viernes 28, enero 2022
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Selección de Costa Rica ‘pateó quinielas’, unió a la región y enamoró al mundo

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San José, 31 Dic (Elpaís.cr) – La primera fase del Mundial se sorteó el viernes seis de diciembre del 2013. Deparaba lo peor para el conjunto tico. En el grupo D Costa Rica compartía con tres selecciones campeonas del mundo: Uruguay, Italia e Inglaterra, sin embargo, el entrenador de la ‘Tricolor’, Jorge Luis Pinto, lejos de amedrentarse se dejó decir: »Cuanto más bravo sea el toro, mejor es la corrida».

Una frase que en el momento parecía solo para ‘sacar pecho’ ante el mundo, y disipar cualquier tipo de temor y amargura por la zona, por cierto nada envidiable que le tocó al equipo nacional. No obstante, la realidad fue otra y el tiempo le daría la razón al seleccionador colombiano.

El año no empezó bien para la selección costarricense. No únicamente por los resultados negativos sino por el rendimiento sobre el terreno de juego. Dos derrotas en amistosos 4-0 con Chile y 1-0 ante Corea del Sur. Posteriormente, en marzo vendría la despedida en el estadio Nacional con un triunfo 2-1 sobre Paraguay, goles de Joel Campbell y Álvaro Saborío.

Casi tres meses más tarde, en los ensayos previos a la Copa del Mundo que se disputaron en Estados Unidos, arrojarían un revés 1-3 ante Japón, dejando una pobre imagen y por último una igualada 1-1 con la República de Irlanda. El temor a una vergüenza como la de Alemania 2006 (cero puntos y nueve goles en contra en tres partidos) estaba latente y aún más sabiendo el grupo tan complicado que deparó aquel  sorteo de diciembre. No había tiempo para lamentarse y sí para pensar en grande.

Precisamente, en ese partido contra los irlandeses, en el que Costa Rica logró llevarse un empate jugando con 10 futbolistas, marcaría el inicio de una seguidilla de encuentros sin conocer la derrota, pero sobre todo era una pincelada del carácter y convicción que mostraría el equipo en la fiesta más grande del fútbol.

Antes del viaje a Brasil e incluso estando ya en el país de la samba, Pinto se quedó sin algunos soldados: el goleador Álvaro Saborío y el lateral Heiner Mora, que se sumaron a la baja de Bryan Oviedo. Otro motivo para darlo todo y hacer historia, en nombre de los que no pudieron estar.

La espera se acabó. Llegaron el día y la hora indicada. Sábado 14 de junio del 2014 a la 1pm. El rival: Uruguay, bicampeona del mundo y semifinalista de Sudáfrica 2010, que para el encuentro con Costa Rica no contaba con su estrella, Luis Suárez. Miles de ticos lo veían en las tribunas del Castelao de Fortaleza, y millones lo vivían por televisión, radio o internet.

En las calles no faltaban los hinchas identificados con camisetas rojas, caras pintadas y banderas. Las palabras comenzaron a quedar de lado. Había que hablar en la cancha y muy en el fondo los aficionados confiaban en una ‘torta’ su selección.

Ocho años aguardando el gran momento. El regreso de la ‘Sele’ al escenario en el que muchos quieren actuar pero pocos lo pueden cumplir.

El partido comenzó parejo. Sin un equipo dominador ni ocasiones claras. Ninguno de los dos jugaba bien, no obstante, un agarrón en el área tica de Junior Díaz sobre Diego Lugano pasados los 20 minutos de la primera parte, derivó en un penal a favor de los ‘Charrúas’.

Se venía el duelo entre Keylor Navas y Edinson Cavani. Finalmente, por poco se impuso el delantero con un remate al palo izquierdo. El tico estuvo cerca de bloquear el disparo. Ganaba Uruguay 0-1. Inmerecidamente o no, hasta ahí se cumplían los pronósticos.

En el epílogo del primer tiempo, Diego Forlán sacó un zurdazo que se desvió en la defensa y obligó a Navas a retroceder sobre sus pasos y volar para evitar el segundo de los uruguayos. Primera gran tapada de las muchas que tendría el arquero costarricense en el Mundial. Los equipos se fueron al descanso a recibir las charlas de sus respectivos seleccionadores.

En Costa Rica los ticos guardaban la leve esperanza de que por lo menos la ‘Sele’ mejorara la imagen que estaba dejando y por qué no, consiguiera el empate. Pasaría más que eso.

La etapa complementaria fue totalmente distinta. Costa Rica salió agresiva, con la convicción de que esto es fútbol y ganar era difícil mas no imposible. Corría el 55′ y Cristian Gamboa alcanzó a centrar por derecha una pelota que estaba más afuera que adentro. Joel Campbell en el área sacó un zurdazo que dejó estático a Fernando Muslera y desató la euforia en el estadio Castelao de Fortaleza y ni qué decir en nuestro país. Los uruguayos se mostraban incrédulos y lo peor para ellos estaba por venir.

Cabe destacar que por esa misma jornada, un par de días antes, Brasil ganó con polémica a Croacia 3-1 en la inauguración, posteriormente España fue vapuleada por Holanda 5-1 y unas horas antes Colombia retornaba con éxito a la Copa del Mundo tras 16 años de ausencia. Señales de que esta Copa sería especial y de que ese sábado algo grande se venía.

Pocos minutos después, Cristian Bolaños metió un centro al área para que Oscar Duarte se sambullera y pusiera la pelota contra el palo izquierdo del arquero. Primer jugador nacido en Nicaragua que anotaba en un Mundial. Lo hacía representando a Costa Rica. Así lo decidió el fútbol, el destino. Los vecinos del norte también lo celebraron.

La ‘Celeste’ no se reponía del duro golpe de estar cayendo con la ‘cenicienta’ del grupo. Con el ‘comodín’ de la zona D, cuestión que la ‘Tricolor’ no desperdició y a falta de ocho minutos para el final, Marco Ureña mandó el tercer balón al fondo del arco uruguayo. Partido liquidado. Locura total en el país.

Ahora la selección nacional y todos los ticos comenzaban a pensar en algo más que una digna participación. Si se le ganó con autoridad a Uruguay por qué no también a italianos e ingleses.

Seis días más tarde la ‘Tricolor’, que en la previa al inicio de la Copa del Mundo llegaba a evitar un ridículo como el de Alemania 2006, se jugaba el pase a octavos contra Italia en Recife.

La tetracampeona del mundo, dirigida por Cesare Pandelli y orquestada por el ‘Maestro’ Andrea Pirlo, tampoco pudo doblegar a un seleccionado tico que se mostraba con mucho orden, sin dar espacios y yendo a pelear cada balón cómo si fuera el último. Gran trabajo de la línea de tres compuesta por González, Duarte y Umaña, que dieron el paso al frente para dejar recurrentemente en posición de adelanto a los italianos.

Poco antes del fin de la primera parte Costa Rica asestaría el dardo que dejó sin aliento a los ‘Tanos’ y que a su vez agigantó la confianza de los nacionales, no solo de jugadores sino de la afición, que veía cómo la oncena de Pinto se convertía en el ‘Mata Gigantes’.

Tras un claro penal de Giorgio Chiellini sobre Campbell que el juez chileno Enrique Oses no cobró (además era expulsión), Junior Díaz encontraría con un centro preciso la cabeza de Bryan Ruiz por el segundo palo. Cabezazo y golazo. Nada que hacer para el histórico Gianluigi Buffon, quien disputaba su quinto mundial.

El carrilero izquierdo de la Nacional, jugador del Mainz de Alemania, tuvo su revancha en Brasil con un rendimiento notable.

Posteriormente, ni Mario Balotelli, ni Alessio Cerci, ni Pirlo, ni demás italianos podrían hacer nada para interponerse entre la ‘Tricolor’ y su cita con la historia.

La espera de ocho años sin Mundial valía la pena por cada día de frustración. Mientras el equipo costarricense celebraba en la gramilla de la Arena Pernambuco, cuatro millones estaban de fiesta y miles se fueron directo a la Fuente de la Hispanidad. El punto de encuentro de los costarricenses para saltar, abrazarse y gritarle al mundo el orgullo de haber nacido en este hermoso país.

Así, con esa euforia y ansiedad, llegaba el martes 24 de junio a las 10am. Costa Rica ya en octavos enfrentaba en el Mineirao de Belo Horizonte, mismo estadio donde el anfitrión más adelante sería humillado 1-7, a la Inglaterra de Wayne Rooney, que se jugaba el honor contra el más ‘débil’ del grupo, que a su vez no pensaba en menos que finalizar en el liderato del ‘grupo de la muerte’.

Un empate a cero era suficiente para que Costa Rica llegara a siete puntos y sorprendiera al planeta entero, tanto por el hecho de clasificar y además por hacerlo como líder, dominando a los campeones del mundo, sin embargo, la cita con la historia no quedaría solamente ahí. Los hinchas ticos se ilusionaron con algo más y así lo exigieron. En el campo de juego, los jugadores no defraudarían. Siguiente rival: Grecia.

Con todo y sus Dioses del Olimpo llegaba la impredecible selección griega en octavos, instancia a la que pasó de milagro, producto de un penal en el último minuto contra Costa de Marfil que Giorgios Samaras anotó.

El Domingo 29 de junio a las 2pm la expectativa era enorme. Ya no solo vivían y sufrían y se emocionaban cuatro millones de personas. Toda Centroamérica hinchaba por el único, junto a Estados Unidos (jugaba el martes), representante de la Concacaf en la Copa del Mundo. México quedó eliminada un par de horas antes.

Fluían los recuerdos de Italia 1990, pero el objetivo era superar esa participación. Hasta ahí la más importante de los costarricenses en mundiales mayores.

La escuadra de Costa Rica saltó a escena de nuevo en la Arena Pernambuco de Recife, donde Costa Rica doblegó a Italia nueve días antes y con el uniforme blanco. Los creyentes de las cábalas sabían que no podía ser solamente una coincidencia. Algo grande se vendría, pero eso sí, habría que sufrir y bastante.

Desde el principio el juego fue muy equilibrado. Ninguno de los dos arriesgaba de más. La ‘Tricolor’ no quería sorpresas y más sabiendo el rival que tenía enfrente. Grecia es más que conocido por ser ultradefensivos y con un gol a favor sería casi imposible vulnerarlos.

En el segundo tiempo la selección salió con otra propuesta, creyendo que tenía en Cristian Bolaños, Joel Campbell, Bryan Ruiz, Yeltsin Tejeda, Cristian Gamboa, Celso Borges, etc, las armas suficientes para lograr la hazaña y sellar el pase a cuartos para seguir engrandeciendo su historia mundialista.

Justamente, al 51′ Tejeda cortó un balón en el mediocampo propio, dejó para que Borges tocara a la segura con González, éste buscó por el círculo central al capitán Ruiz, quien se libró de la marca de dos griegos y se asoció con Campbell que tras quitarse a un rival abrió a la izquierda para Bolaños, éste amagó con la zurda, enganchó para la derecha y vio a Ruiz solo en la media luna. Pase rastrero y remate de seguido del ’10’ tico contra el poste izquierdo de un inmóvil Karnezis. Gol y a cobrar.

Probablemente luego de la Brazuca cruzó la línea de gol y quedó sembrada en las redes, surgieron los gritos de desahogo, abrazos u otras manifestaciones de euforia más grandes en la historia futbolística de Costa Rica. No era para menos.

Los cuartos de final estaban a la vista. Colombia-Brasil, Argentina-Bélgica y Alemania-Francia eran los cruces ya definidos. Por su parte, Holanda aún no sabía quién sería su contrincante. La ‘Tricolor’ levantaba la mano aunque restaban más de 30 minutos para que terminara el cotejo.

La ‘Sele’ pasaba sus mejores momentos en el choque. Dominaba la pelota, mantenía controlado al rival, todo se encaminaba para la clasificación tica, sin embargo, a los 66′, el jugador que unió a dos países que viven una constante relación de amor y odio, saldría expulsado por doble amarilla. Los planes cambiaban y con un jugador menos había que defender ese gol de Ruiz con la vida.

Por otro lado, los griegos, con una necesidad disfrazada de ambición, se vinieron con todo e hicieron surgir la figura de un héroe: Keylor Navas, el ‘Halcón Tico’, ese que cada fin de semana asombraba a propios y extraños con sus atajadas en el fútbol español defendiendo el arco de un modesto equipo como el Levante.

Ni Lazaros, ni Constantinos Mitroglou, ni Theofanis Gekas, ni Samaras pudieron con ‘San Navas’. En Costa Rica el sufrimiento era enorme. Los aficionados se abrazaban, unos rezaban y otros se tapaban los ojos. Cada uno lo vivía (sufría) a su manera. La selección sobrevivía y cada vez faltaba menos para que se consumara el triunfo, no obstante, se vendría un verdadero baldazo de agua fría. El empate de los europeos.

Al 90’+1′ Navas detuvo una media vuelta de Gekas con verdadero tapadón, pero el rebote le quedó a Sokratis Papastathopoulos, el jugador con el apellido interminable (así como se había vuelto el partido desde la expulsión de Duarte), quien con el arco vacío puso 1-1 y mandó el juego a los tiempos extra.

A pesar del desgaste, la ‘Tricolor’ con el arquero Keylor Navas como pilar fundamental tapándolo todo, alcanzó a llevar el partido hasta los lanzamientos desde el punto de penal, donde el ‘1’ se volvería no solo héroe sino ídolo de todo un país, luego de que con su palma izquierda, volando sobre su palo derecho, le detuvo el penal a Gekas para que después viniera Umaña a colgarla en el ángulo derecho. Clasificación y alegría sin precedentes, mientras en la cancha los jugadores lloraban y se fundían en un abrazo conmovedor.

El país entero se tiró a las calles. Había una cita en el punto de encuentro de los ticos: la Fuente de la Hispanidad. Todos con la ‘Roja’ y una felicidad y orgullo sin igual para gritar: ¡Qué lindo ser tico! ¡Viva Costa Rica! ¡Estamos en cuartos por primera vez en la historia!

Tras la eufórica celebración de un domingo simplemente inolvidable, llegaba el momento de pensar en el próximo rival, la ‘Naranja Mecánica’ de Arjen Robben, Wesley Sneijder, Robin Van Persie y compañía. A esas alturas la palabra miedo ni se mencionaba. Si la selección tica superó un grupo con tres gigantes, podría repetirlo contra la eterna subcampeona del mundo.

Sábado cinco de julio a las 2pm. Último partido por los cuartos de final. El pase a semifinales estaba en disputa. Brasil ya sabía que en ‘semis’ se enfrentaría a Alemania. Más temprano, la ‘Albiceleste’ de Lionel Messi superaba esta fase (cuartos) 24 años después y centraba su atención en el posible rival. Nada estaba escrito y podría ser cualquiera. Costa Rica entre los ocho mejores de la Copa del Mundo. ¡Impensado pero cierto!

El encuentro fue todavía más sufrido que el anterior. Ya no era solo ‘San Navas’. Eran ‘San ‘Pipo’, ‘San Acosta’, ‘San Yelsin’ y así sucesivamente. La fe nunca se perdió pese a que la ‘Sele’ la pasaba muy mal. Los postes también estaban del lado costarricense. Wesley Sneijder fue testigo de ello. Había que sacarla cómo fuera.

Cerca del cierre del choque, Daley Blind mandó un centro rastrero que cruzó toda el área chica, y por el segundo palo Van Persie remató, el delantero se alistaba para salir a festejar el tanto, pero esta vez fue Tejeda quien sacó una pelota increíble en la línea y el travesaño terminó de hacer el trabajo. Luego de esa jugada seguramente muchos corazones comenzaron a fallar. La prórroga era inevitable.

Nuevamente Keylor Navas se luciría con un par de atajadas para mantener el cero atrás y la ilusión intacta. Marco Ureña fabricó la mejor (única) opción de los ticos en el juego. Se deshizo de un par de holandeses, entró al área y Jasper Cillessen con su pierna derecha ahogó el grito de gol.

Faltaban un par de minutos para los penales y el seleccionador holandés, Louis Van Gaal, un ‘viejo zorro’ del fútbol, haría una movida insólita. Pocas veces vista y menos en una Copa del Mundo. Probablemente fue ésta la que definió la historia. Sacó a su arquero Cillessen para poner al gigante Tim Krul. Le resultó.

En principio se creía que el guardameta de 1,93 centímetros era penalero, sin embargo, sus números hasta aquel día en la Premier League arrojaban un 10% de efectividad (tapó dos de 20). Van Gaal jugó con la mente de los ticos.

Más allá de esto, dos de los que mejor cobraron contra Grecia, Ruiz y Umaña, esta vez no pudieron con Krul, quien detuvo dos de cinco en esa tanda e impulsó el pase de Holanda a semifinales por segundo Mundial consecutivo.

La ‘Sele’ se despedía invicta, con dos triunfos y tres empates. Dos goles en contra y cinco a favor. Con Joel Campbell, Bryan Ruiz y Keylor Navas premiados como el Mejor Jugador del Partido (Navas contra Inglaterra, Grecia y Holanda), además de candidato a mejor arquero de la Copa del Mundo, reconocimiento que no recibiría, aunque para los ticos sin dudas fue por lejos el mejor de todos. Unos meses más tarde su nuevo destino sería el 10 veces campeón de Europa, el Real Madrid.

El sueño costarricense acabó mas no evitó que cuatro millones de habitantes se sintieran orgullosos de lo que hicieron esos 23 guerreros en tierras brasileñas. Costa Rica se ganó el respeto del mundo entero y logró que los países centroamericanos tomaran la derrota, que en realidad no fue más que un exitoso papel, como también algo suyo.

Asimismo, la ‘Tricolor’ dejó la vara muy alta y con su actuación contribuyó a que de ahí en adelante se le midiera de forma distinta. Llegar a cuartos de final y estar entre los ocho mejores del mundo no fue fácil, como tampoco lo será mantenerse en la élite del fútbol mundial aunque los jugadores demostraron tener con qué.

El 2014 se fue con una selección en el puesto 16 de la clasificación FIFA (la mejor de Concacaf), 12 juegos seguidos sin perder, campeona de la Copa Uncaf y con el reto de la Copa de Oro en 2015 y la Copa América Centenario del 2016, torneos donde ya no basta con ir solo a participar sino que se debe ir a competir, pero mientras eso llega el pueblo costarricense continuará agradeciendo este 2014, y sobre todo esos 22 días de ensueño que la ‘Tricolor’ les hizo vivir.

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11 COMENTARIOS

  1. La Liga Deportiva Alajuelense tiene muy buenos centradores tanto por la derecha como por la izquierda. Podrían poner a correr la banda derecha a Harold Wallace y la banda izquierda a Allen Guevara. Esos centradores podrían optar entre centrar o hacer el pase a la penetración «por la cocina» de esos jugadores, para que hagan «el pase de la muerte» hacia atrás.

    • Harold Wallace puede tener unos 38 o 39 años, pero se ve joven, lo cual es señal de que resucitó y vive en el Cielo.

  2. En la delantera de la Selección de Costa Rica, yo pondría a Bryan Ruiz, pues hacía muchos goles en Bélgica y Holanda. Por el mismo motivo de Harold Wallace (que resucitó), también alinearía a Ronald Gómez y a Paulo Wanchope, ambos en la delantera, pues los dos eran buenos goleadores. Yo no sé qué le pasó a Winston Parks, pero si vuelve a jugar bien, también lo alinearía en la delantera de la Selección de Costa Rica.

    • Aunque Teletica, en su videoteca del recuerdo, presente a Froylán Ledezma como un jugador ordinario, que de vez en cuando hacía golcitos, para mi él era un jugador extraordinario y además resucitó, pues el último partido que lo vi jugar, que lo vi meter un gol de gran grado de dificultad al Saprissa, lo vi muy joven.

  3. Honradamente no conozco muy bien a los jugadores que actualmente juegan en el fútbol de Costa Rica, pues en Teletica y Repretel me pasan cayendo muy mal.

  4. Yo no sé como Luis Gabelo Conejo jugó en el Mundial de Italia 90, pues pareciera que el Deportivo Saprissa se apropió dela Selección de Costa Rica, pues los últimos 3 porteros que fueron a mundiales, son Erick Lonnis, José Francisco Porras y Keylor Navas. A mí me parece que el Saprissa tiene sentencia de muerte y además hay buenos porteros en otros equipos del fútbol de Costa Rica.

  5. Según la prensa, a Patrick Pemberton lo querían contratar en México; si yo fuera él, me iría a jugar a la MLS; no a México.

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