martes 18, enero 2022
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La cumbre del Clima de Lima dio pasos en el camino hacia París

Lima, 22 dic (EFE).- La Conferencia de la ONU sobre cambio climático logró fijar en Lima un marco general que, si bien no contentó a todos, servirá de base para que se pueda adoptar en París en 2015 un acuerdo universal para frenar el calentamiento global.

Durante dos semanas, la capital peruana fue escenario de acalorados debates sobre los efectos y consecuencias del cambio climático y sobre las medidas que deben adoptarse para conseguir que la temperatura del planeta se mantenga por debajo de los dos grados a final de siglo.

Aunque la Conferencia inició con optimismo, en los últimos días de negociaciones, las diferencias de criterio entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo parecían insalvables, pero finalmente y tras una prorroga de más de 24 horas se logró consensuar un documento con un mínimo común denominador.

El objetivo central de la COP20, en la que participaron más de 10.000 delegados de casi 200 países, era allanar el camino para que en París se apruebe el próximo año un acuerdo que sustituya en 2020 al protocolo de Kioto, que tan solo obliga a reducir emisiones a los países desarrollados.

El texto aprobado en Lima, denominado «La llamada a la Acción de Lima», establece que todos los países tienen que presentar compromisos cuantificables de reducción de gastes invernadero que deben ir acompañados de información detallada de las acciones que van a desarrollar para que esa disminución de emisiones se cumpla.

También enfatiza la financiación para la adaptación de los países en desarrollo al cambio climático, aunque para las ONG faltan referencias a la obligación urgente de los países desarrollados de proporcionar financiación climática.

El documento hace además una referencia a las «responsabilidades comunes pero diferenciadas» de los países ante el cambio climático que fue junto con la financiación, uno de los principales objetos de desencuentro de esta conferencia.

Aunque en Lima se consiguió alcanzar los 10.000 millones de dólares para el Fondo Verde, la meta de lograr 100.000 millones de dólares para el 2020 está aún lejana.

La lectura que hace Perú de la cumbre es que ha supuesto un hito porque permitió flexibilizar posturas y llegar a un consenso final.

El presidente de la COP20, el ministro peruano del Ambiente Manuel Pulgar Vidal, ha destacado la importancia de que se haya incluido una referencia al hecho de que los países desarrollados, que emiten mas gases de efecto invernadero, tiene más responsabilidades que los menos desarrollados, pero que «todos las compartimos».

El comisario europeo de Energía y Clima, el español Miguel Arias Cañete, también valoró «la flexibilidad» para que las negociaciones «salieran adelante».

Para China, el acuerdo supone «un progreso positivo» y el resultado ha sido «relativamente equilibrado», ya que «atiende básicamente las necesidades de los países en desarrollo».

Sin embargo, para ONG como World Wildlife Fund, los gobiernos fallaron rotundamente en alcanzar un acuerdo sobre planes específicos para reducir las emisiones antes del 2020, con el cual se sentarían las bases para terminar la era de los combustibles fósiles y se aceleraría el paso hacia las energías renovables.

Para otras, como Oxfam «las decisiones tomadas en Lima no descartan la posibilidad de un acuerdo en París, pero tampoco hacen mucho para mejorar sus probabilidades de éxito».

Y es que de esta cumbre esperaban más sobre todo después de los vientos favorables con los que se inició después de que EEUU, China y la Unión Europea anunciaran su decisión de reducir sus emisiones de gases contaminantes.

En la cumbre también hicieron oír sus voces las comunidades indígenas que reclamaron respeto a los derechos sobre sus tierras, y pidieron que sus conocimientos tradicionales se tomen en cuenta en la lucha contra el cambio climático.

En paralelo a la cumbre del Clima, miles de personas se unieron el pasado 10 de diciembre a la «marcha mundial en defensa de la madre tierra» que, convocada por organizaciones civiles, indígenas y sindicales reunidas en la Cumbre de los Pueblos, recorrió las calles del centro de Lima.

En una entrevista con Efe en un intervalo de la conferencia, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon expresó su optimismo de alcanzar en Lima un acuerdo al considerar que todos los países ya están listos para participar en un diálogo serio porque el «tiempo se agota» y la factura a pagar «será mas cara».

Y es que «no hay un plan B, porque no tenemos un planeta B», como ha sentenciado Rajendra Pachauri, presidente del Panel Científico para el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en inglés).

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