domingo 28, noviembre 2021
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Narcos mataron a reportero paraguayo y ayudante para acallarle, cree Gobierno

Asunción, 18 oct (EFE).- El Gobierno paraguayo considero hoy que fueron narcotraficantes los que contrataron a los dos sicarios que asesinaron el jueves a un periodista y a su asistente, debido a sus reportajes sobre las mafias de la droga que actúan en la zona fronteriza con Brasil.

La policía detuvo a cuatro personas y busca a otra por su presunta relación con los asesinatos de Pablo Medina, de 53 años y corresponsal del diario ABC Color en la localidad de Curuguaty, a unos 250 kilómetros al este de Asunción, y Antonia Almada, de 19.

«El crimen fue por encargo. Estaría estrechamente vinculado a las denuncias periodísticas realizadas por una de las víctimas, particularmente que tienen que ver con producción y tráfico de drogas», aseveró el ministro del Interior, Francisco de Vargas, en una rueda de prensa.

ABC Color, el diario de mayor tirada del país, fue más allá y publicó hoy los nombres de dos posibles autores intelectuales del crimen: un alcalde del gobernante Partido Colorado que amenazó de muerte a Medina y un hombre supuestamente vinculado a una mafia brasileña.

El periodista escribió sobre las operaciones de narcotraficantes en el lado paraguayo de la frontera, donde proliferan las plantaciones de marihuana, principalmente para abastecer a Brasil.

El hermano de Pablo Medina, el también periodista Salvador Medina, fue asesinado en 2001 por las denuncias que realizaba en una radio.

El asesinato de su hermano no amedrentó a Medina, que continuó trabajando como corresponsal en una de las áreas más peligrosas del país. Otros dos periodistas paraguayos fueron asesinados este año en departamentos fronterizos con Brasil.

La policía dejó de dar escolta a Medina en septiembre de 2013 debido a una «reorganización» de las fuerzas, por la cual retiraron a los agentes que protegían a «personalidades» en los casos en que no existía una orden judicial, explicó hoy el comandante de ese cuerpo, Francisco Alvarenga.

El comandante dijo que desde esa fecha Medina tampoco solicitó acompañamiento policial.

Tanto los sindicatos de periodistas como el Gobierno paraguayo consideraron que el crimen supone un ataque a la libertad de expresión.

«Hoy tenemos que sentirnos todos asesinados y, entre todos, poner la determinación y no podemos permitir esto; o son ellos o somos nosotros», dijo hoy el presidente Horacio Cartes.

El Foro de Periodistas Paraguayos manifestó que los dos asesinatos «ensombrecen la democracia».

«Es una voz más que se acalla, de las tantas que a diario denuncian delitos que quedan impunes, injusticias contra los más vulnerables y corrupción en las más altas esferas del estado», aseveró.

Medina volvía el jueves de una cobertura cuando dos personas vestidas con ropa de camuflaje hicieron que parara su vehículo, en el que también viajaban Almada, que era estudiante universitaria, y su hermana, Juana Ruth Almada Chamorro, de 30 años.

Le preguntaron si era el corresponsal de ABC Color y después de que él lo confirmara abrieron fuego. Almada resultó herida con dos impactos de bala y falleció camino del hospital.

La hermana sobrevivió al ataque, aparentemente porque los asesinos no se percataron de su presencia en el asiento de atrás, y relató lo ocurrido.

Además de detener a cuatro personas, la policía decomisó armas de fuego, teléfonos y vehículos, que somete actualmente a pericias para determinar si están vinculados con el crimen.

Los agentes allanaron dos viviendas, arrestaron a un sospechoso en la calle y buscan a otro que no estaba en su casa cuando lo fueron a buscar.

El diario ABC Color dijo que Medina había recibido numerosas amenazas por su trabajo como reportero y que debido a ello a principios de este año lo trasladó a la zona de Concepción durante varias semanas.

Algunas de ellas llegaron del alcalde de Ypehu, Vilmar «Neneco» Acosta, investigado por narcotráfico, lo que motivó que Medina tuviera protección policial durante tres años, hasta 2013, según el rotativo.

El periódico también apuntó como sospechoso a Avilio Manuel Espíndola Isasi, alias Baby, supuestamente vinculado a una mafia brasileña y que está prófugo.

Agentes antidroga encontraron en septiembre casi tres toneladas de marihuana ocultos en un túnel bajo su vivienda. Medina informó sobre ese caso en el diario. EFE

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