miércoles 7, diciembre 2022
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Socialismo comunitario, la meta del tercer gobierno de Evo Morales

La Paz, 20 ene (dpa) – El presidente Evo Morales jurará el jueves su tercer mandato, con el reto de consolidar en sus 14 años de gobierno continuo hasta 2020 su propuesta política de socialismo comunitario en Bolivia.

«Constitucionalmente ya no puedo ser más presidente. Quiero aprovechar este tiempo para prestar mayor servicio para bien de toda Bolivia», anticipó la semana pasada en Cochabamba.

Pero existen dudas que Morales deje la presidencia en 2020 tal como establece la actual Constitución de corte socialista e indigenista, en vigor desde febrero de 2009 y que no permite otra reelección.

«Los caudillos no entregan el poder fácilmente, no delegan su autoridad. Morales no es una excepción (…) El régimen deberá preparar otra sucesión inconstitucional», anticipó el analista político Carlos Toranzo.

La «revolución democrática y cultural» propuesta el 22 de enero de 2006 por Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera deberá ser completada con la construcción del «socialismo comunitario para vivir bien», según los definió García Linera, que se propone como uno de los ideólogos mundiales del marxismo en el siglo XXI.

Gobernar sin alianza con partidos políticos y en base a un tejido social que incorporó a todas las clases sociales le permitió ganar a Morales tres elecciones (2005-2009-2014) y tener control absoluto de la Asamblea Legislativa Plurinacional (congreso boliviano).

Otra clave del éxito fue el crecimiento económico y la distribución de recursos que se produjo por la nacionalización de los hidrocarburos.

En línea con todo lo anterior, la pobreza extrema bajó del 39 por ciento en 2005 al 18 por ciento en 2013, y existe la meta de erradicarla por completo para el año 2025.

«El modelo económico de Bolivia está basado en la demanda interna, sin desmerecer la demanda externa. Por eso se hace énfasis en la distribución de bonos sociales y el segundo aguinaldo porque refuerzan la demanda interna», explicó el ministro de Economía Luis Arce, quien se mantiene en el cargo desde enero de 2006.

Agregó que el gobierno en nueve años combinó la presencia del mercado con el control del Estado para evitar los monopolios.

«Ahora parece que tendrá que gobernar en el marco de la caída del precio del petróleo; es decir, que tendrá que hacerlo ya no en condiciones del boom económico de los nueve años anteriores», apuntó Toranzo, quien sugirió que sería bueno que el país mejore la relación con Brasil y Perú, así como que la restablezca con Estados Unidos.

Otro de los objetivos del nuevo mandato es obtener una victoria ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, en el juicio a Chile por una salida soberana al océano Pacífico.

Bolivia proyecta para este año una inflación inferior a cinco por ciento y un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 5,9 por ciento.

«Sería más prudente apuntar a una tasa de crecimiento del PIB más baja y a un presupuesto de inversiones más pequeño y selectivo, retirando los proyectos extravagantes», planteó el analista económico Juan Antonio Morales.

Pero Evo Morales está decidido a mantener el modelo económico, transformar el sistema judicial, lograr la industrialización de las materias primas y la construcción de carreteras, hospitales y centros de tecnología y medicina nuclear.

En septiembre de este año se convertirá en el presidente que más tiempo gobernó Bolivia, superando la marca de Andrés Santa Cruz (1929-1939).

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