jueves 6, octubre 2022
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La sombra de la violencia envuelve a México, según el Índice de Paz mundial 2016

Ciudad de México, 7 abr (Sputnik). – El avance de México hacia la paz se ha estancado, el bálsamo que ha aliviado el dolor desde el violento 2011 se acaba, dijo a Sputnik Nóvosti la directora del Instituto de Economía y Paz, Patricia de Obeso.

Se ha frenado el avance de la paz, logrado en los últimos cinco años; y el Índice de Paz para México en 2016 (IPM), un indicador que se aplica en 162 países en el mundo que se presenta este día, «muestra a México rezagado en la posición 144 de los 162 países que evaluamos», dijo la experta en desarrollo y seguridad ciudadana.

Es muy bajo el lugar de México en el Índice Global de Paz en México, en comparación con sus vecinos desarrollados de Norteamérica, y está 45 posiciones atrás del país vecino del norte, EEUU, que a pesar de la violencia por la disponibilidad de armamento entre la población civil, está en la posición 99 de ese ranking, compara la experta, horas antes de presentar sus hallazgos la noche del jueves.

El balance es más sombrío en el contexto de la región vecina de Centroamericana y del Caribe: «México es el país menos pacífico de esa región», dice De Obeso, posgraduada en la norteña e industrial Monterrey y Madrid.

Hay conocimiento acumulado en la investigación comparada del IPM: «Gracias a este estudio, que realizamos para analizar y sondear los niveles de paz en los últimos 13 años, notamos que a partir del año 2009 -a mitad del mandato presidencial de Felipe Calderón- el combate frontal contra las drogas produjo enfrentamientos armados y actos de extrema violencia por los cuales los niveles de paz se derrumbaron».

En los primeros años del Gobierno del presidente Enrique Peña, que inició en el año 2012, hubo mejoras: «pero esas mejoras se estancaron, y este año el magro avance es de una mejoría marginal, de apenas un 0,3 por ciento». Prácticamente nulo.

El impacto económico de la violencia es otro indicador abrumador: los costos ascienden a 117.000 millones de dólares (2,2 billones de pesos), es decir cuatro veces los ingresos petroleros que en 2015 rondaron los 30.000 millones de dólares.

Cada vez más, los gastos en cuerpos policíacos y militares crecen en el país latinoamericano para mantener los despliegues en las calles: «Y ese costo del combate al crimen, el país lo debería invertir en acabar con la corrupción, en mejorar la participación ciudadana y aumentar la confianza de la gente en el Gobierno y las autoridades», lamenta la exdirectora de Desarrollo Ciudadano en el Consejo Cívico del industrial estado norteño de Nuevo León.

De cara al próximo debate sobre el problema de las drogas en las la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, «toda la información que arroja este estudio, en una herramienta para ayudar a probar si las estrategias contra el crimen organizado y el narcotráfico son buenas», dice De Obeso. (Sputnik)

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