no se ha hecho el reparto.

Estimaciones de la cadena Televisa indican que el PRI podría tener 243 diputados, más del doble de los 106 actuales. El PAN bajaría a 140 de los 206 que tiene ahora. El Partido Verde, tradicional aliado del PRI, obtendría unas 17 curules, con lo cual juntos tendrían la mayoría absoluta.

Con este escenario Calderón quedará a merced del PRI en los últimos tres años de su gobierno. Antes también había tenido que negociar porque su partido sólo tenía una mayoría relativa, pero el PRI está ahora más enojado.

La dirigencia panista se dedicó durante la campaña a atacarlo de manera sistemática con acusaciones de narcotráfico, corrupción y mal gobierno, recordando las siete décadas que estuvo en el poder hasta 2000.

Pero gracias al PRI, que le dio quórum, Calderón pudo asumir el 1 de diciembre de 2006 en una ceremonia exprés y entre gritos, que la izquierda trataba de hacer colapsar al considerarse agraviada por un fraude.

Y gracias al PRI también el PAN pudo aprobar, aunque con cambios, iniciativas claves para Calderón como la reforma energética o la del sistema de seguridad.

"El gobierno y el partido de Felipe Calderón sufren hoy la inconsistencia en su estrategia política, que primero pactó con el priismo (...) para luego denostarlo y encararlo como enemigo principal", opinó el analista político Roberto Zamarripa.

Aún es pronto para saber si los resultados del domingo significan el regreso del PRI. Eso se dilucirá en 2012, cuando habrá elecciones generales.

El Partido de la Revolución Democrática (PRD), que quedó segundo en los comicios presidenciales de 2006 y enfrenta serias divisiones internas, finalizó en tercer sitio y tendrá unas 74 bancas, en comparación con las 126 actuales.

Al margen de las cifras, algo que quedó patente en las urnas fue el descontento.

La abstención no fue tan baja como se esperaba, pero hubo un importante incremento en el número de votos anulados (en México no existe el voto en blanco), como expresión de protesta contra todo el sistema político.