lunes 15, agosto 2022
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CCSS invierte 71 millones para que ticos dejen de fumar

San José, 12 Feb (Elpaís.cr) – Una inversión de ¢71.692.233 millones para fortalecer las «clínicas de cesación del fumado» hizo la Caja Costarricense del Seguro Socia (CCSS) en los últimos meses.

En estas clínicas se ofrece atención a los pacientes que tienen adicción a la nicotina, mediante sesiones grupales de ocho semanas, a razón de una por semana.

Los fumadores reciben atención clínica, dinámicas de autogestión, nuevos conocimientos y seguimiento individualizado para romper con la adicción al fumado.

Se ha demostrado que, cuando el grado de adicción es alto, el participar en grupo eleva el nivel de éxito para el desenganche del cigarrillo.

La inversión institucional incluye la compra de espirómetros para medir los volúmenes y las capacidades del pulmón, medidores de monóxido de carbono para medir el riesgo de infarto, medidores de edad pulmonar para medir el daño y equipos multimedia y colchonetas para usarlas las sesiones de manejo de la ansiedad.

Los espirómetros permiten la detección temprana de “epoc” (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), pues muchos de los pacientes acuden a consulta cuando ya han perdido la mitad de su capacidad pulmonar, tienen tos constante y les falta el aire al respirar.

Los casos de “epoc” detectados tempranamente, se encausan para la consulta y el seguimiento clínico, pues el deterioro de sus funciones pulmonares es irreversible, aunque otros aspectos de su salud sí alcanzan gran mejoría con el abandono del fumado.

El monóxido de carbono representa una de las principales amenazas a la salud: quita terreno al oxígeno, que es el motor de la vida y, combinado con la nicotina, predispone a sufrir infartos.

Este componente está presente en niveles muy elevados en el organismo de los fumadores.

La medición de monóxido de carbono puede reducirse en semanas y es usado como un factor de motivación durante el proceso de abandono del fumado.

Al comienzo de la consulta, casi todos los participantes superan ampliamente el límite de de monóxido de carbono tolerable en sangre.

La edad pulmonar también funciona como motivación, pues los fumadores descubre que sus pulmones suelen estar deteriorados como si hubieran vivido muchos años más de su edad biológica, por lo que comprenden mejor el daño causado por el cigarrillo.

Wing Ching Chan Cheng, especialista neumóloga del Hospital México, explicó que la motivación es importante, pues no basta con querer dejar de fumar, el deseo ha de ser lo suficientemente fuerte para asumir las consecuencias y tener éxito.

Según la experta, el desenganche del fumado puede generar estrés y hay cierta resistencia al cambio, ya que el cigarro está asociado a cierto placer, ya sea físico, psíquico o social.

La adicción lleva consigo que el principal obstáculo para dejar el cigarrillo es la resistencia al cambio, de allí que la convicción debe estar presente.

Por eso, la inscripción en la «clínicas de cesación del fumado» incluye una entrevista para explorar si de verdad la persona interesada quiere dejar de fumar, si está preparada para poner en marcha un proceso voluntario de cambio en la vida, que implica adoptar hábitos saludables, con todo lo que eso significa: mucho esfuerzo para los cambios de rutina.

El especialista en adicciones Harold Segura, describe el proceso así: luego de comprender la información basada en riesgos y beneficios, sigue el componente motivacional, dentro del cual hay múltiples razones para dejar de fumar. Luego llega el momento del compromiso, esto es decidir la fecha para dejar de fumar, que no puede ser mayor de un mes de comenzada la clínica.

Las clínicas van dirigidas a personas fumadoras que están contemplando la posibilidad y/o preparándose para dejar de fumar, que expresan o solicitan ayuda para intentarlo. Pueden venir derivados de una consejería breve o venir espontáneamente de la comunidad

La modalidad de «clínica de cesación de fumado» comenzó la expansión hacia todos los hospitales del país el año pasado y ha alcanzado ya a 27 hospitales. Los interesados se organizan en cursos que se imparten a lo largo del año. Sobre los detalles de la inscripción se pueden preguntar en los hospitales más cercanos a su comunidad.

El tabaquismo es una enfermedad adictiva y se ubica como el principal factor de riesgo prevenible de enfermedades cardio y cerebro vascular, cáncer y afecciones respiratorias crónicas.

El fumado es el factor de riesgo número uno, conocido y evitable, para el desarrollo de cáncer es el tabaquismo, responsable de por lo menos el 30 por ciento de todos los casos de cáncer en el país, según el estudio de carga de enfermedad realizado por la CCSS durante el 2014.

Según estimaciones institucionales, la atención de enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco representa un gasto superior a los ¢123 mil millones anuales. La inversión de ¢71.692.233 millones son parte los fondos del Proyecto de Fortalecimiento de la Atención Integral del Cáncer en la red de la CCSS.

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