viernes 28, enero 2022
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Ambientazo, goles y polémica, ingredientes de una final para recordar

San José, 15 Dic (Elpaís.cr) – El partido de ida por la final del fútbol costarricense entre Saprissa y Herediano, que se saldó con un 4-2 en favor de los morados, sin dudas será uno de esos juegos que se recuerde durante mucho tiempo, porque le sobró intensidad, goles, acciones en las porterías, gran ambiente en las tribunas y por supuesto, no faltaron las situaciones polémicas.

El duelo que se disputó en el estadio Ricardo Saprissa, tuvo todos los ingredientes que necesitan los encuentros en los que se deciden los campeonatos. Desde la previa al pitazo inicial, que estaba para las 5pm del domingo, el marco era simplemente formidable: un estadio teñido de morado, colmado de hinchas que no pararon de gritar por su ‘Glorioso Equipo del Siglo’, que además vibraron, cantaron, saltaron, en fin, vivieron al límite cada jugada que se dio en la ‘Cueva del Monstruo’.

Precisamente, contrario a lo que ocurre en la mayoría de finales, en la del balompié nacional los goles cayeron muy temprano pero producto de jugadas que, según los mismos protagonistas, son las que hay que aprovechar en este tipo de partidos para sacarle diferencia al rival: el balón parado.

Los tibaseños inauguraron al arquero Leonel Moreira, quien no venía jugando, ya que el técnico florense, Jafet Soto, prefería a Daniel Cambronero, sin embargo, para este cotejo sorprendió con la presencia de ‘Leo’ defendiendo el arco rojiamarillo.

Apenas a los 3′, Deyver Vega cobró un tiró de esquina en el que Heiner Mora se anticipó a una floja salida del portero en su área chica, y de cabeza puso a brincar a los miles de saprissistas que llegaron a apoyar a su escuadra tras el 1-0.

Ocho minutos después, con una fórmula parecida, los locales aumentarían las cifras. Vega hizo el envío desde la misma posición, esta vez Moreira se quedó a medio camino, generó confusión en su zaga, el balón suelto lo pescó Ariel Rodríguez y con un tiro de derecha concretó el 2-0. ¡Goooool! Gritaban eufóricos los tibaseños.

Sin embargo, en esa jugada llegó una de las varias polémicas del encuentro, cuando Alexander Robinson le da un empujón a Moreira antes de que Rodríguez convierta el segundo tanto de su equipo. Ni el árbitro Walter Quesada ni su asistente observaron nada e igual los florenses tampoco reclamaron la acción.

Mientras tanto, de las graderías salía en una sola voz el grito de: ¡Oh, oh, oh! ¡Dale campeón!, cántico que se repitió durante casi todos los más de 90 minutos que duró el cotejo.

El descuento Herediano llegó poco antes de la media hora, por intermedio del goleador del campeonato, Yendrick Ruiz, quien en el área recibió un pase desde el suelo de Verny Scott y estando mano a mano con Danny Carvajal, lo batió para el 2-1.

Posteriormente, llegarían un par de jugadas polémicas; primero fue una falta de David Guzmán sobre Pablo Salazar en el área morada, no obstante, Quesada que estaba cerca, dio la señal de »levántese y siga jugando».

Instantes más tarde, Robinson le clavó un fuerte planchazo a Verny Scott, infracción que daba para la tarjeta roja, pero Quesada solamente la consideró de amarilla.

En la segunda parte continuarían las emociones, goles y sobre todo las acciones polémicas. A los 49′ Juan Bustos culminó una gran ofensiva local que inició Mora recuperando una pelota que justamente él le serviría a Bustos para que liquidara a Moreira en el área chica, y de paso despertó a una ‘Cueva’ que de inmediato estalló en júbilo.

La intensidad del juego se mantuvo y con esto el ritmo frenético que no estaría exento de agresiones que debían ser castigadas con expulsión, empezando por Cristian ‘Lula’ Montero quien le dio un fuerte manotazo en el rostro a Daniel Colindres, luego de robarle una pelota, pero no hubo tal castigo.

Luego sería Esteban Granados quien le propinaría un tacazo en la cara a Manfred Russell, cuando éste se agachaba y el florense de espalda lo conectó en el rostro. El reclamó del volante saprissista no se hizo esperar, sin embargo, otra vez nadie vio nada.

Minutos después, exactamente al 65′, vendría un penal de Alexander Robinson bastante discutible no tanto por la falta, porque el empujón existe, pero acciones de esas se presentan muy seguido sin que se señalen. Ruiz lo cambiaría por gol para acortar las distancias 3-2.

Tras esa anotación, Saprissa volvió a tomar las riendas del juego y en el área rojiamarilla se presentó un agarrón sobre Russell, falta clara que el juez no pitó y precisamente es otra de esas jugadas que se dan todo el tiempo, pero se necesita una correcta aplicación del reglamento.

A falta de segundos para el silbatazo final, los morados liquidaron el partido con un tanto de Colindres, quien se avivó ante una defensa dormida y se anticipó a todos para mandar al fondo un centro de Jordan Smith.

Con ese gol del delantero que dejó la casaca ’26’ para usar la ‘9’ de su compañero Hansell Arauz (lesionado), muchos aficionados se sentían campeones, no obstante, aún queda la disputa del juego de vuelta, encuentro que desde ya se palpita y se espera sea como este: con dos propuestas ofensivas, goles, espectáculo, ambientazo en las gradas, pero con la diferencia de que el sábado, el arbitraje sí esté a la altura de lo que representa una final.

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