lunes 28, noviembre 2022
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CCSS logra acuerdo con comunidades indígenas para mejorar tratamiento de salud

San José, 26 Ene (ElPaís.cr) – En una actividad realizada el fin de semana en la comunidad de Shiroles en Talamanca, la Presidenta Ejecutiva de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), María del Rocío Sáenz Madrigal, llegó a un acuerdo de salud con José Luis Villanueva, representante de Red Indígena Bribrí-Cabécar (Ribca) y el doctor Whilman Rojas director de la Región Huetar Caribe.

Las partes acordaron trabajar juntos,  de tal forma que ambos se vean beneficiados. La Caja busca capacitar asistentes comunitarios que puedan brindar servicio de salud en Talamanca y elevar la tasa de aseguramiento, sin embargo en el acuerdo también se contempla el respeto a la inter-culturalidad y la introducción de medicina natural en la CCSS.

Las autoridades de salud se comprometieron a fortalecer el servicio de emergencias de la sede de Suretka, que es una comunidad central donde llegan indígenas de las comunidades vecinas, pero que por la dispersión territorial  deben caminar hasta dos horas para recibir atención médica.

«Existe una total disposición institucional de apoyar todos los esfuerzos que se están haciendo en la zona para mejorar las condiciones de las ocho comunidades indígenas que residen en el cantón de Talamanca (…) Las mejorías en salud no solo se hacen con voluntad, se requiere que las comunidades quieran el cambio, no obstante, se debe priorizar las acciones, realizar un cronograma de trabajo y buscar indicadores para no perderse», mencionó la Jerarca de la Caja.

Actualmente, la entidad tiene seis sedes e Ebáis en Talamanca (Bambú, Suretka, Amubri, Katsi, Sepecue, China Kichá), estas cuentan con servicio de atención y de emergencia las 24 horas, además funcionarios de la institución visitan zonas como: Bajo Bley, Alta Talamanca y Alto Telire.

La semana pasada trabajadores de salud ingresaron a estas tres zonas y encontraron al menos unas 50 personas con problemas respiratorios. Sáenz comentó que esta semana se planea ingresar nuevamente para dar tratamiento a estos ciudadanos indígenas.

«La población indígena es muy vulnerable a este tipo de afecciones por razones sociales, económicas, nutricionales, ambientales, de vivienda, entre otras,   pues está permanentemente expuesta al frío y al humo de la  leña con la que cocinan», explicó Sáenz Madrigal.

Las poblaciones de Alto Telire y Bajo Bley son unas de las dos comunidades indígenas costarricenses con más difícil acceso, pues sólo se puede entrar por vía aérea y caminando demoran hasta seis días para llegar al centro de Talamanca.  Se estima que allí habitan entre 800 y 1200 personas.

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