martes 4, octubre 2022
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Grupo de resistencia mapuche asume autoría de 38 ataques en el sur de Chile

Santiago de Chile, 25 abr (EFE).- Un presunto grupo de resistencia mapuche, llamado Weichán Auka Mapu, asumió hoy la autoría de 38 ataques incendiarios registrados en el sur de Chile, y reivindicó «la lucha armada contra el Estado chileno y sus expresiones de opresión».

A través de una declaración pública difundida por la página web «País Mapuche», la agrupación autodenominada «Weichán Auka Mapu, lucha del territorio rebelde», manifestó su rechazo a las empresas transnacionales, forestales, mineras, turísticas, latifundistas y energéticas, entre otras.

«En el ámbito de la resistencia incorporamos el elemento armado en respuesta obligada a la violencia que ha ejercido el Estado chileno contra nuestro pueblo mapuche», señaló el colectivo, que se define como «anticapitalista y anticolonialista».

Agregó que la violencia ejercida «es de carácter defensivo, circunscrita en primer orden a nuestro territorio, dirigida contra objetivos de carácter material y toda infraestructura destinada a saquear y explotar nuestro Wallmapu».

En la misma línea, el grupo explicitó su «respeto a la vida humana» y enfatizó que sus acciones «no están dirigidas a eliminar personas».

El grupo asumió la autoría de la quema de templos católicos en el sur de Chile y los vinculó con la «opresión histórica al pueblo mapuche por parte de la iglesia».

Asimismo, amenazó que «el sabotaje a estas construcciones religiosas construidas en territorio mapuche continuará hasta que se pronuncie la clase episcopal».

La organización, utiliza como símbolo un kultrún (instrumento de percusión mapuche) con una escopeta y una lanza cruzadas entre sí.

El intendente de la región de La Araucanía, Rodrigo Díaz, manifestó su rechazo hacia «todo tipo de utilización de medidas coercitivas o medidas de fuerza con fines políticos».

En las zonas del sur de Chile existe desde hace años un conflicto derivado de las reclamaciones de algunas comunidades mapuche por la propiedad de tierras que consideran ancestrales y están en manos de empresas agrícolas o forestales.

El conflicto ha significado la muerte violenta de varios comuneros, policías y agricultores, además de incendios de propiedades, maquinaria, bosques y vehículos, con varias decenas de comuneros detenidos, procesados y condenados tras aplicarles la ley antiterrorista.

Sólo en las últimas semanas se han contabilizado más de quince ataques incendiarios en las regiones del Biobío, La Araucanía y Los Ríos, cuyos responsables aún no han sido identificados por la policía. EFE

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