lunes 26, septiembre 2022
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Miles de estudiantes marchan pacíficamente en México para recordar masacre 68

México, 3 oct (EFE).- Miles de estudiantes marcharon hoy pacíficamente en varias ciudades de México para recordar la masacre de 1968, aunque familiares de los estudiantes desaparecidos en Guerrero mantuvieron bloqueada durante horas una autopista para exigir la aparición de los 43 jóvenes.
En el 46 aniversario de la matanza perpetrada por militares en la Plaza de las Tres Culturas, en la capital mexicana, estudiantes, maestros y padres de los 43 jóvenes que están desaparecidos desde el viernes pasado tuvieron bloqueada la Autopista del Sol.

Los manifestantes utilizaron alrededor de 30 autobuses para impedir el paso de vehículos en la transitada ruta que une la capital mexicana con el balneario de Acapulco.

En la protesta participaron también miles de estudiantes de las escuelas normales, dedicadas a la formación de maestros de educación primaria, como la Normal Rural de Ayotzinapa a la que pertenecían los estudiantes, que fueron atacados a tiros en la noche del viernes por policías en la ciudad de Iguala.

Precisamente este caso fue uno de los reclamos de muchas de las marchas como la de la capital mexicana, en la que 25.000 personas según la policía, 60.000 según los manifestantes, caminaron hasta el Zócalo, donde hubo un mitin de recuerdo y de protesta.

Sobre un escenario improvisado frente al Palacio Nacional y con una plaza abarrotada, un grupo de estudiantes leyó un manifiesto en el que hicieron referencia al caso.

«Exigimos a una sola voz que sean presentados con vida, que el Gobierno estatal y federal muevan todas las piedras que sean necesarias hasta encontrarlos», apuntaron.

Según contaron, los derechos humanos «van en picada» en México, «mientras las autoridades se empeñan en la venganza contra los movimientos sociales».

Por ello, dijeron que hoy también han salido a la calle para reclamar su derecho a defenderse, «a protestar, pues el Estado, a través de su fuerza pública», les quiere «desarmar de toda herramienta que permita enfrentar la andanada de crímenes».

«Las condiciones que nos rodean ahora parecen confundirse con aquél entonces», cuando los tanques del Ejército mexicano salieron a las calles para reprimir una protesta estudiantil que acabó con la muerte de varios centenares de personas y el encarcelamiento de otros tantos, aseguraron.

Entre ellos los dos hermanos de Consuelo Valle, que acabaron en prisión aquel día que ella recuerda en su piel, por la cicatriz de su rodilla.

A Valle la represión policial que se produjo en Iguala también le ha recordado a aquellas épocas, cuando a su madre «le tocó recorrer hospitales» y «ver muertos» buscando a sus hijos, contó hoy a Efe.

«Lo veía y parecía que estaba reviviendo cuando era jovencita. Es parte de las medidas que tiene que tener un Gobierno muy preocupado, porque realmente las cosas están muy feas para él, pero por ello trata de reprimir más», dijo en referencia a estos sucesos.

Valle habló también de otros de los protagonistas de la marcha, los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), que «están demostrando cómo su consciencia por un país mejor sigue presente» y que «los jóvenes son como un gigante dormido» que «ya está despertando».

Un enorme contingente de este centro de estudios participó en la marcha, como Elizabeth, estudiante de Relaciones Comerciales, quien aseguró a Efe que «el Politécnico no se rinde» y que no van a parar «hasta que se escuche nuestra voz».

El pasado martes, 30.000 estudiantes de este centro marcharon hasta lograr ser recibidos por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, quien salió a la calle a escuchar sus peticiones, entre ellas la derogación de un nuevo reglamento interno, a las que mañana les dará respuesta.

En la marcha también participaron colectivos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Autónoma Metropolitana (UAM), así como del Comité del 68, el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Además acudieron, los dirigentes estudiantiles de aquella época, quienes recordaron algunas exigencias de su movimiento, como que se reabra el juicio contra el entonces secretario de Gobernación, Luis Echeverría, que hoy tiene 92 años.

Pese a que había temor de que se registraran actos de violencia tal y como sucedió el año pasado, cuando hubo choques entre jóvenes anarquistas con la Policía de la capital, la protesta transcurrió sin incidentes graves.

La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) implementó un dispositivo de seguridad especial con unos 4.000 agentes, aunque los policías se mantuvieron fuera de la ruta de la marcha, con la orden de no intervenir a menos de que hubiera hechos violentos.

Para proteger los principales monumentos, edificios históricos, negocios e instituciones gubernamentales, la SSPDF colocó vallas metálicas sobre las principales avenidas del centro, que fueron finalmente usadas por algunos estudiantes para dejar sus protestas por escrito con pintadas. EFE

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