martes 25, enero 2022
spot_img

Crece la emigración de judíos franceses a Israel tras los ataques de París

París, 18 ene (EFE).- Los recientes atentados yihadistas de París, donde cuatro de las 17 personas asesinadas murieron en un supermercado koscher, han estimulado la ya creciente emigración a Israel de los judíos franceses, inquietos ante el aumento de los actos antisemitas.

«Se ha instalado el sentimiento de que la comunidad judía de Francia se ha convertido en un objetivo. Contra los actos antisemitas, los judíos están solos», indica el politólogo Jean-Yves Camus en una entrevista que publica hoy «Le Nouvel Observateur».

Camus se fija en dos eventos concretos para explicar ese fenómeno migratorio que se conoce como «aliyá», que ha registrado un notable aumento en los últimos años en Francia, el país con mayor población judía de Europa, unos 500.000.

El primer punto de inflexión fue al asesinato en 2006 de Ilan Halimi, un judío de 23 años, que fue encontrado agonizante y con quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo junto a unas vías ferroviarias de la región parisiense, tres semanas después de haber sido secuestrado por la llamada «banda de los bárbaros».

El segundo jefe que cita el politólogo es la espiral terrorista de Merah, un francés de origen argelino de 23 años que en 2012 asesinó a siete personas en Toulouse y sus alrededores. Mató a cuatro de sus víctimas, judías, en la puerta de un colegio.

La Agencia Judía para Israel, que proporciona cursos de hebreo y apoyo financiero a los judíos que se aventuran en ese periplo, cifra en 7.321 los franceses que el año pasado abandonaron Francia para instalarse en Israel.

Supone casi el doble que los 3.393 casos de 2013 y supera de largo a los 3.870 ciudadanos estadounidenses que partieron hacia Israel en 2014.

El Servicio de Protección de la Comunidad Judía (SPCJ), del que forman parte asociaciones y el Ministerio francés del Interior, detectó un aumento del 91 por ciento de actos antisemitas en Francia entre enero y julio de 2014, respecto al mismo período del año anterior.

Se registraron 527 casos frente a 276 de 2013, con actos que van desde agresiones verbales o físicas hasta pintadas en templos o profanaciones de tumbas.

El SCPJ se refiere a un antisemitismo «poliforme», que no se circunscribe solo a la coyuntura geopolítica del conflicto árabe-israelí sino que «es estructural, es decir, intrínsecamente de la propia sociedad francesa», apunta el profesor de historia y geografía Jean-Paul Fhima en «Le Nouvel Observateur».

El diario «Slate.fr», en un artículo publicado hoy y titulado: «Aliyá: los judíos franceses no se van solo porque son judíos», subraya que el estancamiento de la economía y la elevada tasa de paro hacen que el 27 por ciento de los jóvenes universitarios franceses -en general, no solo los judíos- crea que su futuro profesional está en el extranjero.

En ese mismo texto, el presidente de la Agencia Judía de Francia, Daniel Benhaïm, considera que el «aliyá» judío se inscribe en una lógica migratoria «más general que la simple cuestión del antisemitismo».

Sin cifras contrastadas aún, los atentados terroristas en los que tres franceses islamistas organizados en dos comandos y fuertemente armados atacaron el semanario satírico «Charlie Hebdo», a la policía y a la comunidad judía parecen haber impulsado ese tipo de emigración.

«Desde el viernes, las llamadas se han multiplicado por tres y las inscripciones a reuniones de información por diez, describe en «France 24» la directora de marketing de la Agencia Judía para Israel, Jessica Cohen.

Parte de ese interés en cambiar de país lo ha alimentado el propio Gobierno israelí, que estima que unos 10.000 judíos franceses se irán en 2015 a Israel, cuyo primer ministro, Benjamin Netanyahu, viajó a Francia tras los atentados.

«A todos los judíos de Francia, todos los judíos de Europa, os digo: Israel no es solo el lugar hacia el que os orientáis para rezar, el Estado de Israel es vuestro hogar», declaró Netanyahu.

Por su parte, el presidente de Francia, François Hollande, en su primera declaración tras los atentados, pidió al pueblo francés que se mostrara «implacable frente al racismo y al antisemitismo».

«Somos un solo país, un solo pueblo, una sola Francia. Una Francia sin distinción de religiones, de creencias, de sensibilidades», dijo ayer el jefe del Estado francés cuando animó a los franceses a continuar con su vida cotidiana tras la conmoción creada por los atentados.

Más noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias