sábado 13, agosto 2022
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La discusión circense de la FIV en Costa Rica

Según la Real Academia de la Lengua Española el término circense viene del latín circensis, adjetivo que hace referencia a lo perteneciente o relativo al circo. Espectáculo artístico que, en general, se presenta dentro de una gran carpa y cuenta con la participación de payasos, acróbatas, magos y demás. Los artistas pueden trasladarse de una ciudad a otra, o bien, pueden actuar, fuera de la carpa, ya sea en calles o avenidas, llevando adelante espectáculos breves para luego pedir una contribución económica a voluntad de los ocasionales espectadores.

Hoy día, la discusión sobre la implementación de la técnica de Fecundación In Vitro (FIV) en Costa Rica pareciera asemejarse a un gran espectáculo circense, desprovisto, claro está, de todo nivel artístico y de todo tema de fondo que caracteriza a aquellos, respecto de los cuales guardo total admiración y respeto. No obstante, sobre el tema en cuestión, se ha formado un particular circo mal logrado, plagado de toda clase de maromas y vaivenes sin sentido lógico, que rayan, no en pocas ocasiones, en lo absurdo; ello sin dejar de lado el altísimo costo que todos los y las costarricenses estamos pagando como observadores de semejante espectáculo.

El tema dio inicio hace aproximadamente 32 años -1983- momento en el que se dan los primeros casos de la aplicación de la técnica en el país, cuyas investigaciones preliminares se realizaron nada más y nada menos que en el Hospital Max Peralta, Cartago -centro médico público-. En setiembre de 1994 en el Instituto Costarricense de Infertilidad se logra la primera FIV en un óvulo humano, y aproximadamente un año después -el 03 de marzo de 1995- se publica en el diario oficial La Gaceta, el Decreto Ejecutivo N° 24029-S emitido por el Ministerio de Salud tendente a regular la realización de técnicas de reproducción asistida in vitro.

ESPECTÁCULO EN CUATRO ACTOS. PRIMER ACTO. Da inicio justamente al regular, por medio de una norma, materia que le corresponde a la práctica médica -Ej. Determinación de la cantidad de óvulos fecundados a implantar- e inician entonces las contradicciones, tal cual objetos de maromero, desde la misma norma infralegal -contradicciones contundentes de los considerandos respecto del articulado-; hasta el pase de la discusión del tema ante la Sala Constitucional -que no solamente prohibió la práctica de la técnica biomédica (resolución N° 2306 de las 15:21 horas del 15 de marzo del 2000), sino que limitó la regulación inclusive legal, hasta tanto se contara con el avance científico que eliminara el riego de la vida humana -embrionaria-.

Ante tal prohibición, el 19 de enero del 2001 pasa el tema, vía denuncia a la Comisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante Comisión), misma que tres años después la admite para su trámite -informe N° 25/04- y con ello, mediante el informe N° 85/10 del 14 de junio del 2010, recomendó al Estado de Costa Rica levantar la prohibición de la FIV según los procedimientos legales previstos y regular dicha técnica.

Si lo recomendado por la Comisión hubiese sido acatado por el Estado costarricense en el 2010, nos hubiésemos ahorrado cinco años más, aproximadamente, de discusiones y vaivenes políticos, jurídicos y religiosos de la más diversa índole; pero además, todos los y las costarricenses nos hubiésemos ahorrado una buena cantidad de recursos públicos orientados a la remuneración de los diputados, funcionarios judiciales y funcionarios del más alto nivel que integran el Poder Ejecutivo, dedicados a plantear, discutir, rechazar y archivar proyectos de ley y acciones de inconstitucionalidad relacionados con la polémica técnica biomédica; aunado al costo del aparato administrativo que implica cada trámite.

No obstante, el espectáculo debe continuar y así, lo recomendado por la Comisión, a pesar del intento de trámite de tres proyectos de ley, todos finalmente archivados por falta de apoyo mayoritario -expedientes N° 18.057, 18.058 y 18.151, sumado al trámite de cuatro proyectos de ley asociados al tema en cuestión, igualmente fallidos al ser archivados -expedientes N°15.780, 16887, 17.622 y 18.285-, no fue acatado por el Estado.

SEGUNDO ACTO. En el ínterin de tal espectáculo -como un segundo acto-, el 30 de mayo de 2008, se interpuso una acción de inconstitucionalidad contra la sentencia de la Sala Constitucional N° 2306, la cual fue rechazada de plano mediante la resolución N° 9578 del 11 de junio de 2008. Posteriormente y estando en trámite el caso ante la Comisión, se interpuso demanda judicial ante el Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda contra la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) con la finalidad de que la técnica fuese aplicada.

Así, estando en pie la resolución de la Sala Constitucional que prohibía la técnica biomédica, y en trámite la denuncia ante la Comisión; mediante la sentencia N° 835 del 14 de octubre de 2008 el Tribunal Contencioso Administrativo concluyó que la técnica de FIV como mecanismo de reproducción asistida no estaba prohibida en Costa Rica, en tanto no se incurra en los vicios señalados por la Sala Constitucional y con ello ordenó a la CCSS elaborar un diagnóstico y realizar los exámenes médicos correspondientes a fin de determinar la viabilidad para practicar los métodos de reproducción asistida, incluida la técnica de FIV a los ahí demandantes.

Además, señaló el Tribunal Contencioso en aquel fallo que, no era válida la fecundación de más de un óvulo por ciclo reproductivo de la paciente para su transferencia, ni era posible la fecundación de dos o más óvulos en ese mismo ciclo reproductivo y mucho menos, la selección de un embrión de entre varios, su destrucción, desecho, congelamiento o experimentación con respecto de alguno de ellos.

Como era de esperar, la CCSS apeló la sentencia emitida por el Tribunal Contencioso y mediante resolución N° 465-F-S1-2009 del 07 de mayo de 2009 la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia anuló la resolución apelada y declaró sin lugar la demanda, indicando que la técnica de FIV estaría contraindicada para la demandante en razón de su edad.

Ante los fallidos intentos del Poder Ejecutivo y de la Asamblea Legislativa por cumplir lo recomendado por la Comisión, el caso fue sometido a la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante Corte IDH) y con ello, doce años y seis meses después de la prohibición de la técnica la Corte IDH emitió sentencia de 28 de noviembre de 2012 en el caso denominado “Artavia Murillo y Otros (“Fecundación In Vitro”) vs Costa Rica”; en la que declaró al Estado costarricense internacionalmente responsable por haber vulnerado el derecho a la vida privada y familiar, el derecho a la integridad personal en relación con la autonomía personal, la salud sexual, el derecho a gozar de los beneficios del progreso científico y tecnológico y el principio de no discriminación, en perjuicio de 18 personas, en razón de los efectos de la sentencia de la Sala Constitucional que declaró inconstitucional el Decreto Ejecutivo N° 24029-S.

Así, la Corte IDH recuerda y ordena al Estado costarricense lo relacionado con adopción de las medidas estatales requeridas que no impidan la práctica de la FIV, dentro de las que puntualmente se encuentran, adoptar las medidas apropiadas para que quede sin efecto con la mayor celeridad posible la prohibición de practicar la FIV y regular a la brevedad los aspectos que considere necesarios para la implementación de esta.

TERCER ACTO. Es en el cumplimiento de lo ordenado por la Corte IDH en el que se ha desarrollado el tercer acto del espectáculo circense, en donde, tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo, en dos administraciones -Chinchilla Miranda y Solís Rivera- y en dos legislaturas -aproximadamente 3 años- no han logrado cumplir con lo ordenado por el máximo Tribunal Regional en materia de Derechos Humanos, en donde van y vienen proyectos de ley pretendiendo regular la técnica, intentos por demás fallidos -expedientes 18.738; 18.665 y 18.824-; sin detallar sobre el contenido de lo más variopinto de dichos proyectos, que van desde aquellos que mediante un sólo artículo “autorizan” la técnica, hasta aquellos que regulan aspectos como la filiación de los menores nacidos mediante esta.

CUARTO ACTO. Así, después de tres años y sobrepasado en mucho el plazo de cumplimiento, la Corte IDH convoca a audiencia de supervisión de seguimiento al Estado costarricense -setiembre 2015- y es ahí donde se desarrolla el cuarto acto, el Poder Ejecutivo, a fin de pretender cumplir con lo ordenado presenta un borrador de Decreto Ejecutivo denominado “Autorización para la realización de la técnica de reproducción asistida de fecundación in vitro y transferencia embrionaria”, cuyo objetivo es, según el artículo primero, autorizar la técnica biomédica, y define dentro de su articulado la posibilidad de transferir un máximo de dos óvulos fecundados por cada ciclo reproductivo -decreto que, por demás está decir, en el trámite interno la CCSS estuvo en total desacuerdo-.

Estando en análisis, por parte de la Corte IDH dicho decreto y en vigencia a partir del 11 de setiembre de 2015 bajo el N° 39.210, nuevamente se presenta una acción de inconstitucionalidad contra el decreto ejecutivo en mención -octubre 2015-, misma que por mayoría se acoge para su análisis y con ello se “suspende” la aplicación de la técnica mientras se resuelve. Ante la reacción de varios abogados privados, la Corte IDH llama a cuentas a la Sala Constitucional sobre el porqué la suspensión de dicho decreto, y le concede hasta el 15 de octubre del 2015 a fin de que de respuesta a tal requerimiento.

ENTREMESES. No faltaron, por supuesto, los entremeses o interlúdios cómicos, de quienes proponen llevar a votación popular, mediante la figura del “referéndum” el tema, a fin de que el público todo sea partícipe de tal espectáculo y mediante votación, reviva la discusión trasnochada y agotada sobre la implementación o no de una técnica que, por resolución de la Corte IDH no está prohibida, a no ser, que, mediante un acto de magia, se pretenda por consulta popular, regular esta.

Valga acotar que, quienes hacen tal propuesta ignoran las resoluciones de la Sala Constitucional en las que de manera reiterada ha indicado que los derechos de las minorías -como en el particular- por su carácter irrenunciable, constituyen un asunto eminentemente técnico-jurídico, que debe estar en manos del legislador ordinario y no de las mayorías proclives a su negación -ver resolución N°13313 de las 16:31 horas del 10 de agosto de 2010, entre otras-.

EL PUNTO SOBRE LAS ÍES. Con lo señalado antes se pretende evidenciar la lamentable incapacidad del Estado en la toma de decisiones de un tema específico. Han transcurrido ya 32 años desde que se trató de implementar la técnica y aún no se ha definido a quién le corresponde qué y cómo, con el consecuente gasto que ello ha ocasionado y que sufragamos todos.

Y esta dinámica de vaivenes políticos, jurídicos y religiosos contribuyó al avance científico sobre la técnica en mención?; con tan acérrima oposición se logró desincentivar el uso de la técnica?; después de 32, 20 o 10 años las partes demandantes lograron procrear por medio de la técnica? estas son parte de las muchas interrogantes que se pueden plantear una vez finalizada la discusión -si es que finaliza en este lustro-.

La discusión es de provecho, el debate necesario dentro de un Estado Social y Democrático de derecho como es el costarricense; las instancias a las que se acudieron totalmente pertinentes; pero el extremo de posponer una decisión y una regulación por más de 20 años sobre un tema que perfectamente pudo haberse zanjado a lo interno regulando por protocolo médico lo que le corresponde a la ciencia -cantidad de óvulos fecundados, cantidad de óvulos transferidos, por ejemplo- y por medios legislativos lo que le corresponde al derecho -confidencialidad del donante, filiación del menor nacido mediante la técnica-, no sólo es preocupante sino nefasto.

Un buen amigo, en alguna oportunidad me advirtió que, cuando una persona se “estanca” realmente no está paralizada sino que esta retrocediendo, porque no hay avance, esto es exactamente lo que sufrió el país, no se “estancó” en un tema, sino que sufrió un claro retroceso en la materia, al llevar el tema a discusiones decimonónicas, que resultaron tan inertes como costosas.

¿Quiénes pudieron haber “ganado” con tal discusión?; a la postre, quizás los abogados que a nivel privado cobraron, si así lo hicieron, por la interposición de cada proceso judicial, cada acción de inconstitucionalidad y cada proceso a nivel de la Comisión y Corte IDH -uno de ellos y de reconocidísimo nivel profesional lamentablemente falleció antes de que se resolviera el tema por parte de la Corte IDH-; quizás, a manera de especulación, aquellos médicos que, en el ínterin de tan acalorada discusión, a lo interno dieron inicio a la implementación de la técnica y enviaron a sus pacientes a otros países -donde no estuviese prohibida- a fin de terminar de aplicar esta y con ello, lograr finalmente que procrearan por dicho medio.

¿Quienes perdieron? todos, perdimos como país legitimidad, credibilidad; cedimos decisiones que pudimos haber tomado en “casa” y regulado a tiempo, evidenciamos inercia, incapacidad, contradicciones entre jurisdicciones y en suma, todos pagamos semejante espectáculo mal logrado; y nos guste o no, para bien o para mal, tenemos marcada la “cancha” desde hace tres años y aún así, no logramos cumplir con lo que nos dejaron “libremente” regular.

Ojalá no esperemos que la Corte IDH cierre definitivamente la carpa anunciando la finalización del espectáculo y con ello regulando esta, bajo su propio arbitrio y por incapacidad interna, los términos en los que debe ser implementada la técnica de FIV en Costa Rica, al punto de definir, en dicha sede, cuántos óvulos fecundar y cuantos embriones transferir

(*) Francella Navarro Moya

Licda. en Administración Pública y en Derecho, Estudiante Maestría en Justicia Constitucional

Universidad de Costa Rica

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7 COMENTARIOS

  1. ¿Se imaginan este tema en un referéndum? Los cristianecos legislativos dando más espectáculo, la iglesia católica mintiendo y un antonio sobrado ignorante y manipulador. ¡Ese sería otro espectáculo circense!

  2. Al fin alguien escribe algo sensato,ilustrativo y contundente sobre este tema. Espero que la articulista continue colaborando con Elpais.cr. Y me giustaria mucho que ya que es abogada toquealgunos temas sobre el Poder Judicial.

  3. Es un asco la incapacidad que tenemos en este país para tomar decisiones, ese era el cambio que queríamos perdón que queremos. Lo de la FIV es terrible, bien hace usted en ponerlo en contexto, este tema es eminentemente médico y científico. Ya dejemos de estancar todo, carreteras que se atrasan décadas, infraestructura obsoleta porque no se puede construir nada. Ya es hora que nos planteemos una reestructuración de nuestro Estado y nuestro estado mental, poner en evidencia lo que entraba y quitarlo, quitar el montón de papeleos y requisitos para todo, agilizar todas las instancias. Tengamos capacidad de síntesis dejemos de enredarnos, dejemos de querer que nuestra opinión sea valedera en todos sus extremos, consensuemos, por nuestro bien y el de este país.

  4. es donde uno ve que en este pais un montón de gente no tiene mucha inteligencia que digamos, ya que dan su apoyo a algo como la FIV como que si eso fuera una gran cosa. Abogan por la producción de niños probeta cuando les importa un carajo que por otro lado los destruyan en los abortos. Hay miles de chiquitos abandonados y estos irresponsables todavía se dejan alcahuetar a a matrimonios de malamansados que con tal de darle la espalda a lo natural y aceptar su realidad de infertiles se dedican a ver como traen más chiquitos a la tierra por su cuenta. Un planeta lleno de chiquitos sin padres que requieren atención. Pero eso no les importa. Tal es la evidente estupidez de la lógica de los humanillos de este tiempo

  5. Excelente artículo, sin entrar en posiciones antagónicas nos brinda un completo resumen de este complejo proceso de una forma muy amena. Mención aparte la conclusión, que aprovecha el triste ejemplo para retratar uno de nuestros grandes defectos: la incapacidad para tomar decisiones difíciles.

  6. Fallo sobre F1V ‘fue la gota que derramó la copa’, noticia publicada en el diario de circulación nacional La Nación, el día martes 27 de octubre. Donde se informa que el presidente de la Sala Constitucional, decide tomar su derecho a la pensión, debido a la decisión tomada por la mayoría de los magistrados de acoger una acción y suspendieran el decreto sobre la fecundación ‘in vitro’, tema polémico en la Corte lnteramericana, sin esperar un pronunciamiento al respecto de la validez del decreto pronunciado por el gobierno de Costa Rica.
    Nos han introducido en una obra de cuatro actos. Será este el Quinto Acto de esta gran Carpa?, que lo que está trayendo son consecuencias para todo un pueblo que necesita acciones por parte de las autoridades, no actos que nos están desgastando y dejando un sin sabor de lo que se traen entre manos, por intereses propios de un sector y no por el bien común de un país de nuestro país.

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