miércoles 19, enero 2022
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La redención del agro

De cal y de arena

Ampuloso y cuidado si no desorbitado, el contenido del capítulo del “Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 Alberto Cañas” referente al mundo agropecuario costarricense me deja la sensación de subestimar el pesado lastre de las realidades que están interponiéndose al crecimiento del sector. No es que las desconozca pues las trae a cuento a la hora de explicar por qué el principal problema que tiene ese mundo es el de la raquítica productividad. Es que  se fija la meta de revolucionar al agro costarricense en cuestión de cuatro años (o al menos de dejar en avanzado punto el recorrido) sin valorar que aquí –además de la carencia de liderazgo político para acometer el cambio- hay un entrabamiento infernal en lo jurídico, lo institucional, lo administrativo y lo burocrático. A este capítulo relativo a lo agropecuario hay que reconocerle el mérito de poner en la agenda del día el relegado tema del agro y de trazarse metas ambiciosas aunque es omiso en el cómo hacerlo, tal el caso del inventario de obstáculos que se pueden interponer a la hora de empujar la carreta (infraestructura, recursos financieros y asistencia técnica fallidos, el tema laboral, el acceso a la comercialización directa, información de mercados, los altos costos de producción, las perspectivas de la demanda interna y externa, entre otros). Sus metas de productividad agrícola son muy exigentes y de ahí cuestionables en el contexto existente, más si se enmarcan en un lapso corto. El PND de esta administración entiende que debe emprender la ruta de la recomposición de los factores incidentes en el actual estado de cosas aunque resta ver cómo y con qué hacerlo.

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Hace 40 años era otro el aparato burocrático e institucional. Era menos complicado el contexto jurídico. Y en la Presidencia de la República había un estadista excepcional, de extraordinario liderazgo y reconocida habilidad -Daniel Oduber- quien se topó con un sector agropecuario de enclenque marcha, agobiado por problemas generales de factura local y externa, y que en 1974  tenía una presencia en el PIB de -1.7%. Una agresiva política de crédito y precios con soportes a la agricultura  acompañados de una inversión a fondo en obra pública, impulsó  la economía, no importa algunos efectos fiscales negativos, también en la cuenta corriente de la balanza de pagos y en el endeudamiento externo pues hubo un Banco Central     que no se arredró y sí coadyuvó a la consecución de las metas del presidente Oduber. En un mensaje ante la Asamblea Legislativa un 8 de mayo, don Daniel resaltó cómo fue que “los silos vacíos empezaron a llenarse y Costa Rica comprobó con sorpresa que, en menos de dos años, ingresaba en el mercado internacional de granos, no para comprar sino para ofrecer en venta el excedente de sus cosechas”. ¡Qué tiempos aquellos y qué estadista fue Oduber!

Álvaro Madrigal es Abogado y Periodista

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2 COMENTARIOS

  1. Considero oportuno indicar que después de 30 años de políticas neoliberales en donde engañaron a los costarricenses con los Tlc, donde trataron de destruir al agro, obtuvieron como resultado la migración de la gente del campo a las ciudades, con el crecimiento de los anillos de miseria, aumento de la pobreza y de la criminalidad que la trataron de parar con los subsidios de comidas y dineros con el IMAS. Otro impactante resultado producto de que nos publicitaron el consumo de las comidas rápidas en lugar de nuestra comida tradicional y esos economistas cosecharon un aumento catastrófico de pasar de 25% de obesidad y sobrepeso de nuestra población a 62% con el aumento de las enfermedades No infecto contagiosas como son la presión alta ,colesterol y triglicéridos altos, diabetes con aumentos increíbles, que han hecho que el país tenga que invertir entre los cuatrocientos mil millones anuales suma conservadora y más para solo mantenerla medio controlada, con el uso en el consumo de pastillas y hospitalizaciones, pero en el fondo es una población enferma que tiene poca competitividad como dicen esos economistas que muchos de esos forman parte también de este equipo. Por ello es que debemos apoyar la nueva política del Gobierno en el sector agropecuario porque necesitamos pasar de consumir de 4 frutas o verduras por semana a 32 tal como dice la PHD. Annia Campos de la Universidad de Harvard además de hacer ejercicio para volver a ser una población sana y eso representaría un aumento de la demanda de los productos del agro del orden de ochocientos por ciento permitiendo con ello su resurgir y la creación de miles de empleos y si las instituciones le ayudan, se daría el impulso del valor agregado de los productos ahora bien remunerados con lo que se consolidaría la democracia del país que siempre se basó en el agro.

  2. El comentario anterior es de gran calidad ya que presenta una arista necesaria de conocer para comprender los cambios que se dieron en la dirección economicista en la instauración de la organización neoliberal: libre mercado, estado mínimo y sistema jurídico dependiente de las transnacionales.

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