domingo 23, enero 2022
spot_img

El marqués de Sade, de monstruo a clásico de la literatura erótica

París, 1 dic (dpa) – Cuatro supuestos hombres de honor retuvieron como esclavos sexuales a 42 mujeres y muchachos. Las orgías y perversiones que estos libertinos llevaron a cabo están narradas con todo detalle en la novela «Los 120 días de Sodoma», escrita por el marqués de Sade en una de las varias veces que pasó en prisión por sus controvertidos libros.

Ahora, 200 años después de que el 2 de diciembre de 1814 muriera en un manicomio cerca de París, el aristócrata y escritor que dio nombre al «sadismo» es recordado con numerosos libros y exposiciones.

Psicópata, libertino, cínico… El marqués de Sade sigue arrojando numerosos interrogantes incluso para especialistas como Laurence des Cars, comisaria de la exposición «Sade. Atacar el sol» que abrió sus puertas en octubre en el Museo d’Orsay. «Resulta difícil decir qué pasaba por su cabeza», opina. Pero lo que es seguro es que su vida libertina creó una nueva imagen de la violencia y la pasión en las artes. «Sade instó al siglo XIX a mostrar lo que hasta entonces no se podía decir», explica.

También el historiador suizo Volker Reinhard intentó en su recién publicada biografía «De Sade oder Die Vermessung des Bösen» (Sade o la medición del mal) profundizar algo más en el alma de este libertino literato. Como académico, Reinhard se centra en la cuestión del mal en relación con el trasfondo social de aquella etapa del Antiguo Régimen, considerada como el prototipo de la decadencia.

El marqués de Sade nació el 2 de junio de 1740 en el seno de la casa de los Sade, una de las más antiguas de Provenza. Vivió una vida de desenfreno y su inclinación por lo perverso y la violencia sexual hizo que tuviera que pasar varias temporadas entre rejas. Sin embargo, muchos de los aspectos de este autor que cultivó sus obsesiones y las describió detalladamente siguen sin conocerse.

Por ejemplo, apenas se sabe de la relación que mantuvo con su madre, que pasó la mayor parte de sus días en un monasterio. Y hasta ahora se ha analizado muy poco por qué las mujeres de Sade, especialmente las embarazadas y las madres, aparecen de manera especialmente sádica en sus libros.

Ya sea en «Los 120 días de Sodoma», «Justine o los infortunios de la virtud» o «La filosofía en el tocador», la fama de Sade se basa en sus tramas sexuales, que llegan a lo espeluznante. En las biografías y ediciones comentadas de sus libros publicadas en los últimos años se lo sigue tildando de perverso, monstruo o demonio. Pero si antes se censuraban sus obras, hoy éstas se consideran clásicos de la literatura erótica.

Más noticias

1 COMENTARIO

  1. El Marqués de Sade fue más un fantaseador que un vividor. Se le conoce por lo que escribió, y se confunde la realidad de sus libros con sus propias experiencias, que ni de lejos fueron así de «macabras». Casi una vida entera encarcelado, imaginando, tramando, escribiendo. Fue un libertino que vivió como quiso, pero los hechos por los que le condenaron no eran muy diferentes a los que otros coetáneos realizaban. Nadie juzgaría de asesino a un creador de películas de Serie B o a un escritor de novelas de terror. El mismo se define en 1782 así: «Soy un libertino: he concebido todo lo concebible en ese género, pero qué duda cabe que no he hecho todo cuanto he imaginado ni nunca lo haré. Soy un libertino, pero no un animal o un asesino»

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias