domingo 28, noviembre 2021
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Dilma es destituida por corrupción del PT, no de ella, dice excanciller de México

Ciudad de México, 12 may (Sputnik).- La destitución de la presidenta Dilma Rousseff, aprobada por el Senado de Brasil, no ha sido por corrupción de ella sino por temas de manejo fiscal en su Gobierno, dijo este jueves a Sputnik Nóvosti el escritor y excanciller de México Jorge G. Castañeda.

Dilma está pagando consecuencias de los escándalos que han envuelto a su Partido de los Trabajadores (PT), que gobierna desde 2003, cuando llegó a la presidencia el líder obrero Luiz Inacio Lula da Silva y «la importancia para la región latinoamericana es que la corrupción tiene consecuencias, es una lección».

«El ‘impeachment’ (destitución) de Dilma no es jurídicamente por corrupción, sino por un tema de manejo fiscal –explica-; pero políticamente, lo que está detrás de todo esto, es el escándalo de corrupción que involucra a su partido, el Petrolao o Lava Jato», como se llama a la investigación por el presunto desvío de más de 3.000 millones de dólares de la petrolera estatal Petrobras.

El autor de libros sobre la izquierda de la región señala que «para América Latina, es importante lo que está sucediendo en Brasil, porque muestra que sí hay consecuencias por la corrupción, a veces directas a veces indirectas», como es el caso de Rousseff, argumenta el exsecretario de Relaciones Exteriores del primer Gobierno de alternancia en México (2000-2006).

Esas consecuencias, «por la corrupción o por la mala gestión de Gobierno, a veces son justas a son veces injustas, a veces son proporcionales a la causa, a veces son desproporcionadas», considera Castañeda.

SIN BUENAS SALIDAS

Apartar a Rousseff por seis meses de la Presidencia, para enfrentar un proceso, «es una mala salida, pero es la menos mala», prosigue el autor de «La utopía desarmada» y la biografía del Ernesto «Che» Guevara, «La vida en rojo».

Para Brasil, dice Castañeda, «no había buenas salidas: que permaneciera Dilma en el cargo, dos o tres años más, sería someter al país al resentimiento y a la parálisis, a la polarización y a una crisis económica que se iba a profundizar».

Tampoco era una buena solución que la primera mujer presidenta brasileña renunciara: «Llamar a elecciones anticipadas tampoco era una buena opción, porque no era tenía un marco institucional y jurídico propicio».

De las soluciones que había, la destitución es mala pero no es la peor: «No es un golpe de Estado, porque se hace conforme a la Constitución brasileña y con el voto mayoritario, primero en Parlamento de diputados y después en el Senado», reseña.

Todo el proceso en Brasil «ha ocurrido dentro de un marco constitucional posible, y probablemente sea también positivo, muestra que sí hay consecuencias».

MEXICO EN SENTIDO CONTRARIO

Castañeda considera que México marcha en sentido contrario en el combate a la corrupción: «Es una lección muy importante para nuestro país, porque no es un golpe, ni una ruptura del orden jurídico, sino que sigue el camino jurídico, previsto en la Constitución brasilera de 1985».

Para el país latinoamericano vecino de EEUU, «la lección es que los jueces fueron los suficientemente independientes, para descubrir una enorme cantidad de hechos de corrupción por parte de dos Gobiernos del PT, cometidos a través de Petrobras».

También queda la impresión de que «es inconcebible que Dilma no pudiera saber lo que estaba sucediendo en Petrobras y en su campaña, conviene recordar en México que el diseñador de su campaña electoral y de Lula, Joao Santana, está ya en prisión».

En México hacen faltan jueces independientes: «No debemos equivocarnos, pensando que se trata de un tecnicismo presupuestal –advierte–; lo que permite que ese mecanismo fiscal prospere en el Congreso, es la corrupción; pero sin el juez Sergio Moro que lo investigó, el caso no hubiera prosperado».

La lección esencial es: «En Brasil sí hay consecuencias, pero en México aún no hay consecuencias para el mal gobierno, la prueba es que el Congreso no puede aprobar una Ley de Transparencia, que tampoco es una maravilla».

México marcha en otra dirección, lamenta el intelectual y diplomático: «Los mexicanos vamos en sentido contrario, porque en lugar de que haya instituciones vigorosas contra la corrupción, como en Brasil, Chile, Argentina, Guatemala o incluso Honduras, en este país nadie investiga nada: todo queda solapado por la complicidad de la oposición y el Gobierno», puntualiza. (Sputnik)

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1 COMENTARIO

  1. ¿Honduras con instituciones [anti-corrupción] vigorosas? Don Jorge, o su ignorancia es colosal o intencionalmente desea crear confusión. Desafortunada intervención.

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