miércoles 1, diciembre 2021
spot_img

Indonesia formaliza queja ante Brasil y agrava tensión bilateral

Brasilia, 21 feb (dpa) – Indonesia presentó una queja formal ante Brasil debido a que la presidenta Dilma Rousseff se negó a recibir las credenciales del nuevo embajador del país asiático en Brasilia, con lo cual se agravó aún más el deterioro de las relaciones bilaterales, afectadas por la reciente ejecución de un brasileño.
Según informan medios brasileños, la cancillería del país sudamericano confirmó hoy que Indonesia entregó una carta de protesta al embajador de Brasil en Yakarta, Paulo Soares, para expresar su malestar porque Rousseff no recibió el viernes las credenciales del nuevo embajador, Toto Riyanto.

Las relaciones entre ambos países ya habían sido fuertemente afectadas cuando en enero pasado fue fusilado el brasileño Marco Archer Cardoso Moreira, condenado a muerte en Indonesia por tráfico de drogas.

Otro brasileño, Rodrigo Gularte, se encuentra en estos momentos en el corredor de la muerte por el mismo delito, mientras el gobierno brasileño intenta a contrarreloj evitar su ejecución.

La actitud de Rousseff de no aceptar las credenciales del nuevo representante indonés constituye un fuerte mensaje desde el punto de vista diplomático, e indica la dimensión de la molestia de Brasil por la situación.

La respuesta de Indonesia, que advirtió que no tolerará interferencias en su sistema político y Judicial, aumentó aún más la tensión entre los países. 

Según la prensa brasileña, los funcionarios diplomáticos indonesios manifestaron al embajador brasileño su enojo por el gesto de Rousseff, y le recordaron que él siempre fue bien tratado en Indonesia, algo que consideran no está siendo retribuido por Brasilia.

La negativa de Rousseff le fue comunicada a Riyanto cuando éste ya se encontraba en la sede de la Presidencia, listo para la ceremonia de entrega de credenciales y luciendo un traje típico de su país, tal como es habitual en esos actos.

El gobierno indonesio le informó además al embajador brasileño que Riyanto regresaría a Jakarta en forma inmediata.

Más allá de confirmar el recibo de la queja, la cancillería brasileña no divulgó ningún comunicado oficial suministrando más detalles sobre el asunto.

Según el portal «G1», del grupo Globo, Brasilia teme que el episodio acabe acelerando la ejecución de Gularte, de 42 años, a quien ya no le quedan más recursos para presentar ante la Justicia indonesia.

El último pedido de clemencia fue presentado en enero pasado ante el presidente indonés, Joko Widodo, pero no fue aceptado.

La fecha exacta de su ejecución, prevista para este mes, todavía no fue definida.

Debido a que según sus abogados y su familia Gularte sufre de esquizofrenia, la Cancillería brasileña solicitó la semana pasada a su vez la internación de Gularte en un hospital psiquiátrico, puesto que un enfermo con problemas mentales no puede ser ejecutado según la ley indonesia. 

La última palabra en tal sentido la tiene el gobierno indonés, que debe constatar, a través de informes de sus propios médicos, la enfermedad del prisionero. 

Tras la muerte por fusilamiento de Cardoso, de 53 años, en enero pasado, Rousseff divulgó un comunicado en el que se manifestó «indignada y consternada» por la ejecución y amenazó con dictar sanciones comerciales contra Indonesia. Además, la presidenta sudamericana convocó en su momento a consultas al embajador brasileño en Yakarta, Paulo Alberto da SilveiraSoares.

Gularte y Cardoso fueron arrestados en 2003 al ingresar en el país portando seis y 13,5 kilos de cocaína, respectivamente. Un año después, ambos fueron condenados a muerte.

Más noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias