domingo 28, noviembre 2021
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Educación y empleo: preguntas para el Sr. Solís Rivera

La prensa nacional ha reportado a los costarricenses el entusiasmo del presidente respecto a su gira a Europa. Parte de ese entusiasmo lo conforman las conversaciones que ha sostenido con la señora Angela Merkel, de Alemania, en torno al modelo de educación dual.

Según la nota “Gobierno alemán ayudará a Costa Rica a implementar modelo de educación dual en el país” (El Financiero, 11/6/15), don Luis Guillermo manifestó que “La Canciller está muy informada sobre la situación costarricense”… “La Canciller se comprometió a realizar las coordinaciones necesarias para contar con esta misión de alto nivel que aporte su experiencia para construir y afinar un marco regulatorio y práctico para implementar con rapidez un modelo de educación dual”.

Esas declaraciones del presidente generan, por ahora, varias preguntas:
¿Es que la señora Merkel “está muy informada” de que el Ministerio de Educación Pública (MEP), “muy vehemente” en promover la educación dual, tan siquiera supo definirla ante la comisión legislativa que realizó la consulta sobre en qué consistía ese modelo, porque sus diputados tampoco sabían, y, por lo tanto, urge la versión de una misión alemana de “alto nivel” que precisamente vende su producto de exportación como “exitoso”? (Acta sesión ordinaria Nº 29 (03/03/15), Expediente Nº 19019, “Ley para la regulación de la educación o formación profesional-técnica en la modalidad dual en Costa Rica”).

Además de la desinformación de quienes defienden sin saber, explican y buscan legislar sin entender, lo preocupante, señor Solís, es el entusiasmo con que usted dice que ese modelo debe ser implementado “con rapidez”…

¿Cuál es la urgencia? Si ya los colegios técnicos para los cuales se ha invertido dinero son exitosos, ¿cuál es la urgencia?

Si ciertas experiencias en formación dual del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), junto con la publicidad que genera por ahí alguna universidad privada y otras empresas privadas de que el modelo es un “éxito” en versión de ellos, pero sin que se conozca un estudio científico independiente de que realmente son “exitosos”, ¿cuál es la urgencia? ¿Usted como académico, además, se orienta en educación por la publicidad?

Y, obsérvese, esas experiencias no evaluadas de manera independiente normalmente son con adultos jóvenes. ¿Cómo es que esas experiencias no evaluadas ahora se pretenderían tener como “evidencia” para extrapolarlas a todo el sistema de educación pública?

Sr. Solís, ¿nos encontramos ante un caso de “The curse of policy-based evidence” (Dickson, 2009)? Es decir, ¿su entusiasmo se sustenta en evidencia proporcionada por quienes son juez y parte –tanto alemanes como criollos- en la constitución de “evidencia” con la cual se justifique las políticas sobre educación y empleo?:

“¡Ven! En Alemania funciona…y en Costa Rica la experiencia de unos pocos –no evaluada-… funciona…, entonces sí sirve, hay que implementar con rapidez…, pero los de aquí, que promueven, ni saben… así es que vengan de Alemania a decirnos cómo… ellos sí saben sobre allá… y con perspectiva germana lo equiparan a la latina… y obtenemos otro Frankenstein en educación”.

De acuerdo con la crítica fundada en el artículo “What Germany offers the world” (The Economist, 2012), “Nicolas Sarkozy comenzó su campaña para la reelección como presidente de Francia sonando como si con mucho gusto se tragara el modelo completo. Alemania priorizó “empleos, empleos, empleos”… “Si funcionó para ellos, ¿por qué no funcionaría para nosotros?”. Sr. Solís, ¿usted hace suyo el discurso de Sarkozy? Si fuera así, ¿por qué?

Si de acuerdo con, al menos, los siguientes ejemplos, el modelo de educación alemán posee serias falencias, y la economía de aquel país se tambalea, ¿de dónde parte su supuesto, Sr. Solís, de que el modelo teutón funcionará en Costa Rica? ¿Nos encontramos ante un “acto de fe”? Si fuera así, ¿por qué no un “acto de fe” en el talento nacional para resolver los problemas internos sobre educación y empleo, antes de ofrecer ese talento a ciertas transnacionales…?:

(1) Fundación Bertelsmann: el sistema educativo en Alemania es “injusto” (“El injusto sistema educativo alemán”, 25/06/2013), y el modelo de educación dual no es exportable (Euler, 2013) (Cassidy, BBC London, 2011);
(2) “El sistema sí tiene algunos bordes ásperos” (Buchholz, Otto-Friedrich-Universität Bamberg, Alemania, 2015);
(3) “Pero el modelo de aprendizaje se enfrenta a importantes obstáculos en los EE.UU” (Bloomberg Business, 2012);
(4) “Estudiantes alemanes están mal preparados para el mercado laboral” (Deutsche Welle, 2013);
(5) “Alemania, el gigante con los pies de barro” (Tse & Esposito, 2015)
A no ser que ¿solamente le interese mostrar dentro de sus “logros” una tasa de desempleo baja, dejando a otra administración el subempleo, el empleo precario, como ha sucedido, por ejemplo, en España, con los entusiastas que adoptaron el sistema teutón sobre la base de la publicidad que genera su vendedor, el gobierno alemán? ¿Que “en el camino se acomoden las cargas”? ¿Que “los melones se acomoden solos en el carro”?

¿Sobre qué “está muy informada” la señora Merkel? ¿Sobre qué no están informados los estudiantes, los docentes, los padres de familia, la sociedad en general que no sea más que la información entusiasta de ciertos medios de (des)información, manufactura de “evidencia” no evaluada independientemente pero sacralizada a través de publicidad privada para justificar la política de educación y empleo de este gobierno, del “marketing” que el gobierno alemán hace de su propio producto de exportación pero insuficiente para su propio país y, de las experiencias personalísimas de quienes han vivido en Alemania…?

Cuando un turista viaja a cualquier país, ¿las agencias de viajes lo llevan a conocer la realidad de ese país, o solo lo lleva a los lugares paradisiacos…? ¿Es posible que la política educativa y de empleo de un país sea decidida por otros en foros extranjeros VIP, vengan a decirnos qué hacer como consecuencia de complacientes locales y desinformados, y no en las aulas, con los educadores, los estudiantes, los padres de familia?

La educación costarricense no es un tour en escenarios VIP, para, sin evidencia científica independiente, buscar con “rapidez” imponer un modelo educativo que presenta más falencias que aciertos.

Ya el MEP se ha “distinguido”, especialmente en el nefasto periodo 2006-14, por copiar, copiar y copiar, y presentar las copias como “productos nacionales”. Los resultados de las ocurrencias, están a simple vista… y no se ha observado ni se vislumbra cambio alguno en el “gobierno del cambio”… La “vehemencia” y el entusiasmo imperan…

Agradeceremos responda señor Solís Rivera, o, Deutsch fragen wir? (¿preguntamos en alemán?) para ver si obtenemos respuesta. Tómese el tiempito y entregue la investigación científica independiente que persuada al país de que ese modelo es el que debe seguirse. Ya los pseudoestudios elaborados por los abundantes think tanks pero sin talento (Milton Friedman, 1995) son conocidos, así como los “mitólogos” en educación, pero esos no sirven.

Por cierto, el neoliberal Friedman es el autor del libro “There’s No Such Thing as a Free Lunch” (No hay almuerzo gratis). ¿Cuánto va a costarle al país la “ayuda” para imponer el modelo teutón? ¿Cómo se asignaría la “cooperación”? ¿O se dará el mismo tratamiento que se le ha dado al sesgado y “de facto” “Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos” de la OCDE (PISA, por sus siglas en inglés) y otras pruebas estandarizadas inservibles cuyos costos son difíciles de ubicar en “democracia”?

Sí al crecimiento económico del país. Sí a eliminar el desempleo en el país con empleo no precario y desmejoramiento indirecto de la seguridad social. Sí al fortalecimiento de la educación técnica vocacional que ya es exitosa. Que quedemos claros.

(*) Gerardo Barboza
15 de junio de 2015
Educador
www.englishincostarica.org

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