sábado 29, enero 2022
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Un juicio político y la inaceptable indiferencia de muchos

Inaceptable desde todo punto de vista resulta la persecución judicial lanzada contra Adrian Jaén España, don Luis Salas Sarkis y otros distinguidos ciudadanos(as), a raíz de su participación en una marcha en defensa de la Caja Costarricense de Seguro Social, el día 8 de noviembre de 2012, la que fue reprimida con saña por parte de las fuerzas policiales, todo ello dentro de una más que evidente criminalización de la protesta social y política, por lo que estas personas enfrentan ahora la posibilidad de un juicio, de orden penal, en los tribunales costarricenses. Los figurones del PLUSC, la entidad bicéfala que ha desgobernado a este pequeño país centroamericano desde hace varias décadas y saben hacer muy bien lo suyo: acabar con la seguridad social y poner en peligro la vida de la población, al descuidar el manejo de los recursos destinados para ese propósito, además de no hacer las inversiones adecuadas en ese campo, con la consecuencia de  que nos encontramos con unos servicios hospitalarios y de atención primaria a la población que se encuentran desfasados y son insuficientes para responder a los requerimientos mínimos para dar una adecuada atención médica, a una población que crece aceleradamente y demanda unos servicios, cada vez más caros y complejos. En cambio, la pasividad de la gran mayoría de la población asegurada contrasta con el celo cívico de estos ciudadanos que hoy se ven perseguidos por los testaferros de una maquinaria política que pone en riesgo la salud y la vida de todos, es ahí donde está la gran falla en esta cacareada democracia de baja intensidad y creemos un deber moral expresar nuestro descontento, no sólo contra quienes ejercen el poder para su exclusivo beneficio sino también contra quienes, de manera quejumbrosa, alegan la desatención en los hospitales y clínicas con sus largas listas de espera para ser atendidos, pero no están dispuestos a hacer ninguna acción para que tan grave situación cambie, de una vez por todas. Con este lamentoso “give me”, “give me” de siempre y sin dar nada a cambio, no vamos a llegar a ninguna parte.

Resulta desproporcionada la persecución contra los valientes ciudadanos que se atrevieron a protestar en las calles de San José, con una gran dosis de  responsabilidad y civismo, elementos de los que han dado prueba, en todo momento, lo que contrasta con la inacción de muchos que hasta por mero instinto de conservación debieron estar allí. Sin embargo, nadie está obligado a lo imposible y muchos de los que no los acompañaron en esas jornadas de lucha, por lo menos deberían hacer escuchar su voz de protesta ante tanta injusticia. No dejemos solos a Adrián Jaén España, nieto de nuestro querido amigo Luis Alberto Jaén Martínez(de grata memoria), a Luis Salas Sarkis y a sus demás compañeros(as). No a la represión y al  vulgar juicio político que pretenden entablarles, apoyar esta lucha es un deber moral de todos nosotros.

(*) Rogelio Cedeño Castro es profesor de Sociología en la Universidad Nacional de Costa Rica.

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1 COMENTARIO

  1. Estoy con usted. No podemos tolerar la criminalización de la protesta social. Cuando los gobiernos , cuando los Estados enteros son tomados, son secuestrados por unas cúpulas para sus propios propósitos el único camino es la protesta social, es manifestarse en las calles. Por eso debemos defender a esos patriotas que hoy son amedrentados.

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