sábado 27, noviembre 2021
spot_img

Dimensiones geopolíticas del FIFAgate y la caída de Don Blatterone

Columna “Pensamiento Crítico”

Introducción

La extrema mediatización y politización del fútbol dentro del escenario mundial y local tan dominado por la FIFA nostra de Don Blatterone y sus secuaces Los Fifos, se ha vuelto otra norma que le complica aún más al deporte sostener estándares morales y de calidad técnico-profesional, haciendo que se entremezcle con otros poderosos intereses corporativos que en nada lo transparentan ni democratizan y a los cuales no interesa el fútbol como ejercicio atlético, sino como máquina de generar ingresos.

Además, en esa compleja trama global no olvidemos que gravitan los intereses relacionados específicamente con la gran industria del espectáculo y el entretenimiento, también orientados por afanes de lucro ilimitado; y que operan con baja o nula regulación ética y legal, sobre todo de parte de los gobiernos locales, de los cuales sabemos cuánto se esmeran por no hacer política contra los mercados ni las ultrapoderosas finanzas. Por eso es que el tema de un Gobierno Mundial que regule a una desbocada globalización neoliberal en sus dimensiones claves –incluido el deporte -, se ha vuelto una Utopía.

A esa oscura red corporativa global, se han sumado alegre y despreocupadamente la política, los políticos y los partidos, las élites y los gobiernos a lo largo y ancho del planeta, incluidos ahora los de Rusia, China y los Países Árabes. Y la realidad es que esos actores incursionan junto con sus magnates poniendo a jugar sobre el tapete no tanto sus intereses deportivos, sino ante todo sus intereses pecuniarios, geopolíticos y diplo-militares. Lo hemos palpado bien en las decisiones conducentes a definir dónde se deben celebrar los Mundiales cuatrienales de los cuales la FIFA como Vaticano del balompié, extrae sus más jugosas ganancias en medio de una larga cadena de escándalos por irregularidades y otras tropelías, incluido el último FIFAgate.

Aparece la geopolítica ligada al gran fútbol mercadológico

Tan es así, que la redada de las autoridades suizas montada contra la cúpula de la FIFA nostra y varios de los Fifos fue planeada por varias instancias del gobierno de EEUU. Sin embargo, su drástica intervención de policía mundial no parece estar regida por desprendidas consideraciones éticas en cuanto al modo de operar la FIFA, ni en una legítima preocupación por defender a las víctimas de la mafia que la domina. Pues de por medio ha quedado en evidencia el inocultable deseo de ese gobierno por desbancar a Rusia como sede del mundial para el año 2018 y a Qatar para el 2022. Asimismo, el de colocar a un príncipe jordano amigo como nueva cabeza sustituta de Don Blatterone.

Así fue como quedó, al final, sellado el destino de ese tenebroso personaje y el de varios de sus hombres de confianza, entre ellos Eduardo Li como presidente de nuestra Fedefútbol, ahora detenido en Suiza y pronto a ser procesado penalmente.

También ha mediado el designio de enviar una aleccionadora señal a China, tanto como a India y a otros irreverentes competidores de países que vienen ascendiendo en el ranking del poder mundial; y a los cuales interesa mantener a raya para que no osen retar al eje Washington-Londres-Bruselas, cuyas corporaciones aspiran a mejorar sus opciones en el boyante negocio del fútbol globalizado. Ya antes lo hicieron con los juegos Olímpicos y su Comité Internacional, y fue también en confrontación ideológica y geoestratégica con la antigua URSS.

Hay que considerar el papel de la nueva Guerra Fría en el FIFAgate

Asimismo, pocos dudan de que en las maniobras para despojar a Rusia de ser la sede del próximo mundial no haya mediado el agresivo relanzamiento de la Guerra Fría en versión anti Putin; un flanco por el cual la Unión Europea y de más socios de la militarista OTAN dan su aporte y esperan cosechar dividendos. Londres ha manifestado su interés de ser sede de cualquiera de los Mundiales en caso de que se les arrebaten a Rusia y Qatar debido aparentemente a malos manejos por debajo de la mesa.

Esto último va aclarando varias situaciones antes poco claras, como bien nos lo señala Alfredo Relaño en el diario digital español AS del pasado 28 de mayo, al referirse al FIFAgate y lo que hay de por medio en el operativo gringo en Suiza:
“Me parece más bien un jaque de EE UU a la FIFA. Y no veo más móvil que la designación de Rusia para el próximo Mundial.”

Y añade al final de su análisis:

“Putin está rearmando el orgullo soviético, hace carantoñas a China, asalta Ucrania, desafía el control mundial de Estados Unidos. Putin es amigo de Blatter, y Blatter ha sido advertido contra ese Mundial. Eso explicaría la brutal intervención, en la que, por cierto, todos los detenidos son ciudadanos de Centro o Sudamérica, eso que EE UU considera su patio trasero. Blatter se ha visto de golpe con el agua hasta las rodillas y el crédito del fútbol ha sufrido un golpe brutal. Quizá de aquí salga una FIFA adecentada, pero no creo que lo que se persiga sea eso, sino privar del Mundial 2018 a Rusia.”

Indiquemos que llama mucho la atención el hecho de que la justicia de Washington no haya acusado con igual celo moral, ni detenido, a personeros de los bancos que en su territorio se prestaron para el manejo fraudulento de los fondos y los lavados de dinero que hicieron Los Fifos detenidos en Zúrich, lo cual revela hacia quién se dirigen las selectivas baterías del FIFAgate. Tampoco hay acusaciones ni petición de sanciones o juicios contra los demás bancos de otros países que se prestaron para la comisión de los supuestos delitos.

Hacia una política y un deporte hechos Mega-espectáculo

Se trata, en general, de un desarrollo de un estado de cosas a escala planetaria que no las tiene todas consigo; y menos conforme vamos descubriendo sus ramificaciones geopolíticas y hasta diplomilitares, junto a los juegos nada deportivos ni claros que las grandes potencias se empeñan en llevar adelante implicando al fútbol, la FIFA y varias confederaciones regionales como la Concacaf.

Todo nos confirma que, los cambios observados dentro y alrededor de la FIFA nostra, se han producido con apego a tendencias estructurales de la globalización capitalista desde los años de 1980, muy reconocidas incluso por estrategas y analistas militares.

En especial nos referimos al comportamiento de sus sectores financiero-bancarios e industrial-militar, muy ligados al dúo Pentágono-OTAN, al que siguen el sistema ultramoderno de las comunicaciones globales, el cual se ha extendido a los medios más antiguos y convencionales de la radio, la prensa, el cine y la TV, ahora ya conectados con los circuitos satelitales y telemáticos planetizados.

Esos sectores del sistema mundial de la dominación simbólico-mediática se han vuelto claves para fondear la política y ponerla aún más en escena mediática de gran espectáculo y de vacío ético, siguiendo formatos tele-audiovisuales muy semejantes a los del fútbol y otras distracciones fiesteras o faranduleras, como la entrega de los premios Óscar o el concurso Miss Universo.

Dotados de soportes logísticos, de multimedia y publicitarios de última generación, han sido sobre todo los medios asociados a las corporaciones dueñas de marcas con sus agencias de mercadeo y publicidad, los actores que han dado a muchos eventos políticos – tanto a escala local como regional y planetaria – unas audiencias y una capacidad inmensa de difusión e impacto con nivel semejante al de las competencias deportivas. Todos se han vuelto fuentes generadoras de noticias e informaciones de mucho interés para millones de consumidores que se hallan anclados a los medios como nunca antes lo estuvieron. Igual sucede con los políticos mediáticos y con las maquinarias partidistas de las democracias liberales de Occidente, y también de las no tan liberales de otras latitudes.

Conclusión

Por ese camino, la mediatización del ejercicio del poder lograda desde penetrantes multiformatos y multiplataformas avanza indefectiblemente sobre la mayoría de los líderes políticos nacionales y mundiales. Casi todos, a fin de sobrevivir y tener mayor éxito, han debido transmutarse en estrellas o celebridades mediáticas, forzados por el hecho de que la política actual se hace en los medios, o no se hace. Y para que resuene y tenga efectos virales, un evento de masas debe representarse además como un gran espectáculo; ya que en la llamada “Sociedad de la Comunicación y la Información” todo debe montarse como espectáculo.

Ese convencimiento es algo que ya sucedía en menor escala desde tiempo atrás en la vida de los dirigentes deportivos, técnicos y jugadores de las grandes ligas nacionales del fútbol que entraron de lleno al globalismo a finales del siglo XX. Ahora, la tendencia se ha potenciado como epidemia bajo la influencia de los poderes globales y de una FIFA nostra bien ubicada entre ellos.

He ahí, entonces, bien comprobada una razón por la cual en la vida política vídeoplasmada, los partidos ideológicos y programáticos y otras muchas instancias han pasado de moda e ido cediendo su lugar a una política espectacularizada, centrada en la personalidad e imagen de los líderes y gobernantes; por tanto, una actividad sumamente personalizada y muy acorde con los formatos del gran deporte y de otros espectáculos masivos impulsados por la industria en auge de la publicidad, la diversión y el entretenimiento.

Ya veremos algunas de las repercusiones de esas tendencias y acontecimientos recientes sobre nuestro entorno regional y local. Incluido allí y en un primer plano de actualidad, el affaire de la tenebrosa FIFA nostra, de su gran padrino Don Blatterone y de la “familia” de Los Fifos; sin menospreciar el más cercano de la Concacaf nostra con sede en Miami, hoy día también bajo la mira del FBI estadounidense y la Interpol.

(*) José Luis Vega Carballo es Catedrático de Sociología Política de la UCR

Más noticias

5 COMENTARIOS

  1. Don José Luis, solo falta que su magnífica pluma, aborde el asqueroso y desvergonzado rol criollo de los medios vendidos de Costa Rica (repretel, tele-tica (que de tica no tiene nada), columbia, monumental y la nazi), y sus ridículos pseudo-periodistas, asó como la plana mediocre de dirigentes del fútbol local, en todo este vulgar e intrincado ‘affair’ mafioso global.

    • Estoy absolutamente de acuerdo con este comentario. Solo quisiera hacer la salvedad, de que me parece que en los artículos que el Sr. Carballo Vega ha publicado hasta ahora sobre este tema, hay material más que suficiente para darse cuenta respecto de cuál es el rol que han jugado en Costa Rica todos los actores (los que se mencionan en este comentario y también algunos otros), que han participado en la bacanal de la red de corrupción global de la FIFA.

  2. es claro que estamos viendo los sintomas de una especie de nueva guerra fria entre los EEUU y Rusia. Es tambien evidente que EEUU desde siempre ha tenido un miedo enorme al oso ruso debido a la potencialidad que tiene de convertirse en un lider mundial. Ellos saben que el mundial pondra a Rusia en un contexto de poner su basta y rica cultura ante el mundo.Esto era claro desde el principio, ya que es claro tambien que a EEUU realmente le vale un pepino cualquier aspecto moral. Era sabido desde hace muchos que esta gente de la FIFA y l fedefutbol se manejan chorizos kilometricos……desde cuando el imperio mas corrupto de la tierra, tierra de drogos y paranoicos del terrorismo por antonomasia, va a hacer algo sino es por medir sus propios intereses? El sistema de consumismo global desenfrenado de hoy en dia es su herencia, su hijo malformado, hay que seguir manteniendo vivo su horrendo semblante, con ello seguir propagando sus mitos de grandeza, su version distorsionada de la realidad a todos aquellos que son suficientemente ingenuos como para dejarse embaucar por el estupido expectaculo del futbol.

    Una nota de responsabilidad para quien lee esto: si a usted le gusta ir al estadio, trate por primera vez en su vida de tener un poquito de conciencia y piense en que es lo que esta alimentando al asistir a uno de esos estadios. Cuando lo reflexione y decida ser honesto consigo mismo, se dara cuenta de que lo mejor es no jugar de tonto util de lo que hay detras de esto. Si le gusta el futbol practiquelon como ejercicio y haga de el lo que nunca debio de haber dejado de ser: un simple juego, pero no juegue de peon de toda esta estupidez. Eso es lo que debe hacer una persona consciente.

    La otra es que usted quiera seguir siendo el tonto promedio del que se alimentan todos estos mafiosos e intereses detras del futbol.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias