viernes 19, agosto 2022
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El genocidio de la raza humana

Cada año el calendario nos marca trágicamente algún acontecimiento histórico que le arrebató la vida a cientos o miles de personas en algún lugar del mundo, siendo un recordatorio para todo ser humano de que los genocidios existieron y siguen estando presentes en cualquier época y lugar, sin importar de qué raza, etnia o cultura provengas.

Ya que de un momento a otro, tu condición de persona puede cambiar ya sea por intereses políticos, económicos o religiosos y terminar siendo tú y los tuyos, víctimas de un genocidio como le ocurrió a los Pueblos Originarios de América donde los Colonos Españoles asesinaron y masacraron a toda una cultura, durante el descubrimiento y conquista del “Nuevo Mundo.”

Además de que casi 500 años después, de nuevo al otro lado del Atlántico, una masacre de grandes proporciones también le arrebataría la vida a más de 6 millones de judíos, junto a otras personas que se sacrificaron en la lucha por la libertad, igualdad y fraternidad, contando entre ellos a intelectuales, comunistas, sindicalistas, gitanos, homosexuales, discapacitados, sacerdotes; en fin, todo aquel que pensara diferente y además se atreviera a decirlo públicamente más allá de todo estigma, ignorancia y mezquindad, ya sea en contra de las doctrinas criminales del Nazismo y el Fascismo durante la Segunda Guerra Mundial o de las dictaduras en América Latina y otras partes del mundo.

Por ello, es fundamental reflexionar sobre las razones por las cuales, durante siglos los seres humanos han tratado de exterminarse unos a otros e incluso considerar a sus congéneres como si estos no formaran parte de su misma Raza Humana.

Pero estas interrogantes casi siempre nos llevan a las mismas respuestas: “La intolerancia,” llámese de cualquier tipo, siempre va de la mano de los intereses económicos de una nación sobre otra, siendo el caso prácticamente de todos los genocidios conocidos en la historia de la Humanidad; donde a las personas no solo se les arrebata su vida, sino también sus posesiones, tradiciones e incluso se les impone una cultura sobre otra.

Así que cuando hablamos de genocidios o sobre el Holocausto, es importante resaltar como la persistencia de cada pueblo en sobrevivir, va más allá de toda índole, tratando de preservar sus costumbres, tradiciones, lenguaje y dignidad sobre las pretensiones económicas de quienes manejan el poder.

Ya que el solo hecho de que naciones enteras procuren vivir pese al sin número de adversidades que durante siglos han tenido que enfrentar una y otra vez y con ello me refiero a cualquier pueblo marginado, nos debe llenar de admiración e identificarnos con ese deseo de supervivencia que nos caracteriza a todos desde el momento en que llegamos a este Mundo.

Porque enfrentarse siglo tras siglo a las persecuciones, matanzas, devastación en fin, a una auto exterminación en pro de los ideales de conquista de algunos y codicia de otros, está masacrando a gran parte de la humanidad como si no pertenecieran a su misma Raza Humana.

Entonces cuando nos enteramos lo que le está pasando al pueblo Sirio, nos damos cuenta que más allá del discurso en contra del terrorismo del “autoproclamado estado islámico” que manejan unos y otros con astucia dependiendo de los intereses que estén en juego.

Existe todo un mecanismo de devastación, asesinatos, violaciones y muertes justificado por un aparato político-económico-represor que alimenta la ignorancia y vive por ella, a través de los jóvenes que recluta día con día en diversas partes del mundo, enarbolando una bandera de fe con la que se cobijan cientos de mercenarios o como elegantemente se les ha llamado durante mucho tiempo, “soldados de fortuna” que conforman este nuevo régimen de terror y muerte.

Y el cual sigue un camino trazado por una carrera armamentista que es el motor en todo país productor y exportador de material bélico, ya sea en Europa, Asia, Medio Oriente y América, responsable de la mayoría de los GENOCIDIOS que ocurren en la actualidad, ya que representa un reflejo de cómo la misma Raza Humana está auto-exterminándose cada día, en pro de las ansias de poder de unos sobre otros y que la palabra HUMANIDAD ya no tiene el mismo significado en todo lugar…

(*) Marisol Chévez Hidalgo es Licenciada en Filosofía, Universidad de Costa Rica

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