viernes 7, octubre 2022
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¿»Paraíso fiscal»?

«El conocimiento vencerá siempre a la ignorancia, y quienes quieran gobernarse en democracia, deberán empoderarse mediante el conocimiento».-   Presidente James Madison  (1751-1836)
La noticia llegada de  Bogotá tendrá cierta sorpresa a ese 60% de panameños que se deslizan lentamente hacia la pobreza, que a Panamá la consideran un «paraíso», cuando en su realidad viven un infierno tributario. Aquí nuestro gobierno cobra impuestos exagerados, pero da a cambio muy pocos servicios públicos de calidad. 
¡ESO es un infierno! 
Los banqueros que promueven una reacción emotiva a una soberana decisión interna colombiana, callaron cuando en 2010 uno explicó que subir el ITBMS de 5% a 7% no era realmente un aumento del 40% — sino de «sólo 2 puntos».  Sin embargo, esa medida regresiva desató la más canalla inflación jamás visitada sobre el panameño pobre. Y callaron.
Y Varela viene para peor. El silencio de esos inocentes nos ha llevado a un despeñadero financiero tal, que en respuesta a la recesión que se avecina al mundo, se aumentará el ITBMS al 10%. Pese a viajes a visitar a un Vaticano que condena este capitalismo-salvaje, los Panameñístas ya empezaron a atornillar más al más vulnerable. Hoy el alcalde de Panamá abusa de facultades sanitarias otorgadas para imponer la higiene en lotes baldíos en el casco de la ciudad, aplicándola arbitrariamente como medida recaudatoria en las áreas rurales del Distrito capital — para sustituir ingresos tradicionalmente recibía del Gobierno Central. Y la basura — » ¡allí! «. Lo importante es cobrar….
Por demás, esta coyuntura colombiana luce curiosa, contradictoria e incongruente: en un Panamá donde zarandeamos en los medios a un magistrado sus finanzas personales fuera del foro estatuido, en la Madrastra Patria se quejan de falta de transparencia en nuestro sistema judicial… 
Y nuestra opinión pública se vuelve alborotar, sin recibir una información balanceada. 
En los foros mediáticos se exacerban ánimos normalmente caldeados contra una Colombia de la cual nos separamos en 1903 (por abandono, en su atávico centralismo). Ya no sólo por considerar a nuestros ex-compatriotas de paso como todos contrabandistas, narcotraficantes, prostitutas, prostitutos, lavadores de dinero, inmigrantes indeseables, etc. etc., al punto que –con las expresiones de rabia radiadas– posiblemente hasta se organice una expedición para recuperar Santa María la Antigua del Darién, la sede episcopal de la colonial Panamá que se quedó olvidada tras la frontera en el golfó de Urabá…..
(*) El autor se desempeña como traductor simultáneo.

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