domingo 14, agosto 2022
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El silencio de Occidente

Todos los que me han leído a través de los más de diez años que llevo escribiendo para diversos medios electrónicos de comunicación deben concluir que no profeso religión alguna de las que existen en la actualidad, así como tampoco otras más antiguas, o esoterismos absurdos de ninguna clase. Sin embargo se equivocan, profeso la más sublime de todas, la del respeto a los derechos de todos los individuos sobre el planeta. (Que incluye el derecho de todo individuo de creer en  lo que se le ocurra, buscando la paz interior y el equilibrio existencial indispensable para poder vivir sin una angustia irrefrenable.) Es una creencia que no posee rituales ni ceremonias, pero sí un fundamente mucho más sólido y sostenible que aquellas que se basan en escrituras antiguas, a las que dan la connotación de revelaciones divinas.

Por ello, muchas veces me indigna que si algún desquiciado comete un crimen, individual o colectivo, en algún país del occidente, motivado por cualesquiera motivos, políticos, religiosos o simplemente de desequilibrio mental, los medios de comunicación llenan sus páginas con versiones que van desde lo más ponderado hasta el amarillismo más asqueroso. Y últimamente se exacerban con las noticias que incluyen los atentados perpetrados por agrupaciones musulmanas. Sin embargo, desde hace muchos años se están cometiendo crímenes colectivos en contra de las religiones cristianas (católica y evangélicas) en África y Medio  y Cercano Oriente, y esos mismos medios no mencionan absolutamente nada.

No se sabe a ciencia cierta la cantidad de personas que mueren asesinadas por su condición de cristianos, sobre todo de católicos. Algunos misioneros sugieren que las víctimas pueden contarse por centenares anuales. Pero lo que sorprende es el ominoso silencio de las agencias internacionales de prensa sobre estas muertes, tan solícitas sin embargo en informar sobre algún premio en el mundo de la farándula, o el último escándalo sexual de algún funcionario público.

Casi no pasa día sin que algún cristiano, o varios cristianos, sean asesinados por grupos terroristas islámicos en un país de África o fanáticos de sectas hindúes en la India. En el 2014, por ejemplo, personas que asistían al oficio dominical en Mombasa, Kenia, murieron víctimas de un ataque armado contra la iglesia…. Y 109 fieles católicos fueron asesinados por ataques perpetrados por la secta Boko Haram en la diócesis de Maiduguri, la más grande de Nigeria, cuyo territorio incluye los estados del noreste de Borno y Yobe y un tercio del de Adamawa.

En el 2010 pastores musulmanes de la etnia fulani, armados con revólveres, fusiles, metralletas y machetes, asaltaron las viviendas de las localidades de Dogo Na Hauwa, Ratsat y Jeji en las primeras horas de ayer matando a todos los que encontraban en ellas, principalmente mujeres y niños. Se cree que la masacre, que tuvo lugar a menos de dos kilómetros de la residencia del gobernador del estado de Plateau, Jonah Jang, fue la respuesta de los pastores a los enfrentamientos religiosos de la zona del pasado enero que dejaron 326 muertos, lo que ellos consideraron como una acción organizada para asesinar musulmanes.

En Mayo del año pasado, decenas de cristianos han sido golpeados y asesinados brutalmente en el este de la República Democrática del Congo, de acuerdo con Mission Network News. Al menos 17 cristianos fueron asesinados después de un ataque contra aldeas. Según las autoridades locales, estas matanzas son más frecuentes.

El administrador de la región de Beni, Bernard Kalonda Amisi, afirma que “el enemigo se sobrepuso a las posiciones del ejército y logró matar y decapitar a las personas que se encontraban en sus casas.” Personas murieron por heridas de machete o cuchillo, y algunos fueron cortados en pedazos.

El World Watch Monitor (reloj del monitor mundial) que da seguimiento a la persecución explica que el número de muertos llega a 38 personas, incluyendo miembros de la Iglesia Communaute Evangelique au Centre de l’Afrique. La motivación, más que la política, es religiosa, ya que los miembros asesinos son musulmanes que quieren conquistar el país.

Un nuevo reporte de la entidad caritativa Open Doors indica que la persecución de cristianos en África y el Medio Oriente aumentó en el 2015, forzando a millones de personas a dejar sus hogares para escapar a territorio europeo. Open Doors, que monitorea la violencia y discriminación motivada por algunas religiones, publica anualmente un reporte de los peores países donde existe persecución de cristianos. De acuerdo con este medio británico, en lo que se refiere a la persecución en general durante el 2015, Corea del Norte fue el país donde más ocurre, sin embargo Nigeria es el territorio donde el mayor número de cristianos son asesinados por su fe.

Y así podríamos seguir con una larga lista que incluye, incluso, un ataque de católicos en Israel, mientras se celebraba una misa.

Por otro lado y a manera de ejemplo de lo que sí se informa, pues existen intereses políticos de por medio, se informó el año pasado que el grupo yihadistas Estado Islámico (ISIS) publicó un video que muestra la ejecución de 28 hombres, presentados como cristianos etíopes, en Libia. El video, de 29 minutos, publicado en sitios yihadistas, muestra a un grupo de al menos 16 hombres decapitados en una playa; y otro grupo de 12 personas asesinadas a balazos en una zona desértica. Un hombre enmascarado con un arma en su mano los identificó como miembros de la iglesia etíope enemiga y en un largo discurso dijo que los cristianos deben convertirse al islam o pagar un impuesto especial como ordena el Corán.

Según informó la agencia AFP, en las imágenes se observa a 12 hombres, vestidos con una remera y pantalón de color naranja, que son llevados a la playa antes de ser tendidos en el suelo y decapitados con cuchillo. Paralelamente, en una zona desértica, 16 hombres vestidos de negro son abatidos a quemarropa.

A mediados de febrero, el ISIS difundió un video que mostraba la decapitación de 21 hombres, la mayoría egipcios de confesión copta, con una puesta de escena similar a la del video divulgado.

El 22 de septiembre del 2013, el periódico El País de España, como una excepción, informaba que docenas de fieles cristianos fueron asesinados en una iglesia de Pakistán. Los asaltantes eran yihadistas suicidas que hicieron explotar unas bombas. Este no era el primer ataque a la pequeña comunidad cristiana de Pakistán.

En Egipto, repetidos atentados mortales han tenido como objetivo a las iglesias de los cristianos coptos. Algunos miembros de esta antigua comunidad religiosa, convencidos de que no tienen futuro en el país árabe más populoso, han emigrado.

En Irak, la población cristiana caldea ha disminuido en estos últimos años. La persecución a manos de grupos islamistas ha sido un factor clave de su expulsión.

En Nigeria, los ataques periódicos a fieles cristianos y a sus iglesias por parte de grupos radicales musulmanes han causado gran cantidad de destrucción y muerte.

En Turquía, el Patriarcado Griego Ortodoxo Ecuménico ha tenido que enfrentarse a un control burocrático tras otro.

En el norte de Chipre, ocupado por Turquía, muchas iglesias ortodoxas griegas han sido destruidas o profanadas desde la invasión del Ejército turco en 1974.

Y en Sudán, hasta la ruptura del país en 2011, que dio lugar a la presencia de la nueva nación de Sudán del Sur, millones de cristianos del sur fueron el objetivo de los musulmanes del norte, con el resultado de un número de muertos inimaginablemente alto.

Esta lista es incompleta, pero debería ser más que suficiente para alarmar al mundo y, especialmente, podría pensarse, al mundo cristiano. Pero, por desgracia, excepto unas pocas excepciones notables, lo que ha habido es silencio.

La violencia en nombre de Dios no se corresponde con nuestro tiempo. Es algo antiguo. Con perspectiva histórica hay que decir que los cristianos, la han practicado. Cuando pienso en la guerra de los Treinta Años, era violencia en nombre de Dios. Hoy es inimaginable. Llegamos, a veces, por la religión a contradicciones muy serias, muy graves. El fundamentalismo, por ejemplo. Las tres religiones más extendidas hoy tienen grupos fundamentalistas, pequeños en relación con todo el resto. Un grupo fundamentalista, aunque no mate a nadie, aunque no le pegue a nadie, es violento. La estructura mental del fundamentalismo es violencia en nombre de Dios.

Varias son las razones que están detrás de este silencio cómplice de los medios de comunicación de masas occidentales.

La mayor parte de los laicos occidentales están poco instruidos en cuestiones religiosas y estos temas les resbalan. Además las persecuciones no tienen lugar en sus casas, en sus países, sino en países muy lejanos que muchos, la mayoría, no sabrían situar exactamente en un mapa. Cuando se habla de persecución religiosa lo que viene a cabeza son las cruzadas, la Inquisición, la colonización  con la esclavitud aceptada por los cristianos, Giordano Bruno, Savonarola, Miguel Servet, Galileo Galilei.

Los conservadores, las personas de derechas, miran para otro lado ante la política de seguridad de Israel y sus efectos nocivos para los árabes cristianos  o musulmanes, pero se precipitan ante el menor acto de violencia perpetrado por el islamismo radical y aunque, últimamente, con el asalto a la revista Charlie Hebdo y los salvajes degollamientos de rehenes por miembros del Estado Islámico, se ha irritado a la población occidental en su conjunto, es más fácil encontrar, entre las personas de izquierda, explicaciones, que no justificaciones, de un estado de cosas que señalan provenientes de la historia. Pero es, también, entre estas personas de izquierdas donde encontramos más dificultad para aceptar el odio contra los cristianos en el interior de la banda de Gaza, controlada por Hamas, donde los cristianos son objetivos de violencias y exacciones.

Pero hay que preguntarse, fundamentalmente, por qué los cristianos instruidos, los agentes de pastoral, sacerdotes y obispos incluidos, parecen apenas interesarse por este tema. ¿Cuántas pastorales, cuantos encuentros, coloquios, sermones y hojas al fondo de los templos cabe encontrar, en lo que llevamos de siglo XXI, que tengan como objeto la persecución de los cristianos en el mundo?. Bien pocos.

Por lo tanto, no debería extrañarnos el silencio de los medios de comunicación cuando se trata de terrorismo religioso en África y algunos países del Cercano y Medio Oriente. Ello es producto de la ignorancia, en primer lugar, de la indiferencia, en segundo lugar, y de que detrás de estas noticias no existen réditos comerciales en su beneficio.

(*) Alfonso J. Palacios Echeverría

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4 COMENTARIOS

  1. Excelente articulo, don Alfonso. Usted hace justicia al comentar sobre los miles de cristianos asesinados en Africa, Medio Oriente y Cercano Oriente; tambien, asaltos y destruccion de iglesias e imagenes en Chile, en Europa, que reniega de sus raices cristianas. Recibo los correos de Aleteia y Aci prensa, donde se nos informa de la persecucion cristiana, que se da todos los dias.
    La cobertura mediatica en Occidente sobre esta persecucion es casi nula, indiferente ante este salvajismo, que nunca creimos vivir en el siglo XXI, tan ufano de sus avances tecnologicos pero decadente en el humanismo y en la educacion ecologica, pues estamos destruyendo la casa comun.

  2. Por eso siempre he pensado que esa idea de Dios o dioses, no es algo que me impulse, como lo menciona, históricamente se masacra en nombre de esa idea. Me quedo con practicar la religión que manciona Don Alfonso y si Dios existe yo no lo creo) hasta él estaría contento.

  3. El día que el mundo se de cuenta quién es el Dios yahvé ,será el día en que las religiones se van a dar cuenta que estuvieron adorando a un impostor, y no al Dios verdadero el creador del universo ,el yahvé es el Dios de los judíos ,no mi Dios, mi Dios es un Dios de amor que no mata niños ,animales. no es vengativo, ni destructor de su creación,mi Dios nos dió libre albedrío para ser libres ,no esclavos de un sistema , ni borregos de una religión, mi Dios no constituyó iglesias, mi Dios no tiene elegidos , para Dios con solo que su hijo ame al prójimo y a él ya es su elegido, mi Dios no necesita templos de oro ,ni diezmos , mi Dios verdadero no discrimina a la mujer, como así lo hace otras religiones, mi Dios no tiene ego , el solo quiere que lo ames por tu propia convicción, no solo porque sea Dios, mi Dios no manda castigos ni el infierno , el infierno lo hace las personas con su maldad,el infierno está aquí en la tierra y sus demonios son los que se dicen llamar los elegidos de Dios junto con sus títeres políticos ,Despierten para que no vuelvan a reencarnar en esta prisión de la hermosa madre Gaia ,secuestrado por los que le sirven al mal.

  4. Muy buen artículo. Como bien comentas, diariamente hay homicidios en contra de aquellos que profesan una fé contraria a la establecida en los países en mención y nadie se indigna. Estoy de acuerdo en que es por falta de difusión de la misma, sin embargo creó firmemente que esta tendencia permanecerá. Gracias por tu reflexión al respecto.

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