jueves 26, mayo 2022
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Al menos seis muertos en ataque palestino a una sinagoga en Jerusalén

 Tel Aviv/Ramalá, 18 nov (dpa) – Dos palestinos mataron hoy a cuatro fieles judíos de origen estadounidense y británico en una sinagoga de Jerusalén y después fueron abatidos por la policía, en un ataque asumido por el Frente Popular para la Liberación de Palestina y del que Israel responsabilizó a Hamas y al presidente palestino.

Según medios israelíes, los dos atacantes -procedentes de la parte árabe de Jerusalén este- agredieron con cuchillos, hachas y con un revolver a fieles que se encontraban en una sinagoga del barrio Har Nof. Los policías que fueron alertados de lo ocurrido se enfrentaron a los atacantes y los abatieron tras un breve tiroteo. En el ataque resultaron heridas siete personas, entre ellas dos policías.

La policía israelí confirmó que los fallecidos son tres estadounidenses y un británico que emigraron a Israel y por ello tienen doble nacionalidad.

 Mientras, la prensa palestina apunta que los atacantes son dos primos: Udai Abu Yamal, de 22 años, y Ghassan Abu Yamal, de 27. Ambos procedían del barrio Yabal al Mukaber, en Jerusalén este.

Se trata del primer ataque perpetrado contra una sinagoga en Jerusalén y se produce de ataques parecidos cometidos por palestinos contra israelíes en las últimas semanas.

El radical Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) aseguró que los atacantes son dos de sus miembros. «Este ataque es una forma de resistencia que debe aumentar», afirmó en un comunicado el ala militar del grupo, las Brigadas de Abu Ali Mustafa. Además, el grupo llamó a otras milicias palestinas a «unirse en la resistencia contra la ocupación (israelí)».

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró hoy que su gobierno responderá «con mano dura» y corresponsabilizó de lo ocurrido tanto al presiente palestino, Mahumd Abbas, como a la organización radical palestina Hamas.

El ataque es «el resultado directo de la incitación dirigida por Hamas y Abu Mazen (Abbas), una incitación que la comunidad internacional está ignorando de forma irresponsable», afirmó Netanyahu.

El ministro de Seguridad Interna de Israel, Yitzhak Aharonovitch, dio además instrucciones para facilitar que los civiles israelíes obtengan permisos de armas para defensa propia en caso de ataques palestinos y ordenó aumentar la seguridad en los accesos a las sinagogas.

Abbas condenó el asesinato de los cuatro creyentes israelíes, aunque culpó de la violencia a las redadas israelíes en mezquitas, a las provocaciones de colonos judíos y a la incitación de ministros israelíes de línea dura.

Por su parte, Hamas saludó el atentado, que calificó de «acto heroico». El portavoz de Hamas Mushir al Masri habló de una «reacción natural», como venganza por la muerte de un conductor de autobuses palestino que apareció el domingo colgado dentro de su vehículo. Según Al Masri, el conductor fue ejecutado.

La policía israelí cree sin embargo que el conductor se suicidó, aunque la familia del fallecido culpa de su muerte a extremistas judíos.

 Un forense palestino que participó en la autopsia coincidió en que el cuerpo no registraba signos de violencia aunque se negó a descartar que se hubiese tratado de un crimen. Según el experto, se tomarán muestras de sangre y saliva para determinar si el hombre pudo haber sido drogado antes de ser ahorcado.

En las últimas semanas se produjeron varios enfrentamientos entre palestinos y fuerzas de seguridad israelíes, además de varios ataques mortales contra israelíes. El detonante de estos episodios fue la disputa por el uso de la Explanada de las Mezquitas (denominada también Monte del Templo), un lugar sagrado tanto para musulmanes como para judíos.

Las reacciones al ataque de hoy en Jerusalén no se hicieron esperar. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, lo calificó de acto terrorista de una brutalidad sinsentido. «En ninguna parte hay lugar para esta violencia», dijo Kerry durante un encuentro en Londres con su homólogo británico, Philip Hammond. Este último se mostró preocupado con las crecientes tensiones en Jerusalén.

 «Convertir la casa de dios en un escenario para ataques mortales contra creyentes inocentes es una forma horrible de traspasar límites en una situación ya de por sí muy tensa», dijo por su parte el ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier.

El presidente de Francia, François Hollande, calificó también de atentado terrorista lo ocurrido y se mostró profundamente preocupado por «la cadena de actos violentos en Jerusalén, Israel y Cisjordania».

 También la alta representante de Política Exterior de la Unión Europea condenó el ataque, asegurando que «sólo puede dañar cualquier paso adelante hacia la paz». «Es un acto de terrorismo contra feligreses, condenable por todos los medios», dijo Federica Mogherini en un comunicado.

 «Llamao a todos los líderes de la región a trabajar juntos y esforzarse al máximo para calmar inmediatamente la situación y evitar una mayor escalada», agregó la jefa de la diplomacia europea.

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