domingo 28, noviembre 2021
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El salto base, descarga de adrenalina que puede acabar en tragedia

Por Stephan Köhnlein (dpa)
BASILEA, SUIZA (dpa) – Como cada año, unos 500 fieles se reunieron en en septiembre en el pueblo de Walenstadt, en los Alpes, para celebrar una misa en la que recuerdan a quienes perdieron la vida en la montaña. Pero esta vez, ellos mismos se convirtieron en testigos involuntarios de una nueva tragedia. 

«Escuchamos un zumbido, como siempre que los saltadores despliegan sus alas», recuerda el sacerdote Christian Hörler en una entrevista con la televisión TVO. «Y, de pronto, un golpe seco».

Los deportistas de salto base se lanzan al vacío equipados con paracaídas y unos trajes con alas que unen brazos y piernas. Los Alpes suizos les resultan especialmente atractivos, pues albergan muchas paredes rocosas. Además, Suiza es uno de los pocos países con zonas donde se puede practicar este deporte de riesgo sin necesidad de permisos especiales. 

El saltador mexicano de 39 años que falleció en el cantón de St. Gallen fue uno de los tres muertos por salto base registrados el pasado mes en el país. Los otros dos también eran extranjeros: un ruso y un chileno. Algo que no sorprende al presidente de la asociación suiza de salto base (SBA), Michael Schwery: como la mayoría acuden con poco tiempo, intentan aprovecharlo al máximo. 

«Muchos hacen varios saltos al día. Y eso aumenta las posibilidades de que la preparación sea menos minuciosa», dijo citado por el diario «Bild».

Además, los saltadores extranjeros no siempre poseen los conocimientos necesarios sobre el grado de dificultad de la plataforma desde donde van a saltar, señala Schwery. Aunque la SBA informa a través de su web sobre las dificultades que plantean los lugares más populares, «al final cada saltador es responsable de cómo prepararse», añade.

Al contrario de lo que podría pensarse, este tipo de accidentes no afectan sólo a principiantes. El chileno Ramón «Chapa» Rojas, conocido en el sector como «el hombre pájaro», acababa de batir en agosto un récord mundial tras saltar con esquís desde 4.100 en el cerro El Plomo de los Andes. Pero apenas un mes después, sufrió un accidente entrenando en Lauterbrunnen. Su traje alado no frenó bien, y aunque Rojas intentó desplegar el paracaídas, chocó contra una pared que le causó heridas mortales.

Con todo, pese a las recientes muertes Suiza no prevé prohibir este deporte de riesgo. Como se trata de una disciplina legal, el saltador es el responsable. «En estos momentos no podemos proceder legalmente al respecto», afirma también Gian Andrea Rezzoli, de la policía del canton de St. Gallen. 

Además, a juzgar por las estadísticas el salto base es ahora más seguro, según afirma el médico de los servicios de rescate en Lauterbrunnen Bruno Durrer. «Al principio había 23 o 24 accidentes al año, mientras que ahora tenemos 13 o 14», dijo al diario «Berner Zeitung». Anualmente, en esta localidad de los Alpes se practican unos 20.000 saltos base.

Pero no hay que olvidar que el salto base sigue siendo un deporte extremo, con todos sus peligros: «Hay que ser consciente de que, por mucha preparación, siempre queda un cierto riesgo», señalaba hace unas semanas el presidente de la SBA. «No conozco a ningún saltador que lleve practicándolo más de cuatro años y aún no haya perdido a ningún amigo».

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