domingo 5, diciembre 2021
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Carlos Bacca hace reinar al Sevilla en la Europa League

San José, 28 May (Elpaís.cr) – En medio del escándalo de corrupción que envuelve a la FIFA en estas últimas horas, el deporte ‘rey’ no se detuvo. El ‘show’ debía continuar y lo hizo nada más y nada menos que en una final de una competición muy importante. La segunda en trascendencia en el Viejo Continente’: la UEFA Europa League.

El estadio Nacional de Varsovia, en Polonia, con más de 57 mil espectadores, fue escenario de la definición de la antigua Copa UEFA hoy llamada Europa League, en la que se enfrentaron el Sevilla y el sorpresivo Dnipro, que terminó con un desenlace esperado, pero con un desarrollo muy distinto a lo que se podía prever.

Los españoles, que se convirtieron en los reyes de este certamen, luego de ganar 3-2 a los ucranianos, sudaron bastante para derrotar a un rival supuestamente inferior que, sin embargo, en esta final confirmó lo que demostró a lo largo del torneo, donde fue un conjunto con fundamentos futbolísticos y sobre todo mucha entrega.

El escenario que acogió este buen partido fue creado en el año 2012 para la Eurocopa que organizaron en conjunto Polonia y Austria, y ayer vio consagrarse a un delantero de excepcionales condiciones, el colombiano Carlos Bacca, quien firmó un doblete y de paso el bicampeonato y el pase de los hispalenses a la próxima Liga de Campeones.

Bacca se une a Radamel Falcao como los únicos colombianos que ganaron este certamen de manera consecutiva. El ‘Tigre’ lo hizo jugando para el Porto y Atlético de Madrid, mientras el barranquillero sumó su segundo título seguido con los sevillistas.

El cuarto trofeo en la historia de la escuadra que dirige Unai Emery, que los convierte en el más veces ganador de esta competición, fue muy trabajado. El equipo ucraniano golpeó primero con una contra letal. El croata Nicola Kalinic liquidó a los 7′ con un cabezazo en el área un centro del brasileño Matheus desde la derecha, para provocar la sorpresa en Polonia.

Sin embargo, el Sevilla pese a que tardó en responder, se basó en su jerarquía para meter casi en su arco a un equipo cómodo con esa situación, que aguardaba atento por otra contra, pero casi 20 minutos después el polaco Krychowiak, alguien que conoce muy bien ese reducto, emparejó las cifras con un derechazo en el área a pase de Bacca. Un tiro raso que decretó el 1-1 en el tablero.

El primer tiempo fue vibrante. Con dos equipos que a su manera salieron a entretener a los espectadores que apreciaban el cotejo, y los sevillistas no esperaron demasiado para pegar el otro golpe a los ucranianos.

Tres minutos después del empate, Bacca puso su primer balón en el fondo del arco de Boyko, cuando en hábitat recibió un extraordinario pase filtrado de José Antonio Reyes, quedó mano a mano con el golero, lo limpió y a placer empujó la pelota para el 2-1 y el delirio de los hinchas del cuadro español presentes en el estadio Nacional de Varsovia.

Pero esa felicidad duró hasta poco antes de ir al descanso. Apenas disminuía la sensación de éxtasis por estar arriba en un juego que valía un título, cuando el Dnipro volvió a equilibrar la pizarra con el 2-2 producto de una magistral ejecución de tiro libre de Ruslan Rotan, que pese al vuelo de Sergio Rico fue imposible de tapar.

Esa paridad era una advertencia para el Sevilla. Los ucranianos con figuras de menos renombre que su contrincante, le estaban dando problemas, sobre todo su estrella Konoplyanka y Kalinic, con su habilidad y rapidez en ataque.

El segundo acto transcurrió con los dientes apretados. Los dos equipos tomaron nota de la peligrosidad del otro y decidieron ser un poco más cautelosos pensando en no alejarse demasiado del título. Encajar un gol podría inclinar definitivamente la suerte en el encuentro. Era mejor esperar, ser paciente y así lo hizo el Sevilla, que llevó el peso del partido, sin generar ocasiones tan claras, pero a un cuarto de hora para el fin encontró su premio.

De nuevo aparecería el hombre gol del equipo, el colombiano Carlos Bacca, para firmar su noche de ensueño y enfundarse con orgullo la bandera de su país en la celebración. Tras el preciso servicio de Vitolo, el sudamericano sentenció el duelo con un zurdazo cruzado en el área, inatajable para Boyko. 3-2, su séptimo gol en el torneo y ‘jaque mate’.

El último susto del buen choque que disputaron estos equipos no tendría nada que ver con una situación propia del juego, sino por el desplome del brasilero Matheus, quien a escasos minutos del final chocó con Tremoulinas y de inmediato sufrió un desmayo. Pese a que el silencio se apoderó del público presente en el estadio, el jugador salió consciente, en camilla, rumbo al hospital para descartar y prevenir alguna situación lamentable como las que se han vivido en estas últimas semanas en Bélgica y Argentina.

La consumación del triunfo del Sevilla llegó tras esos instantes de incertidumbre y la alegría y la tristeza convivieron en el mismo lugar: sobre el césped del hermoso estadio polaco, hasta que el presidente de la UEFA, Michel Platini, y otros miembros del organismo procedieron a la premiación, que dejó al Sevilla con un merecido bicampeonato, su cuarto título del certamen y el pase al torneo de clubes más importante de Europa: la Liga de Campeones.

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