sábado 27, noviembre 2021
spot_img

La ballena franca austral y sus científicos, un retrato en clave documental

Por Nerea González, Buenos Aires, 17 abr (EFE).- El documental «Franca, la ballena austral», recién estrenado en Argentina, abre al público una nueva mirada a la vida de estos mamíferos de la mano de los científicos dedicados a su estudio.

Investigar ballenas es un trabajo «especial» que no se puede hacer desde una oficina ni en cualquier lugar del mundo, sino que requiere aceptar un «estilo de vida» determinado por los lugares donde se concentran estos mamíferos, explicó a Efe, Mariano Sironi, uno de los protagonistas «humanos» del documental.

Uno de esos lugares son las costas de la península de Valdés, en la sureña provincia de Chubut, que además de ser uno de los principales atractivos turísticos de Argentina es también el hogar de los científicos que trabajan para el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), como Sironi, actual director científico del centro.

«Franca, la ballena austral» no es solo un retrato «naturalista» de las costumbres de la especie sino que las imágenes espectaculares de los mamíferos bajo el agua se combinan con la historia de esfuerzo de quienes las catalogan, las vigilan y ayudan a que, año a año, haya más ejemplares.

«A la ballena franca la llaman así por su nombre en inglés, ‘right whale’, porque eran las «ballenas correctas» para matar. Es el nombre que los balleneros les dieron, ‘the right whale to kill’, porque son una especie que nada lentamente, pasan mucho tiempo en la superficie, vive cerca de las costas y sobretodo es gorda, tiene mucha grasa y flota al morir», detalló Sironi.

Aunque a día de hoy no es una especie en peligro de extinción, la ballena franca austral aún no ha recuperado los tamaños poblacionales previos a las etapas de cacería, que fue prohibida en los años 1930.

Otro de los focos de la película es el comportamiento social de estos mamíferos, una faceta no tan conocida para el gran público, o lo que Sironi llama «ballenidad», un termino acuñado cuando escribió su tesis doctoral porque no le «gustaba hablar de ‘personalidad’ de las ballenas porque no son personas».

«Las podemos identificar individualmente y conozco a muchas. Por ejemplo ‘Mochita’ es una ballena muy sociable, ‘Hueso’, otra ballena hembra, también es muy sociable, ‘Rombita’, otra hembra, es muy solitaria y si se le acercaba alguien se iba», aclara el director científico del ICB.

«En el documental aparecen imágenes de Hueso, que nació en el año 1999 y yo la conozco desde que tenía unos días. Tuve la hermosa sorpresa de verla aparecer nuevamente el año pasado, frente a nuestra zona de conservación, Hueso tenía 15 años, con una cría», detalla.

Es como si «hubiera dicho ‘no me lo quiero perder, quiero aparecer en la pantalla'», prosigue Sironi, «personalmente es muy emocionante que en el documental aparezca Hueso, que es una de esas ballenitas que conozco desde siempre, y aparece además con su bebé».

El documental, cuyo equipo de realización está integrado por Victoria Rubinstein, Eliana Piemonte y Diego Julio Ludueña y Sonia Colantonio, fue rodado en octubre, una de las épocas en la que más ballenas se acercan a la península de Valdés, y estrenado la víspera en la Universidad de Córdoba, ubicada en la provincia argentina homónima, en el centro del país.

Las ballenas permanecen en la península de Valdés de junio a diciembre, por lo que estas aguas son de forma natural una de las áreas de cría y reproducción más importantes del mundo para la especie.

El ICB mantiene identificados unos 3.000 ejemplares y algunos de ellos, como Mochita, pueden ser «adoptados» a través de su página web para ayudar a la conservación de la especie.

En la misma línea, «Franca, la ballena austral» es otra iniciativa del ICB para «tocar el corazón» de la gente, según Sironi, y que la sociedad argentina sea cada vez más consciente del tesoro natural que esconden sus mares.EFE

Más noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias